Bambu Lab ha respaldado el desarrollo de WHASER, un sistema compacto con LiDAR montado en un dron para medir ballenas jorobadas del Atlántico en condiciones reales. El proyecto nació como respuesta a un problema de campo muy concreto: evaluar el impacto del enmallamiento en artes de pesca sobre animales que pueden superar los diez metros.
La noticia importa por una razón clara. El sistema ha pasado de prototipo a producto. Con ese salto, ha dejado de ser una prueba aislada para convertirse en una herramienta desplegada a escala global. En pocos meses en Islandia, WHASER ha medido más de 115 ballenas y ya ha recibido peticiones desde seis continentes.
La clave técnica está en la combinación de sensores. El dron captura la escena en superficie, mientras el LiDAR mide la altura de vuelo con un pulso infrarrojo y su tiempo de retorno. Junto con los parámetros de la cámara, el sistema calcula las dimensiones reales del animal. El problema era el formato original: un módulo externo pesado, expuesto bajo el dron y más fácil de dañar.
Un LiDAR integrado en un dron para medir ballenas en campo

Sam Rogers y Edwin Towler, de Tandem Ventures, rediseñaron el dispositivo desde cero y lo bautizaron como WHASER. La nueva versión integra en una sola carcasa un microcontrolador Arduino ESP32 Nano, un sensor LiDAR más pequeño, GPS, IMU, lector microSD, batería recargable por USB-C y una pantalla OLED con el nivel de batería, las lecturas del LiDAR, el estado de la tarjeta y la señal GPS.
Ese cambio no solo simplifica el conjunto. También reduce peso y mejora el tiempo de vuelo del dron, porque cada iteración del diseño fue haciéndose más ligera. Para una herramienta pensada para trabajar sobre agua y en salida de campo, esa diferencia condiciona la autonomía y la operativa diaria.
El primer despliegue real se realizó en los Westfjords de Islandia. Allí se midieron tres ballenas jorobadas, entre ellas un ejemplar de 10,24 metros, con resultados coherentes con datos de referencia previos. Más tarde, el sistema superó las 115 mediciones en esa misma campaña, lo que refuerza la validez práctica del enfoque.

Las impresoras H2D y P1S de Bambu Lab entran en la fase de producción
La participación de Bambu Lab no se limita al prototipado. Las impresoras H2D y P1S se usaron para crear y probar varias ideas de carcasa, desde un sistema modular con módulo electrónico reemplazable hasta una versión con asa integrada para atrapar el dron a mano. Tras las pruebas con usuarios sin experiencia técnica, el equipo eligió una solución híbrida: rápida de montar, segura al recoger y compatible con lanzamientos desde tierra y desde barco.
La transición a producción también cambió piezas que en un prototipo suelen quedar abiertas. La batería se agrandó, el peso bajó a 170 gramos, la geometría interna se ajustó para evitar movimientos durante el transporte y la zona del LiDAR quedó sellada. La interfaz se simplificó y la pantalla se enciende al arrancar, sin botón independiente de activación.

Además, cada unidad incorpora un número de serie propio y un sistema de seguimiento y soporte. Se añadió también un maletín rígido con insertos impresos en 3D para cada componente, de forma que el montaje en campo no requiera ajustes ni preparación extra. Ese mismo proceso de impresión que sirvió para el primer prototipo sigue usándose ahora en las unidades que se entregan a investigadores de todo el mundo.
Del papel científico a una herramienta pedida desde seis continentes
El proyecto ilustra cómo una necesidad científica termina empujando cambios de fabricación. En este caso, la frontera entre desarrollo y producción se ha difuminado porque el equipo ha podido identificar un problema, imprimir una mejora, probarla e incorporarla en cuestión de días. Esa agilidad técnica explica por qué WHASER ha pasado del laboratorio al uso real con tanta rapidez.
También explica el alcance de la demanda. Las solicitudes llegan ya desde Estados Unidos, Sudamérica, Europa, África y Australia, y no solo para ballenas: también hay interés entre grupos que trabajan con delfines y tortugas marinas. Como vimos en la cobertura de la nueva Bambu Lab X2D con doble extrusión, la compañía sigue empujando la impresión 3D hacia usos que van más allá del prototipo; WHASER es una muestra muy concreta de ese cambio de fase.
El resultado final es un sistema que ya no vive en una mesa de ingeniería. Se usa en campo, mide con precisión animales de gran tamaño y mantiene un proceso de fabricación en el que impresión y producción comparten las mismas piezas y materiales. En WHASER, Bambu Lab ha terminado metido en una cadena que ya no separa diseño y despliegue.
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FAQ
Es un sistema compacto montado en un dron que usa LiDAR para medir ballenas jorobadas del Atlántico en condiciones de campo. Integra GPS, IMU, pantalla OLED y batería recargable en una sola carcasa.
Bambu Lab ha aportado soporte tecnológico en el desarrollo de carcasas y iteraciones del sistema con sus impresoras H2D y P1S. También ha participado en la fase de producción mediante piezas impresas en 3D para transporte y componentes del equipo.
La fuente indica que en los Westfjords de Islandia se midieron tres ballenas en la fase inicial, y después el sistema superó las 115 mediciones. Uno de los ejemplares alcanzó 10,24 metros.
El módulo LiDAR original era pesado, sobresalía por debajo del dron y estaba más expuesto a daños. El rediseño integró todos los componentes en una carcasa más ligera y apta para uso en campo.



