El Logitech G512 X llega con una propuesta poco habitual incluso dentro del segmento gaming de gama alta: un teclado que no te obliga a elegir entre switches mecánicos y switches analógicos magnéticos, sino que te deja combinarlos en la misma placa. Disponible en formatos de 75 y 98 teclas, incorpora 39 bases híbridas Dual Swap, sensores TMR, polling rate de 8.000 Hz reales y un diseño modular pensado para que el usuario lo configure a su gusto sin software de por medio. La pregunta es si esa flexibilidad justifica los 219,99 euros de su versión grande, o si la jugada se queda a medio camino frente a rivales como el Wooting 80HE o el Keychron K2 HE.

Características principales

EspecificaciónLOGITECH G512 X
Formato75 % o 98 teclas
Dual Swap39 bases híbridas TMR · compatibles con switches mecánicos y analógicos
Switches mecánicosLogitech MX Mechanical
Hot-swapCompatibles con switches de 3 y 5 pines del mercado
Switches analógicos9× Gateron KS-20 magnéticos
TMRTunnel Magneto Resistance · actuación ajustable por tecla
Polling rateTrue 8K
8.000 HzTasa de sondeo, reporte y procesamiento a 8 KHz
Latencia0,125 ms extremo a extremo
Cifra oficial Logitech · medida E2E
Recorrido4 mm de pulsación total
Actuación personalizable en teclas analógicas
Anillos SAPP5× Second Actuation Pressure Point
Doble acciónAsigna dos funciones a una misma tecla por profundidad
KeycapsPBT double-shot
Tacto texturizado · resistentes al desgaste
MontajeGasket mount
Hasta un 37 % de plásticos PCR reciclados en la construcción
IluminaciónRGB por tecla + lightbar inferior
PVD coating33 LEDs en la barra · personalizables vía G HUB
Controles físicosDos diales Dual Dials asignables
Uno preconfigurado para RGB · ambos personalizables en G HUB
ConectividadUSB-C cableado
Sin versión inalámbrica disponible
SoftwareLogitech G HUB
Windows y macOS · ajustes de actuación, polling, RGB y macros
Almacenamiento integrado9 switches · 5 SAPP rings · extractor
DIY readyPatas del teclado sirven como extractor de switches y keycaps
ReposamuñecasAcrílico Prisma de confort (opcional)
39 USD versión 75 teclas · 45 USD versión 98 teclas
Dimensiones330 × 150 × 48 mm (75 teclas)
386 × 150 × 48 mm (98 teclas)
Peso860 g (75 teclas) · 1.000 g (98 teclas)
ColorNegro o blanco
Acabados oficiales en mercado global
CompatibilidadWindows · macOS
Plug & play en ambos sistemas
Precio179,99 USD (75 teclas) · 199,99 USD (98 teclas)
Disponible desde el 28 de abril de 2026 en LogitechG.com · 2 de mayo en distribuidores

Embalaje y accesorios

Logitech mantiene su línea estética habitual en la presentación del Logitech G512 X. Caja sobria en negro, con la fotografía del producto en grande y los argumentos clave repartidos en el frontal y el lateral: Dual Swap, sensores TMR, polling de 8.000 Hz y compatibilidad con macOS y Windows. Al abrirla, el teclado viene encajado en un molde interior que evita movimientos durante el transporte. Nada espectacular, pero cumple su función.

Qué viene dentro

El bundle es bastante completo para un teclado que ronda los 200 euros, aunque hay una ausencia que conviene mencionar desde ya: el reposamuñecas se vende aparte. Cuesta 39 euros en la versión de 75 teclas y 45 en la de 98. Para un producto de este precio, dejarlo fuera del paquete pesa más de lo que parece. A cambio, Logitech compensa con accesorios pensados para el usuario que quiere modificar su teclado:

  • Cable USB-C a USB-A trenzado
  • 9 switches analógicos magnéticos Gateron KS-20 de repuesto
  • 5 anillos SAPP (Second Actuation Pressure Point)
  • Documentación rápida y manual de garantía

El detalle inteligente está en cómo se almacenan esos accesorios. Logitech integra un compartimento en la parte trasera del teclado para guardar los nueve switches y un alojamiento dedicado para los cinco anillos SAPP en la zona inferior. Así que no necesitas una caja aparte para no perder los recambios. Las patas del teclado, además, hacen las veces de extractor de switches y keycaps. Un guiño claro al usuario que tiene un cajón lleno de switches sueltos y herramientas dispersas.

Diseño y construcción

El Logitech G512 X se aleja del estilo gaming agresivo que la marca ha estirado durante años. Logitech habla de inspiración en la arquitectura industrial moderna y en sus raíces suizas, lo cual suena a discurso de marketing, pero el resultado tiene fundamento. El teclado transmite producto técnico y limpio, sin alardes innecesarios, con bordes biselados que aportan textura sin caer en el exceso visual. Disponible en negro o blanco, encaja tanto en un setup de batalla como en un escritorio de trabajo serio.

Chasis y materiales

La construcción mezcla aluminio en la parte superior con plástico en la base, una receta habitual en la gama alta que aquí funciona. El conjunto se siente sólido al tacto, sin crujidos ni flexiones cuando aprietas a propósito. Logitech presume de usar hasta un 37 % de plásticos reciclados post-consumo en la fabricación. No es el dato más glamuroso de una review, pero suma puntos en una marca que lleva tiempo apostando por materiales sostenibles.

El peso responde al formato elegido. La versión de 75 teclas se queda en 860 gramos. La de 98 teclas sube hasta el kilo justo. Suficiente para que no se mueva durante una partida intensa, pero sin llegar al peso muerto de algunos custom de aluminio macizo. Las patas plegables ofrecen dos alturas, con un rango de inclinación entre 4 y 8 grados. Lo justo para encontrar tu postura sin marearte con regulaciones milimétricas.

A cambio del aluminio superior, la base sigue siendo plástico. Lo esperable a este precio. El conjunto pesa lo suficiente para mantenerse firme y, si necesitas moverlo, no resulta incómodo.

Lightbar y RGB

La barra de luz inferior es el elemento estrella del diseño. Recorre todo el frontal del teclado con un acabado PVD —un recubrimiento por vapor depositado, más resistente y con mejor acabado óptico que la pintura convencional— y reparte la luz mediante 33 LEDs configurables uno a uno desde G HUB. Logitech ha sabido exprimir la idea: no es solo decoración, sino que se integra con el reposamuñecas opcional de acrílico, que actúa como prisma y amplifica el efecto.

La iluminación por tecla cumple, aunque con un matiz importante. Los caracteres del teclado son difíciles de leer en habitaciones oscuras sin RGB encendido. No es un fallo grave, pero conviene saberlo: si trabajas con poca luz ambiente y prefieres apagar el RGB, vas a echar de menos un grabado más contrastado. Uno de los dos diales superiores viene asignado por defecto al control de la barra, lo que permite atenuarla al vuelo sin abrir software.

Almacenamiento integrado y diales

Aquí Logitech se luce. La parte trasera del teclado esconde un compartimento con tapa para los nueve switches Gateron KS-20 de repuesto. Justo debajo, un alojamiento más pequeño guarda los cinco anillos SAPP. Las patas del teclado, además, sirven de extractor de switches y keycaps: las desencajas, las usas y las vuelves a su sitio. Diseño funcional sin que ningún elemento parezca añadido a última hora.

Los Dual Dials son el otro guiño al usuario exigente. Dos ruedas físicas en la esquina superior derecha, totalmente asignables desde G HUB. Por defecto controlan RGB y volumen, pero puedes mapearlas a lo que quieras: scroll horizontal en hojas de cálculo, zoom en edición, navegación entre pestañas. Convierten el teclado en un pequeño centro de mando, sin necesidad de un macropad aparte.

Switches y tecnología Dual Swap

Aquí está el verdadero argumento del Logitech G512 X. Y aquí también es donde Logitech rompe con la lógica habitual del mercado: en vez de obligarte a elegir entre teclado mecánico clásico o teclado analógico magnético, el G512 X te deja mezclar ambos en la misma placa. La idea no es nueva en términos absolutos, pero sí lo es ejecutarla bien y con esta versatilidad.

Qué es Dual Swap y para qué sirve en el Logitech G512 X

El G512 X incorpora 39 bases híbridas TMR repartidas por toda la mitad izquierda del teclado, más las flechas. Esas bases admiten tanto switches mecánicos de 3 o 5 pines como switches analógicos magnéticos, y todo en caliente: cambias el switch sin desconectar el teclado, sin reiniciar nada. El cambio se detecta automáticamente al pulsar el botón de scan que tiene Logitech en la esquina superior izquierda, y las teclas con switch analógico se iluminan con un color distinto para que sepas exactamente dónde están.

¿La gracia de mezclar? Que cada uno tiene sus virtudes. Los mecánicos ofrecen un tacto firme y un click reconocible, ideales para escribir o para teclas accesorias donde la precisión milimétrica no importa. Los analógicos TMR registran la profundidad exacta de la pulsación, lo que abre la puerta a actuación personalizada por tecla, rapid trigger y doble función con anillos SAPP. La configuración recomendada por la mayoría de reviewers es la lógica: WASD y barra espaciadora con switches analógicos, el resto mecánicos.

Sensores TMR y ventajas frente a Hall effect

Los switches analógicos del G512 X son Gateron KS-20 y usan sensores TMR (Tunnel Magneto Resistance). Es la tecnología que están adoptando los teclados analógicos de gama alta frente al Hall effect, dominante hasta hace poco. Sobre el papel, los TMR ofrecen mayor sensibilidad a variaciones magnéticas pequeñas y menor consumo, lo que se traduce en lecturas más precisas y respuestas más estables.

En la práctica, eso significa rapid trigger más afilado, actuación granular real desde 0,1 mm hasta el final del recorrido y mejor consistencia tecla a tecla. La combinación con el polling rate de 8.000 Hz reales (sondeo, reporte y procesamiento, los tres a 8 KHz) da como resultado una latencia oficial de 0,125 ms extremo a extremo. Es la cifra que Logitech presume y, aunque cuesta percibir diferencias por debajo de 1 ms en uso real, sí se nota en juegos competitivos donde cada milisegundo cuenta.

Logitech incluye 9 switches Gateron KS-20 de repuesto en la caja, almacenados en el compartimento trasero. Suficientes para cubrir las teclas que de verdad necesitas en analógico, sin dejarte huérfano si pierdes uno.

Anillos SAPP: una tecla, dos acciones

Los anillos SAPP (Second Actuation Pressure Point) son el otro recurso interesante. Son anillos de goma traslúcidos que se colocan bajo la keycap, justo encima del switch analógico, y crean una resistencia adicional al llegar a 2 mm de pulsación. El resultado es que la tecla tiene dos puntos de actuación reconocibles: uno suave al inicio del recorrido y otro firme al pasar el tope.

¿Ejemplo práctico? Configuras la tecla W para que registre caminar al pulsar entre 0,1 y 2 mm, y correr al pasar de los 2 mm. Una sola tecla, dos acciones distintas, todo gestionado desde G HUB. Lo mismo aplica a teclas como G en shooters tácticos: pulsación corta para equipar la granada, pulsación a fondo para lanzarla. Es un recurso de nicho, pero funciona y se nota.

El problema viene con el almacenamiento. El compartimento de los anillos SAPP no tiene tapa y un movimiento brusco puede hacer que alguno se escape. Detalle menor, pero molesto en un producto que presume tanto de organización interna.

Lo que Logitech podría haber hecho mejor

Aquí aparece la pega seria. Solo 39 de las teclas son Dual Swap, concentradas en la mitad izquierda y las flechas. El bloque numérico, las teclas de función y la zona derecha siguen siendo mecánicas fijas, sin posibilidad de cambio. Para la mayoría de usos no es un problema, porque ahí no necesitas actuación analógica. Pero rivales como el Wooting 80HE o el Keychron K2 HE ofrecen switches analógicos en todo el teclado, lo cual se nota en consistencia de tacto cuando mezclas.

¿Crítica grave? No. Logitech ha elegido bien las teclas que sí cambian: las que de verdad importan en gaming. Pero conviene saber que no es un teclado 100 % analógico, sino un híbrido inteligente. Para zurdos o usuarios que mapean teclas atípicas, esa limitación pesa más.

Experiencia de tecleo y gaming

Un teclado de 200 euros se juega buena parte de su nota en cómo se siente al usarlo. El Logitech G512 X llega con buenas credenciales sobre el papel —recorrido de 4 mm, keycaps PBT double-shot, montaje gasket— y la pregunta lógica es si esos ingredientes se traducen en una experiencia que justifique el precio.

Tacto al escribir

La sensación al teclear es suave, ligeramente apagada y muy uniforme. El montaje gasket absorbe parte del impacto contra la base, lo que reduce la vibración y deja un sonido más limpio que el de un teclado de tray mount tradicional. Los switches MX Mechanical que vienen montados de fábrica tienen un perfil lineal contenido, sin click marcado y con una pulsación predecible.

Las keycaps PBT double-shot marcan diferencia. La superficie tiene un acabado texturizado mate que resiste el desgaste y no se pone brillante con el uso, algo habitual en keycaps ABS baratas. El grabado es double-shot, lo que significa que las leyendas no son pintadas ni grabadas a láser, sino dos plásticos inyectados juntos: imposible que se borren con el tiempo. Tom’s Guide reporta haber alcanzado 82 palabras por minuto con un 95 % de precisión en 10fastfingers, una cifra normal en un teclado bien ajustado.

¿Se nota la diferencia frente a un teclado mecánico de gama media? Sí, pero con matices. El G512 X no compite con custom de 400 euros en sensación de tecleo. Se queda más en la zona alta del producto comercial: cómodo, fiable, sin sorpresas desagradables. Para sesiones largas de escritura no provoca fatiga, y eso ya es mucho decir en un teclado pensado primero para gaming.

Rendimiento en gaming

Aquí es donde el G512 X se pone serio. TMR + 8.000 Hz reales + actuación personalizable dan como resultado una experiencia muy por encima de un teclado mecánico convencional. Y no es marketing.

En Counter-Strike 2 la diferencia se siente. El rapid trigger permite parar de moverte en el instante exacto en que sueltas la tecla, sin la inercia residual que arrastra cualquier switch mecánico tradicional. Eso se traduce en counter-strafes más limpios y mejor estabilidad al disparar. Configurar A y D con actuación bajísima (de 0,1 a 0,5 mm) hace que las pulsaciones se registren prácticamente al rozar la tecla. Si juegas tiroteos competitivos, la sensación de ventaja es real.

En shooters como Call of Duty o Valorant, el truco de los anillos SAPP convierte la W en una tecla de doble velocidad: caminar con pulsación corta, correr al pasar del tope. Suena a curiosidad, pero cambia cómo te mueves por el mapa. Te quita una pulsación de la barra espaciadora o un mapeo en otra tecla y deja el dedo donde tiene que estar.

Para juegos con muchísimas teclas —simuladores de vuelo, MMOs, RTS— la libertad de mapear acciones a profundidades distintas abre posibilidades que un teclado tradicional no permite. ¿Vale la pena para un jugador casual? Probablemente no. ¿Para alguien que se toma en serio el competitivo o que vive en simuladores? Aquí sí marca diferencia.

Comodidad en sesiones largas

Más allá del rendimiento puro, el G512 X aguanta bien las sesiones de varias horas. El perfil de las keycaps, la inclinación regulable y el peso equilibrado ayudan a mantener la postura sin que la muñeca se queje. El reposamuñecas opcional de acrílico hace su trabajo, aunque 45 euros por una pieza de acrílico sigue siendo discutible.

El lightbar inferior tiene aquí una utilidad inesperada: ayuda a localizar la posición de las manos cuando la habitación está a oscuras, sobre todo por su intensidad ajustable mediante el dial superior. Detalle pequeño, pero útil.

He probado el teclado en partidas largas de Counter-Strike 2 y en sesiones de simulador con Microsoft Flight Simulator, y en ningún caso ha aparecido fatiga relevante. Tampoco hay molestias en la zona de la palma cuando se usa el reposamuñecas. Para alguien acostumbrado a teclados más altos sin reposo, la curva de adaptación es mínima.

Lo que se queda fuera

Hay un punto que conviene dejar claro: el G512 X no es para todo el mundo. Si vienes de un mecánico de 80 o 100 euros y solo juegas casual, no vas a notar la mitad de las ventajas. Las funciones avanzadas —rapid trigger, actuación variable, anillos SAPP— exigen invertir tiempo en configurar G HUB y aprender a usarlas. Quien no quiera tocar software más allá del RGB, está pagando por capacidades que no va a aprovechar.

Para el resto, el rendimiento gaming es de los mejores que se pueden pedir hoy en un teclado. Y lo más interesante: con la flexibilidad de mantener tacto mecánico donde te interese.

Software G HUB y configuración del Logitech G512 X

Toda la inteligencia del Logitech G512 X vive dentro de G HUB, el software propietario de Logitech. Y aquí hay que ser honestos: durante años, G HUB fue uno de los grandes problemas de los productos de la marca. Software pesado, lento, propenso a fallos y con una interfaz que envejecía mal. Esa mala fama ha tardado en disiparse, pero el G HUB de 2026 es otra historia muy distinta.

Estado actual de G HUB

El software ha mejorado notablemente en estabilidad y velocidad durante el último par de años. Carga más rápido, los menús responden con fluidez y los conflictos con dispositivos de otras marcas son raros. Sigue siendo más pesado que rivales como VIA o el software de Wooting, pero ya no es el lastre que era. Para alguien que vuelve a Logitech tras haberse ido por culpa de G HUB, la diferencia es real.

La interfaz mantiene la lógica de tarjetas y perfiles por aplicación, lo que significa que puedes asignar configuraciones distintas a cada juego. Abre Counter-Strike 2 y G HUB carga automáticamente tu perfil con actuación baja en WASD y rapid trigger activo. Cierra el juego y vuelve a tu configuración general. Funciona bien y sin intervención manual.

Configuración de switches y actuación

Aquí está el corazón del software para este teclado. Por cada tecla con switch analógico, G HUB te deja ajustar:

  • Punto de actuación entre 0,1 mm y 4 mm en pasos finos
  • Rapid trigger activable por tecla, con sensibilidad regulable
  • Multipoint Action para asignar dos funciones distintas según profundidad
  • Punto de release independiente del de actuación

La curva de aprendizaje no es trivial, pero G HUB lo presenta de manera visual y comprensible. Hay un gráfico animado que muestra cómo se comporta cada tecla a medida que la pulsas, lo cual ayuda a entender qué hace cada parámetro sin tener que leer un manual. Para quien viene de Wooting o Razer, la lógica es familiar; para alguien que toca esto por primera vez, hace falta media hora de prueba y error.

El Multipoint Action combinado con anillos SAPP es donde el sistema brilla. Configurar la W para caminar y correr a distintas profundidades se hace en dos clics: defines el primer punto, defines el segundo, asignas las dos acciones. Sin macros raras, sin scripts de terceros.

RGB y lightbar

La parte de iluminación es la que más gente va a tocar, y G HUB cumple. Ofrece una galería de presets —desde patrones simples como respiración u ondas, hasta secuencias más elaboradas, incluyendo un guiño a 2001: Una odisea del espacio— y un editor de iluminación por tecla con interfaz tipo paint. Pintas con el ratón qué color va a qué tecla, sin pelearte con tablas o coordenadas.

Los 33 LEDs del lightbar son configurables uno a uno. Puedes hacer un degradado, programar una secuencia o sincronizarlo con efectos del juego mediante Logitech LightSync. Compatible con un buen puñado de títulos AAA, aunque la lista de juegos soportados sigue siendo más reducida que la de Razer Chroma.

Uno de los dos diales superiores viene asignado por defecto al brillo del RGB. Útil cuando quieres bajar la intensidad sin abrir el software.

Macros, perfiles y memoria interna

G HUB soporta macros con grabación en tiempo real, perfiles ilimitados en la nube y sincronización entre PCs si inicias sesión con cuenta Logitech. Lo que me falta confirmar es si el G512 X dispone de memoria interna onboard para guardar perfiles sin necesidad de tener G HUB instalado. Ninguna de las fuentes oficiales lo aclara con claridad.

Para escenarios profesionales —streaming, edición, productividad— los Dual Dials se aprovechan mejor desde G HUB que desde cualquier configuración por defecto. Los puedes mapear a scroll horizontal, zoom, control de timeline en Premiere o lo que se te ocurra. Aquí el software cumple sin ruidos.

Conclusiones Logitech G512 X

El Logitech G512 X es el teclado más interesante que ha lanzado Logitech en los últimos cinco años. Y no por una sola razón, sino por la suma de varias decisiones que, juntas, lo convierten en un producto difícil de ignorar dentro del segmento competitivo.

La tecnología Dual Swap funciona de verdad. No es un truco de marketing. Cambia cómo configuras tu teclado y abre un margen de personalización que ningún rival directo ofrece con esta facilidad. Los sensores TMR, los 8.000 Hz reales y la latencia oficial de 0,125 ms colocan al G512 X en el grupo de cabeza del rendimiento competitivo. El diseño y la construcción están por encima de lo esperable: aluminio, gasket mount, almacenamiento integrado para repuestos, dos diales asignables y una lightbar que aporta personalidad sin caer en lo recargado.

¿Es perfecto? No. Solo 39 teclas son Dual Swap, frente a rivales como el Keychron K2 HE o el Wooting 80HE que ofrecen analógico en toda la placa u otros teclados de gama alta como el ASUS ROG Azoth 96 HE. El compartimento de los anillos SAPP no tiene tapa y los pierdes con facilidad. No hay versión inalámbrica, lo cual no es necesariamente un fallo a estas frecuencias de polling, pero descarta a quien busca un setup limpio sin cables. Y el precio de 219,99 euross —al que hay que sumar 45 euros más si quieres reposamuñecas— es alto para alguien que no vaya a aprovechar todas las funciones.

A quién sí le compensa

Al jugador competitivo que se toma en serio shooters como CS2, Valorant o Call of Duty y quiere exprimir cada milisegundo de ventaja. El rapid trigger, la actuación personalizada y el truco de los anillos SAPP marcan diferencia real en partidas igualadas. Aquí el G512 X no es capricho: es herramienta.

Al entusiasta del modding que disfruta cambiando switches, probando configuraciones y montando su teclado a su gusto. La filosofía de tener todo en una sola placa, sin perder repuestos por el cajón, encaja como un guante.

Al usuario híbrido que pasa el día entre simuladores, productividad y gaming. Los Dual Dials, la libertad de mezclar switches y la solidez de construcción lo convierten en un teclado que vale tanto para una hoja de cálculo como para una sesión de DCS World.

A quién no le compensa

Al jugador casual que solo quiere un buen teclado para jugar de vez en cuando. Va a pagar por funciones que nunca va a usar. Un mecánico de 80 o 100 euros le va a parecer prácticamente igual de bueno en su día a día, y el dinero ahorrado puede ir a otro componente.

A quien busca wireless. El G512 X solo viene cableado, sin excepción. Si la limpieza del setup es prioridad, hay que mirar otros modelos.

A quien necesite analógico en toda la placa. Los zurdos o quienes mapean teclas atípicas en la mitad derecha del teclado se van a topar con la limitación. Aquí el Keychron K2 HE es la respuesta más lógica.

Al comprador de presupuesto ajustado. Doscientos euros es mucho dinero, y aunque el G512 X los justifica, no es un teclado que se pueda recomendar sin saber el contexto del comprador.

La nota final

El Logitech G512 X llega con la lección aprendida: el mercado de gama alta no perdona la mediocridad, y Logitech lleva años jugando demasiado conservador. Aquí han hecho lo contrario. Han apostado por una idea fuerte, la han ejecutado con buen criterio y han metido suficientes pequeñas decisiones inteligentes —el almacenamiento, los diales, la lightbar como prisma con el reposamuñecas— para que el conjunto se sienta pensado, no improvisado.

Si te lo puedes permitir y vas a aprovecharlo, es uno de los mejores teclados gaming TMR del mercado ahora mismo. Si no estás seguro de necesitar todo lo que ofrece, hay alternativas más baratas que cubren el 80 % por bastante menos dinero. Esa es la frontera. Tú decides de qué lado caes.

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82% Recomendado

El Logitech G512 X es el teclado más interesante de la marca en años. La tecnología Dual Swap funciona de verdad: combina switches mecánicos y analógicos TMR en la misma placa, con 8.000 Hz reales y 0,125 ms de latencia. La construcción es sólida, el almacenamiento integrado funciona y G HUB ya no estorba. Pega: solo 39 teclas son Dual Swap, no hay versión inalámbrica y el reposamuñecas se vende aparte. A 199,99 dólares lo compramos sin dudar para gaming competitivo. Para uso casual, hay alternativas más baratas que cubren el 80 % del paquete.

Pros
  1. Dual Swap funciona de verdad
  2. Latencia oficial de 0,125 ms
  3. 8.000 Hz reales sin trucos
  4. Construcción sólida con aluminio
  5. Almacenamiento integrado para repuestos
  6. Dos diales totalmente configurables
Cons
  1. Solo 39 teclas Dual Swap
  2. Compartimento SAPP sin tapa
  3. Sin versión inalámbrica disponible
  4. Reposamuñecas se vende aparte
  5. Caracteres ilegibles sin RGB
  6. Precio alto: 219,99 euros
  • Diseño y construcción 92 %
  • Ergonomía 82 %
  • Rendimiento 95 %
  • Software 85 %
  • Conectividad 65 %
  • Precio 75 %