El Redmi K90 Max ya es oficial en China y llega con una novedad poco habitual incluso dentro del catálogo de Xiaomi: ventilador integrado. No es el chipset ni la batería lo que encabeza la presentación, sino ese sistema activo de refrigeración con un diámetro de 18,1 mm. La idea es clara: sostener mejor el rendimiento cuando el móvil entra en carga de juego o trabajo intenso.
La ficha técnica acompaña ese planteamiento con un MediaTek Dimensity 9500, memoria LPDDR5X Ultra y almacenamiento UFS 4.1. También suma una pantalla de 6,83 pulgadas a 1,5K y 165 Hz, una batería de 8.550 mAh y carga rápida de 100W. El conjunto dibuja un terminal centrado en potencia sostenida, justo donde un sistema de refrigeración activa puede marcar diferencias frente a soluciones pasivas.
El lanzamiento encaja además con lo que ya adelantábamos en la fecha del Redmi K90 Max, donde ya se hablaba de una propuesta muy orientada a la pantalla y la autonomía. Ahora ya se conocen todos los ingredientes y, sobre el papel, la apuesta de Xiaomi va bastante más allá de un simple cambio de chip.
Un ventilador de 18,1 mm que baja hasta 10 °C en 100 segundos
Xiaomi asegura que este ventilador puede reducir la temperatura hasta 10 °C en unos 100 segundos, siempre según sus pruebas internas. El sistema usa entrada de aire vertical, aspas inclinadas hacia delante, un conducto sellado y un diseño de flujo en forma de vórtice para reducir turbulencias. Son varios elementos pensados para que el aire circule mejor dentro de un chasis que, por definición, tiene menos margen que un portátil o una consola.
También hay datos de durabilidad. El ventilador utiliza un sistema de rodamientos metálicos y, según Xiaomi, ha pasado una prueba de envejecimiento de 50.000 horas. Para los primeros compradores, antes del 5 de mayo, la marca añade seis años de garantía para el ventilador y limpieza gratuita de por vida. Es un detalle poco común en un móvil y deja claro que este componente no está tratado como un accesorio menor.
La propia presencia del ventilador plantea otra cuestión: resistencia al agua y al polvo. El Redmi K90 Max mantiene certificaciones IP66, IP68 e IP69, algo llamativo en un terminal con refrigeración activa. Ahí es donde el diseño cobra peso, porque no todos los móviles con soluciones térmicas complejas pueden presumir de ese nivel de protección.
Dimensity 9500, 165 Hz y una batería de 8.550 mAh para sesiones largas

Más allá de la refrigeración, el Redmi K90 Max se dirige sin rodeos al rendimiento. El Dimensity 9500 va acompañado por el chip gráfico discreto D2, centrado en tareas con inteligencia artificial, y por soporte para juegos a 1,5K y hasta 165 Hz en un rango amplio de títulos. La pantalla, además, emplea tecnología M10, admite atenuación DC a brillo completo y ofrece un modo de 1 nit, junto con una opción específica de protección ocular para juego.

La autonomía tampoco se queda corta. La batería de 8.550 mAh apunta a sesiones largas, y la carga por cable de 100W encaja con ese volumen de energía. En fotografía, el conjunto es más contenido: sensor principal de 50 megapíxeles con tamaño de 1/1,55 pulgadas, ultra gran angular de 8 MP y cámara frontal de 20 MP. No busca deslumbrar por cámaras; busca sostener rendimiento y pantalla.

El resto del hardware sigue la misma línea: sonido estéreo dual afinado con Bose, lector ultrasónico de huellas, motor lineal X-axis, giroscopio a 400 Hz, dos chips Surge T1+ para mejorar la estabilidad de red y un sistema de tres micrófonos optimizado para uso en horizontal. Parte de esa propuesta ya se intuía en artículos como el análisis del ventilador del Redmi K90 Max, pero ahora Xiaomi completa el cuadro con precio y disponibilidad: parte de 3.499 yuanes, unos 513 dólares, aunque la oferta inicial y la subvención nacional lo bajan a 2.549 yuanes, unos 373 dólares. Está disponible en Space Silver, Shadow Black y Sky Blue. Con ese precio y ese hardware, Xiaomi sitúa al Redmi K90 Max en una franja muy concreta: la de los móviles que priorizan potencia sostenida por encima de todo.
Desde 3.499 yuanes, con rebaja temporal hasta 2.549 yuanes
El Redmi K90 Max sale en China con un precio base de 3.499 yuanes, unos 513 dólares. Xiaomi añade una rebaja temporal junto con la subvención nacional, que deja el precio efectivo en 2.549 yuanes, alrededor de 373 dólares. Es una diferencia grande sobre el papel y explica por qué la ventana de lanzamiento importa tanto como la propia ficha técnica.

La disponibilidad inicial también llega con tres acabados: Space Silver, Shadow Black y Sky Blue. Todo ello dentro de un cuerpo con marco de aleación de aluminio, biseles contenidos y un diseño bastante limpio. La noticia, al final, no es solo que Xiaomi haya metido un ventilador en un móvil. Es que lo ha hecho en un teléfono con Dimensity 9500, 8.550 mAh, 165 Hz y certificaciones IP66, IP68 e IP69, una combinación que apunta directamente a quienes miran primero el rendimiento sostenido y luego el resto.
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FAQ
Su gran novedad es el ventilador integrado, algo inusual en un móvil de Xiaomi. La marca lo combina con un Dimensity 9500 y una batería de 8.550 mAh.
Xiaomi dice que puede bajar la temperatura hasta 10 °C en unos 100 segundos, según sus pruebas internas. El ventilador tiene 18,1 mm de diámetro y tres modos ajustables.
Parte de 3.499 yuanes, unos 513 dólares. Con el descuento inicial y la subvención nacional baja a 2.549 yuanes, unos 373 dólares.
Monta una pantalla de 6,83 pulgadas con resolución 1,5K y 165 Hz. La batería es de 8.550 mAh y admite carga rápida por cable de 100W.






