El Fanatec ClubSport Formula V3 llega después de más de cinco años de espera. Y la primera sensación, al verlo, es un déjà vu. Fanatec lleva casi una década puliendo el mismo volante de fórmula, así que cuesta emocionarse de entrada. Pero esta vez sí hay cambios que importan. El volante crece hasta los 290 mm, estrena una pantalla OLED de 2,7″ y afina varios controles que llevaban años pidiendo una revisión. La pregunta no es si es el volante con el que todos soñaban. Es si estas mejoras bastan donde de verdad cuentan.

Embalaje y accesorios
El Fanatec ClubSport Formula V3 llega con el QR2 metálico ya montado. Es un acierto. Ese enganche rápido aporta rigidez de sobra y se cambia en segundos, sin obligarte a pagar el QR2 Pro. Para un volante de este precio, encontrarlo de serie se agradece.

Dentro encontraras el volante en una bolsa protectora junto a una cajita con tapas para los botones para personalizar más el volante.
Diseño y construcción
El Fanatec ClubSport Formula V3 no esconde su parentesco. Quien conozca el V2.5 lo reconocerá al instante. Misma silueta, mismo lenguaje, misma cara de carbono. Tras más de cinco años de espera, cuesta no sentir cierto déjà vu.
El cambio que de verdad se nota es el tamaño. El volante pasa de 270 a 290 mm de diámetro, veinte milímetros que en pista marcan la diferencia. Deja atrás esa sensación nerviosa del modelo pequeño y gana aplomo. Fanatec ha reubicado los controles para que sigan al alcance, así que el volante crece sin volverse incómodo.
La cara frontal mantiene la placa de fibra de carbono de 5 mm y concentra una barbaridad de controles. Hay 11 botones, tres rotaries de 12 posiciones, dos FunkySwitch de siete posiciones, dos switches de dos vías y dos encoders de pulgar. Por encima, 9 RevLEDs y 6 FlagLEDs rematan el conjunto. Difícil quedarse sin entradas que asignar.
Calidad de materiales y construcción
Aquí el V3 juega sobre seguro. La base es sólida, pero familiar. El carbono, las empuñaduras de cuero perforado y las levas magnéticas cumplen, aunque la carcasa trasera sigue siendo de plástico engomado, como en generaciones anteriores. Se siente robusto en uso, sin transmitir que estés ante una nueva era de hardware.

Queda un pero conocido. Los volantes de fórmula de Fanatec arrastran un historial irregular con los crujidos, y el V3 no lo resuelve del todo. En conducción normal y a altas fuerzas no aparece ningún ruido. Pero si lo retuerces a propósito, todavía cruje un poco. Nada grave en el día a día, aunque deja una pequeña duda sobre el largo plazo.
Pantalla y software
El salto más visible del Fanatec ClubSport Formula V3 está en la pantalla. Fanatec abandona por fin el diminuto display de tres caracteres y monta una OLED de 2,7 pulgadas, la misma del DD1, el DD2 y el Podium Endurance. El cambio se nota a primera vista. Donde antes apenas cabía la marcha, ahora hay datos de verdad.

Esa pantalla da vida al Intelligent Telemetry Mode (ITM). Puedes cambiar entre páginas con información útil: marcha y velocidad, tiempos de vuelta, deltas, temperaturas de neumáticos o datos de TC y ABS. En un prototipo, en pista, la telemetría de ruedas responde bien. Es un avance real frente a las mini pantallas anteriores.

Ahora bien, conviene bajar las expectativas. No es una pantalla a color ni compatible con SimHub, esa que el público lleva años pidiendo. Fanatec ya ha confirmado que prepara volantes con display en color, pero este no lo es. Lo que ofrece es más y mejor información que antes, no la revolución soñada.
Software y modo de ajuste
El ecosistema de Fanatec es maduro, y aquí se nota. La gestión de perfiles resulta directa y los ajustes se hacen sin pelearse con menús. En PC tienes buen margen: mapeo de botones, función de los rotaries, páginas de pantalla, comportamiento de los LEDs y alertas visuales.
Lo mejor sigue siendo el menú de tuning desde el propio volante. Cambiar cualquier parámetro del volante o de la base sin levantarte es una comodidad que cuesta dejar atrás. Y con esta pantalla, además, se ve y se hace todo más fácil.
A cambio, en PlayStation 5 el ITM va más justo. En las pruebas solo aparecían datos básicos como la velocidad, a la espera de que cada juego dé soporte completo. Por eso, de momento el ITM rinde mucho mejor en PC que en consola.
Controles y ergonomía
Aquí es donde el Fanatec ClubSport Formula V3 justifica de verdad la actualización. No por cantidad, que también, sino porque arregla cosas que llevaban años pidiendo arreglo.
Empecemos por lo nuevo. Donde antes había un stick analógico de poca utilidad, ahora hay un segundo FunkySwitch de siete posiciones. Son dos en total, y se nota: más entradas reales y menos hueco desaprovechado. Los tres rotaries frontales también ganan flexibilidad. Antes el central solo servía para el embrague; ahora los tres se asignan a lo que quieras, lo que suma dos controles extra de regalo.
El tacto acompaña. El rotary central tiene un clack firme y satisfactorio, mucho mejor que antes, y la forma facilita agarrarlo y girarlo. Es de esos detalles que no salen en la ficha, pero que se agradecen partida tras partida.
Encoders de pulgar: mejor, pero a medias
Aquí toca matizar. Los encoders de pulgar eran un punto negro del V2.5. No tenían ni resistencia ni feedback, así que los pulsabas sin querer con solo rozarlos en una curva. Configurar el TC ahí era mala idea.

El V3 mejora esto, sin duda. Ahora suman pulsación hacia dentro y ofrecen más resistencia, de modo que ya no se mueven solos. Pero no esperes magia. El clack sigue sin ser el del rotary central, que está a otro nivel. Quedan a un aprobado raspado: utilizables al fin, aunque lejos de redondos.
Ergonomía en mano
Con 290 mm, el volante por fin se siente equilibrado. El cuero perforado resulta cómodo y la distribución de controles es sensata. Todo cae cerca, nada estorba. Es un volante fácil de usar, y eso pesa más de lo que parece.
El mayor diámetro también aleja los encoders entre sí. Por eso girarlos sin querer es ahora casi imposible, otro punto a favor de un conjunto más maduro.
Experiencia en pista
Sobre el papel, veinte milímetros parecen poco. En pista, son otra historia. El Fanatec ClubSport Formula V3 se siente más asentado y equilibrado que cualquier fórmula anterior de la marca. El paso a 290 mm le da un aplomo que el modelo de 270 no tenía.
El cambio le sienta especialmente bien a los GT3. El volante pequeño podía resultar nervioso en esos coches. Ahora se mueve con más calma, sin perder la agilidad que pide un fórmula de alta carga. Adaptarse cuesta poco: en un par de horas, el nuevo tamaño se vuelve natural.
Fanatec ha gestionado bien el aumento. El volante crece, pero los controles siguen al alcance y el agarre no se resiente. Sigue siendo ligero, 1.350 gramos con el QR2 incluido, así que la respuesta se mantiene viva y directa.
El matiz del force feedback
Hay un peaje, y conviene conocerlo. Un aro más grande genera más palanca y algo más de amortiguación. Eso puede suavizar el detalle del force feedback en bases flojas. Era, de hecho, una ventaja del antiguo diámetro de 270 mm en bases antiguas.
En la práctica, el problema casi desaparece en direct drive moderno. Por encima de 8 Nm, el matiz es insignificante. Por eso Fanatec recomienda esa cifra como mínimo: con menos torque, el volante grande puede dejarte algo frío.
Pantalla y telemetría al volante
En marcha, la OLED demuestra su valor. Ver velocidad, marcha, RPM, combustible y ritmo de un vistazo cambia la forma de pilotar. En prototipos y resistencia, donde la información manda, ese plus se nota.
El conjunto de RevLEDs y FlagLEDs redondea la experiencia. Avisan de un golpe de vista, justo cuando no puedes apartar los ojos de la curva. Es ahí, conduciendo, donde el V3 enseña su mejor cara.
Fanatec ClubSport Formula V3 frente al Racing Wheel F1
Quien venga del Racing Wheel F1 notará el parentesco al instante. Misma silueta, mismo carbono, misma filosofía. Por eso la comparación es justa: el V3 no reinventa, refina. Pero refina donde dolía.
El primer cambio se siente en las manos. El Racing Wheel F1 mide 270 mm; el V3 sube hasta los 290 mm. Veinte milímetros que en pista se traducen en aplomo. El aro pequeño podía resultar nervioso en GT3, mientras el nuevo se mueve con más calma sin perder agilidad.

La pantalla marca la otra gran distancia. El Racing Wheel F1 se quedaba en un display minúsculo de tres caracteres. El V3 estrena una OLED de 2,7″ con telemetría real: marcha, tiempos, deltas, temperaturas. No es a color ni compatible con SimHub, pero el salto frente al modelo viejo es evidente.
Los controles cuentan la misma historia de madurez. Donde el Racing Wheel F1 tenía un stick analógico de poca utilidad, el V3 monta un segundo FunkySwitch de siete posiciones. Los tres rotaries frontales pasan a ser asignables; antes el central solo gobernaba el embrague.
El cambio más necesario está en los encoders de pulgar. En el Racing Wheel F1 no tenían ni resistencia ni feedback, así que se pulsaban sin querer en plena curva. El V3 añade resistencia y pulsación, y aunque no rozan la perfección, por fin se pueden usar de verdad.
Conclusión: ¿merece la pena el Fanatec ClubSport Formula V3?
Tras más de cinco años de espera, toca ser claro. El Fanatec ClubSport Formula V3 es un buen volante. No es la revolución que muchos soñaban, pero tampoco pretende serlo. Es una evolución sensata de una fórmula que llevaba demasiado tiempo estancada.
Lo que mejora, mejora de verdad. El salto a 290 mm le da aplomo, la OLED de 2,7″ por fin muestra datos útiles y los controles se sienten más pulidos. El segundo FunkySwitch y los rotaries asignables suman entradas reales. A 349,95 €, además, mantiene el precio del V2. Para quien ya vive en el ecosistema Fanatec, la actualización entra fácil.
Pero hay grietas que no conviene maquillar. No incluye levas de embrague, algo difícil de tragar a este precio. La pantalla no es a color ni compatible con SimHub, y en PS5 el ITM se queda corto. El diseño, además, apenas se distingue del de hace años. Refina, sí; sorprende, no.
Por eso el veredicto depende de quién pregunte.
A favor
El usuario de PS5 que busca un fórmula nativo con ajuste al vuelo encuentra hoy la mejor opción de Fanatec. También el recién llegado que quiere un fórmula de la marca: este es el momento.
En contra
Si ya tienes un V2.5, el salto no justifica el desembolso. Y si estás en PC mirando todo el mercado, rivales como el Moza KS Pro, el Simagic GT Neo o el Conspit 290GP ofrecen más emoción y, a menudo, más prestaciones por dinero.
El Formula V3 hace bien su trabajo. Se conduce de maravilla, se siente sólido y es cómodo de vivir. Solo le falta atrevimiento. Después de tanta espera, muchos queríamos algo más que el mismo volante con una pantalla más grande encima.
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FAQ
El ClubSport Formula V3 cuesta 349,95 € / 349,99 $ directamente en Fanatec. Mantiene el mismo precio de lanzamiento que el anterior Formula V2.
Se lanzó el 28 de abril de 2026, después de más de cinco años desde el Formula V2.5.
De momento no. Es compatible con PlayStation 5 y PC, y Fanatec tiene en desarrollo una versión compatible con Xbox.
No. Monta una pantalla OLED monocroma de 2,7 pulgadas, sin compatibilidad con SimHub. Fanatec ha confirmado que prepara volantes con display a color.
No. Incluye levas de cambio magnéticas en la parte trasera, pero no levas de embrague de serie. Hay que adquirirlas aparte.
Para la mayoría de usuarios del V2.5 es una mejora, no una revolución. Si quieres un volante de 290 mm, mejor pantalla y mejores rotaries de pulgar, el V3 cumple. Si buscas un rediseño radical, este no lo es.
El Fanatec ClubSport Formula V3 es la mejor evolución del volante de fórmula de la marca en años, aunque no la revolución que muchos esperaban. El salto a 290 mm le da aplomo, la nueva pantalla OLED de 2,7" por fin muestra datos útiles y los controles ganan en tacto y versatilidad. En pista se siente sólido y cómodo. A cambio, llega sin levas de embrague, la pantalla no es a color ni compatible con SimHub y el diseño apenas cambia. Buena compra para el usuario de PS5 o el recién llegado a Fanatec; salto discutible si ya tienes un V2.5.
Pros
- Mayor diámetro mejora el aplomo
- Pantalla OLED por fin útil
- Doble FunkySwitch y rotaries asignables
- Encoders de pulgar al fin usables
- Excelente sensación en pista
Cons
- Sin levas de embrague
- Pantalla ni a color ni SimHub
- Diseño casi idéntico al V2.5
- ITM limitado en PS5
- Calidad de construcción
- Diseño e innovación
- Pantalla y software
- Controles y ergonomía
- Experiencia en pista
- Calidad-precio









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