El Asus TUF Gaming A14 (2026) llega en un momento en el que los portátiles compactos ya no se conforman con ser ligeros y prácticos: ahora también quieren rendir como equipos mucho más grandes. Esta nueva generación apuesta por un formato de 14 pulgadas que equilibra movilidad y potencia, con un enfoque claro hacia el gaming y la creación de contenido sin renunciar a la autonomía ni a la versatilidad diaria. La pregunta es sencilla: ¿puede un equipo tan contenido en tamaño ofrecer una experiencia realmente seria?

Especificación Asus TUF Gaming A14 (2026) · FA401EA
Procesador AMD Ryzen™ AI MAX+ 392
12 núcleos 24 hilos Hasta 5,0 GHz Caché total de 80 MB
NPU (IA) AMD XDNA™
Hasta 50 TOPS Aceleración para tareas de IA y Windows Hello
Pantalla 14″ IPS-level · 16:10 · Antirreflejos
2.5K (2560×1600) 165 Hz sRGB 100%
Memoria 64 GB LPDDR5X 8533 (integrada)
Cuatro canales Capacidad máxima: 64 GB
Almacenamiento 1 TB SSD M.2 NVMe PCIe 4.0
2× M.2 PCIe Ranuras de expansión incluidas
Puertos HDMI 2.1 FRL · Jack 3,5 mm · microSD UHS-II (312 MB/s)
USB4 (40 Gbps) USB-C DP 2× USB-A 3.2 Gen2 USB4 con DisplayPort y Power Delivery
Conectividad Wi-Fi 6E (triple banda) 2×2 + Bluetooth
BT 5.3 / 5.2 La versión de Bluetooth puede variar según el sistema operativo
Cámara 1080p FHD IR
Windows Hello
Audio 2× altavoces 2 W · Dolby Atmos · Hi-Res
Cancelación de ruido IA Matriz de micrófonos integrada
Batería 73 Wh (4 celdas, Li-ion)
4S1P
Cargador Adaptador AC 200 W (20V · 10A)
100–240V Conector rectangular (Rectangle Conn)
Dimensiones y peso 31,1 × 22,7 × 1,69 ~ 1,99 cm
1,48 kg
Sistema operativo Windows 11 Home / Sin sistema operativo
Copilot key Disponibilidad de Copilot según mercado y actualizaciones

Embalaje y accesorios

Embalaje y accesorios del Asus TUF Gaming A14 FA401E 2026

Asus mantiene en el TUF Gaming A14 (2026) una presentación sobria y simple, muy alineada con el enfoque práctico de la gama. La caja exterior apuesta por cartón rígido con la identidad visual de la familia TUF, sin estridencias ni elementos innecesarios.

En el interior encontramos el portátil perfectamente encajado entre moldes de cartón estructural, evitando el uso excesivo de plásticos. El equipo llega protegido con funda textil y láminas protectoras en las superficies más sensibles. La sensación general es de buena protección y cuidado en el empaquetado, algo que siempre se agradece en un portátil ligero donde la tapa y las esquinas pueden sufrir durante el envío.

El contenido del paquete es directo y sin añadidos superfluos:

  • Asus TUF Gaming A14 (2026)
  • Adaptador de corriente de 200W
  • Cable de alimentación
  • Documentación básica y guía rápida

El cargador es relativamente compacto para la potencia que entrega, aunque no deja de ser un adaptador de alto rendimiento pensado para alimentar una plataforma exigente. No se incluyen accesorios adicionales, fundas ni extras, algo habitual en este segmento.

Diseño y construcción

El Asus TUF Gaming A14 (2026) mantiene la identidad visual de la familia TUF, pero adaptada a un formato más compacto y moderno. No busca llamar la atención con líneas agresivas ni iluminación exagerada; al contrario, apuesta por una estética sobria y versátil, válida tanto para jugar como para trabajar.

El chasis transmite muy buenas sensaciones desde el primer contacto. Encontramos un acabado en gris oscuro satinado, agradable al tacto y relativamente resistente a huellas. La tapa ofrece buena rigidez estructural, mientras que la base apenas presenta flexión bajo presión normal. Además, el equipo cuenta con certificación MIL-STD-810H, un detalle que refuerza su enfoque en durabilidad y resistencia al uso diario.

Uno de sus puntos más fuertes es el formato. Hablamos de un portátil de 14 pulgadas con solo 1,48 kg de peso y un grosor contenido que ronda los 1,69 ~ 1,99 cm, cifras que lo sitúan entre las opciones más equilibradas de su categoría. Es un equipo que se puede transportar a diario sin que resulte incómodo, algo especialmente relevante en un portátil pensado para rendimiento.

La bisagra permite una apertura amplia y estable, manteniendo la pantalla firme incluso al escribir con intensidad. En la parte inferior encontramos rejillas generosas para la entrada de aire y patas de goma bien dimensionadas que elevan ligeramente el equipo para favorecer la ventilación.

Conectividad y puertos

En un portátil de 14 pulgadas, el equilibrio entre tamaño y conectividad no siempre es sencillo, pero el Asus TUF Gaming A14 (2026) resuelve este apartado con bastante solvencia. No encontramos puertos en la parte trasera, pero la distribución lateral está bien pensada y cubre prácticamente cualquier escenario de uso.

El elemento más destacado es la presencia de USB4 con hasta 40 Gbps, compatible con DisplayPort y Power Delivery, lo que abre la puerta a monitores externos de alta resolución, docks completos o incluso carga mediante USB-C. A esto se suma un USB-C adicional con soporte para DisplayPort, junto a dos USB 3.2 Gen2 Type-A, manteniendo compatibilidad con periféricos tradicionales sin necesidad de adaptadores.

En el apartado de vídeo, contamos con HDMI 2.1 FRL, una salida preparada para pantallas modernas y altas tasas de refresco, algo especialmente interesante en un equipo orientado tanto a juego como a creación. El conjunto se completa con un lector microSD UHS-II (hasta 312 MB/s), un detalle que agradecerán quienes trabajen con cámaras o dispositivos de grabación.

En conectividad inalámbrica, integra Wi-Fi 6E de triple banda (2×2) y Bluetooth 5.x, garantizando buena estabilidad y ancho de banda en redes modernas. Eso sí, no dispone de puerto Ethernet físico, por lo que si necesitamos conexión cableada, habrá que recurrir a un adaptador USB.

Diseño interno y componentes

Al retirar la tapa inferior del Asus TUF Gaming A14 (2026) nos encontramos con un interior bien organizado y claramente orientado a maximizar el espacio en un chasis compacto.

La placa base ocupa buena parte del conjunto y presenta un alto nivel de integración. Como ocurre en muchos portátiles finos, la memoria RAM va soldada directamente a la placa, en este caso con una configuración de 64 GB LPDDR5X a 8533 MT/s en cuatro canales. Es una cifra muy elevada para un equipo de 14 pulgadas, pensada para cargas exigentes, trabajo con IA y multitarea intensiva. Eso sí, no admite ampliación, por lo que conviene elegir bien la configuración desde el principio.

El almacenamiento se apoya en dos ranuras M.2 PCIe, ambas compatibles con unidades NVMe de alto rendimiento. De serie encontramos un SSD PCIe 4.0 de 1 TB, pero el hecho de contar con doble ranura permite ampliar capacidad sin sustituir la unidad principal. En un equipo compacto, disponer de esta flexibilidad es un punto muy positivo.

En cuanto al procesador, esta versión monta el AMD Ryzen™ AI MAX+ 392, una CPU de 12 núcleos y 24 hilos con una NPU XDNA capaz de alcanzar hasta 50 TOPS para tareas de IA. Es una plataforma que integra CPU, GPU y acelerador neuronal en el mismo encapsulado, lo que simplifica el diseño interno y optimiza el consumo.

El sistema de refrigeración está compuesto por dos ventiladores tipo turbina y un conjunto de heatpipes de cobre que cubren las zonas principales de generación de calor. En un chasis de este tamaño, la gestión térmica es clave, y el diseño interno deja claro que ASUS ha trabajado para mantener estabilidad bajo carga sin comprometer el grosor del equipo.

Panel usado en la pantalla del Asus TUF Gaming A14 (2026)

El Asus TUF Gaming A14 (2026) incorpora un panel IPS-level de 14 pulgadas con resolución 2.5K (2560 × 1600) en formato 16:10. Es una configuración muy equilibrada para un equipo compacto: más espacio vertical que el clásico 16:9 y una densidad de píxeles elevada que mejora tanto la nitidez en juegos como la comodidad al trabajar.

No estamos ante un OLED ni ante un panel profesional de referencia, pero sí ante una pantalla bien planteada para su segmento. Cuenta con acabado antirreflejos, algo importante en un portátil pensado para usarse en distintos entornos, y ofrece una experiencia visual limpia y cómoda incluso con luz ambiental.

Además, la tasa de refresco alcanza los 165 Hz, lo que refuerza su orientación hacia el gaming y aporta una sensación de fluidez muy superior a los clásicos 60 Hz en uso diario.

Brillo, contraste y calidad de imagen

En términos de brillo, el panel alcanza cifras cercanas a los 400–430 nits, más que suficientes para interiores bien iluminados e incluso para trabajar cerca de ventanas. No es un panel pensado para exteriores a pleno sol, pero cumple con solvencia en la mayoría de escenarios reales.

El contraste típico ronda los 1000:1, una cifra habitual en IPS de buena calidad. Los negros no son tan profundos como en OLED, pero el nivel general de imagen es equilibrado y sin problemas evidentes de uniformidad. Durante las pruebas no se apreciaron fugas de luz marcadas ni defectos notorios en los bordes.

Los ángulos de visión son amplios, con una pérdida de color mínima al inclinar la pantalla, algo importante en un portátil que puede usarse en movilidad o en entornos compartidos.

Cobertura de color y precisión

El panel declara 100% sRGB, y en la práctica se mueve en cifras muy cercanas a ese valor. Esto lo convierte en una opción válida para creación de contenido a nivel aficionado o semiprofesional dentro del espacio sRGB.

En espacios más amplios como DCI-P3, la cobertura es claramente menor, lo que confirma que no está pensado como monitor de referencia para edición cinematográfica o trabajos de color avanzados. Aun así, la calibración de fábrica es correcta, con desviaciones contenidas y un comportamiento equilibrado para su categoría.

Fluidez, respuesta y enfoque gaming

Donde realmente destaca esta pantalla es en la fluidez. Los 165 Hz de refresco, combinados con soporte para sincronización adaptativa, ofrecen una experiencia muy suave tanto en juegos como en desplazamiento por el sistema.

El tiempo de respuesta es adecuado para su segmento y no se aprecian problemas graves de ghosting en uso real. La sensación general es de imagen limpia y estable, lo que encaja perfectamente con un portátil orientado a rendimiento y entretenimiento.

La combinación de resolución 2.5K, formato 16:10 y 165 Hz convierte a este panel en uno de los puntos fuertes del TUF Gaming A14 (2026). No es una pantalla de referencia para profesionales del color, pero sí una opción muy equilibrada para quienes buscan jugar, crear contenido y trabajar con una experiencia visual fluida y bien definida.

Calidad y diseño de los altavoces

El Asus TUF Gaming A14 (2026) apuesta por una configuración más sencilla que la de equipos creativos de gama alta, pero bien ajustada a su tamaño. Integra dos altavoces de 2 W compatibles con Dolby Atmos y certificación Hi-Res, una solución habitual en portátiles compactos que busca equilibrio entre espacio interno y rendimiento sonoro.

En uso real, el sonido ofrece buena claridad en voces y medios, algo importante tanto en vídeos como en juegos. Los agudos se mantienen definidos sin resultar molestos y el conjunto evita el efecto plano o metálico que a veces encontramos en equipos delgados. Evidentemente, los graves no tienen gran profundidad debido al reducido tamaño del chasis, pero aportan el cuerpo suficiente para consumo multimedia y partidas ocasionales.

El volumen máximo es elevado para un portátil de 14 pulgadas y se mantiene relativamente limpio, sin distorsiones claras en niveles altos. No sustituye a unos altavoces externos o a unos buenos auriculares, pero para uso diario, streaming y juegos casuales, cumple con solvencia dentro de su categoría.

Micrófonos y comunicación

En el apartado de comunicación, el TUF Gaming A14 (2026) incorpora una matriz de micrófonos con cancelación de ruido por IA, diseñada para mejorar la captura en videollamadas y reuniones online.

La voz se recoge con claridad y un tono natural, especialmente en entornos silenciosos. En espacios con ruido moderado, el sistema de cancelación filtra bastante bien sonidos de fondo como ventiladores o conversaciones lejanas, sin afectar de forma excesiva a la naturalidad de la voz.

Además, integra cámara 1080p FHD con sensor IR compatible con Windows Hello, lo que mejora la experiencia en trabajo remoto y acceso seguro al sistema.

Para reuniones, clases online o streaming ocasional, el conjunto funciona sin problemas. Un micrófono externo seguirá siendo recomendable en contextos profesionales más exigentes, pero para el usuario medio, la solución integrada es más que suficiente.

Componentes internos (CPU, GPU y memoria)

Procesador: AMD Ryzen AI MAX+ 392

En el Asus TUF Gaming A14 (2026), el cerebro del sistema es el AMD Ryzen AI MAX+ 392, una CPU de nueva generación pensada para equilibrar rendimiento robusto y eficiencia energética dentro de un formato compacto. Con 12 núcleos y 24 hilos, este chip ofrece una respuesta ágil en tareas exigentes como edición de contenidos, compilaciones de código o manejo de múltiples aplicaciones simultáneas.

Además, destaca su NPU AMD XDNA con hasta 50 TOPS, que acelera cargas de trabajo basadas en IA directamente en local. Esto se traduce en mejoras reales en funciones como cancelación de ruido, reconocimiento facial y herramientas creativas aceleradas por IA sin depender de servicios en la nube.

Gráficos: AMD Radeon 8060S

El apartado gráfico del A14 se basa en la AMD Radeon 8060S, una GPU integrada de alto rendimiento dentro del ecosistema AMD. Esta solución gráfica va más allá de lo típico en iGPUs y se posiciona como una opción sólida para creadores, jugadores ocasionales y entornos multimedia sin gráfica dedicada.

La Radeon 8060S está diseñada para ofrecer:

  • Buen rendimiento en juegos a títulos populares a resoluciones 1080p, logrando frecuencias jugables sin necesidad de bajar excesivamente ajustes gráficos.
  • Aceleración por hardware para codificación y decodificación moderna, incluyendo códecs actuales, lo que ayuda en transcodificación de vídeo y tareas creativas.
  • Soporte para APIs modernas (DirectX 12, Vulkan), con un conjunto de capacidades gráficas amplias para software actual.

Si bien no compite con GPUs dedicadas de gama media/alta, la Radeon 8060S eleva el listón de las gráficas integradas, ofreciendo una experiencia gráfica creíble en juegos y aplicaciones que aprovechen aceleración GPU sin requerir un módulo externo o una gráfica discreta volumétrica.

Memoria RAM: 64 GB LPDDR5X

El portátil apuesta por 64 GB de memoria LPDDR5X a 8533 MT/s, soldada directamente a la placa en configuración de cuatro canales. Esta cantidad de RAM es poco habitual en equipos de 14 pulgadas y proporciona un margen excelente para multitarea intensa, proyectos grandes y cargas creativas que demandan gran espacio de trabajo en memoria.

Al tratarse de memoria de tipo LPDDR5X, el consumo es eficiente y contribuye a una experiencia fluida sin sacrificar autonomía. No es ampliable, pero con esta capacidad instalada, la necesidad de expansión queda prácticamente descartada incluso en flujos de trabajo exigentes.

Benchmarks

Rendimiento en CPU y memoria: qué puede esperar el usuario

Las pruebas sintéticas sitúan al AMD Ryzen™ AI MAX+ 392 del Asus TUF Gaming A14 (2026) como una CPU muy sólida dentro del segmento compacto. No compite con chips HX de 55–75 W en chasis más gruesos, pero ofrece un rendimiento consistente y bien equilibrado para su tamaño y consumo.

En Time Spy CPU alcanza 10.570 puntos, quedando por detrás de modelos de mayor TDP, algo lógico, aunque muy cerca del Ryzen AI 9 HX 370. Lo importante es la estabilidad: no hay caídas bruscas y el control térmico está bien resuelto para un equipo de 14 pulgadas.

En 3DMark CPU Profile supera los 10.300 puntos en carga máxima, con una escalabilidad limpia desde 1 hasta 16 hilos. Esto confirma que aprovecha bien su arquitectura multinúcleo y mantiene coherencia bajo carga sostenida.

En Cinebench 2024 obtiene 1.428 puntos en multi-core y 108 en single-core, mostrando buen equilibrio entre respuesta por núcleo y rendimiento global. En tareas sensibles a latencia el sistema se siente ágil, y en cargas pesadas escala dentro de su margen térmico.

Pruebas como 7-Zip (150.428 MIPS) y CPU-Z (11.715 multi / 758 single) refuerzan esa sensación de eficiencia en compresión y cálculo general. Aquí la memoria LPDDR5X a 8533 MT/s en cuatro canales aporta el ancho de banda necesario para evitar cuellos de botella.

En Geekbench 6 (18.017 multi / 2.902 single) se posiciona como una opción muy competitiva en portátiles ultracompactos potentes. En Blender CPU (389 puntos) no sustituye a una estación de trabajo, pero permite renders ocasionales con tiempos razonables.

¿Qué significa esto en uso real?

En productividad avanzada, el equipo se siente rápido y estable. Edición de vídeo en resoluciones altas, fotografía, diseño gráfico, desarrollo o multitarea pesada se ejecutan sin sensación de límite inmediato.

La combinación de CPU moderna, 64 GB de RAM y GPU Radeon 8060S permite afrontar flujos de trabajo actuales con margen suficiente. La CPU no suele convertirse en cuello de botella en tareas generales; el equilibrio del sistema es su mayor fortaleza.

En gaming ligero o títulos bien optimizados, el procesador tiene margen de sobra para alimentar la GPU integrada sin problemas. No estamos ante un portátil gaming extremo, pero sí ante una máquina muy equilibrada que ofrece potencia real en un formato muy portátil.

Rendimiento de la GPU: AMD Radeon 8060S

Las pruebas confirman que la AMD Radeon 8060S del Asus TUF Gaming A14 (2026) se sitúa en la parte alta de las iGPU actuales. No compite con GPUs dedicadas de alto TGP, pero sí supera con claridad a muchas soluciones móviles de generaciones anteriores.

Rendimiento bruto

En 3DMark Time Spy obtiene 11.315 puntos, colocándose por encima de una RTX 4060 Laptop de 115W en la comparativa mostrada. Es un dato muy relevante para tratarse de gráfica integrada. En 3DMark Speedway marca 1.911 puntos, evidenciando sus límites en Ray Tracing frente a GPUs dedicadas, pero manteniendo coherencia dentro de su categoría.

Ray Tracing

En Port Royal alcanza 5.788 puntos. No está pensada para trazado de rayos exigente, pero sí permite activar efectos en configuraciones moderadas. La estabilidad térmica es correcta y no se observan caídas abruptas bajo carga sostenida.

Creación de contenido

En Blender GPU registra 350 (Classroom), 309 (Junkshop) y 688 (Monster). Aquí queda claro que no sustituye a una GPU dedicada para render pesado, pero es perfectamente válida para previsualización, escenas ligeras y trabajo 3D ocasional.

Gaming real

En juegos actuales puede mover títulos exigentes en 1080p con ajustes medios-altos, apoyándose en tecnologías de escalado. No busca cifras extremas, pero sí ofrecer una experiencia fluida en un portátil de 14 pulgadas sin gráfica dedicada.

Batería, carga y duración

El Asus TUF Gaming A14 (2026) incorpora una batería de 73 Wh (4 celdas Li-ion), una capacidad generosa para un portátil de 14 pulgadas con hardware de alto rendimiento. Sobre el papel ya apunta a buen equilibrio, y en la práctica cumple con lo que promete.

En uso ligero —navegación, ofimática, streaming y brillo moderado— la autonomía puede rondar las 8 horas reales, dependiendo del perfil energético y del tipo de carga. No es un ultrabook de bajo consumo extremo, pero sí ofrece margen suficiente para una jornada parcial sin depender del cargador.

Cuando activamos cargas más exigentes (edición, multitarea intensa o gaming ligero), la duración baja de forma lógica. Aquí la clave está en la eficiencia del Ryzen AI MAX+ 392 y su GPU integrada, que permiten un consumo más contenido que soluciones con gráfica dedicada.

En cuanto a carga, el equipo incluye un adaptador de 200 W con conector rectangular, pensado para ofrecer margen estable incluso bajo carga sostenida. No es especialmente pequeño, pero es coherente con la potencia del sistema.

Además, el puerto USB4 con Power Delivery permite carga alternativa, útil para viajes o estaciones de trabajo ligeras, aunque no sustituye al cargador principal cuando el equipo trabaja al máximo rendimiento.

Conclusiones Asus TUF Gaming A14 (2026)

El Asus TUF Gaming A14 (2026) se posiciona como un portátil compacto de alto rendimiento que rompe con la idea de que para tener potencia hace falta un chasis grande y pesado. No es una estación de trabajo ni un gaming extremo con GPU dedicada de alto TGP, pero sí un equipo muy equilibrado que combina CPU moderna con NPU potente, 64 GB de RAM y una Radeon 8060S sorprendentemente capaz.

En rendimiento, los resultados muestran un comportamiento sólido y estable. El Ryzen AI MAX+ 392 rinde de forma consistente en multitarea, compresión, edición y cargas prolongadas, manteniendo cifras cercanas a CPUs móviles de mayor consumo en varios escenarios. No lidera el mercado, pero tampoco sufre caídas bruscas ni limitaciones evidentes dentro de su categoría.

La Radeon 8060S eleva claramente el nivel de las gráficas integradas. Permite jugar en 1080p con buena fluidez, afrontar creación de contenido ligera y trabajar con aplicaciones aceleradas por GPU sin depender de una gráfica dedicada. No sustituye a una RTX de gama alta, pero tampoco lo pretende.

A esto se suma una pantalla 2.5K de 165 Hz bien equilibrada, buena conectividad con USB4 y HDMI 2.1, construcción sólida con certificación MIL-STD y una autonomía competente gracias a sus 73 Wh.

86% Recomendado

El Asus TUF Gaming A14 (2026) ofrece un equilibrio muy convincente entre potencia, portabilidad y eficiencia. Su Ryzen AI MAX+ 392 rinde con solidez en multitarea y cargas exigentes, mientras que la Radeon 8060S demuestra que una iGPU moderna puede ir más allá del uso básico. Los 64 GB de RAM y la pantalla 2.5K a 165 Hz refuerzan su perfil versátil, válido tanto para trabajo como para ocio. No compite con portátiles gaming de alto TGP, pero tampoco lo necesita: destaca por consistencia, integración de IA y formato compacto bien resuelto.

Pros
  1. Potente CPU con IA
  2. 64 GB de RAM
  3. Pantalla 2.5K 165 Hz
  4. Formato compacto y ligero
  5. Buena eficiencia energética
Cons
  1. Sin GPU dedicada
  2. RAM no ampliable
  3. Ray Tracing limitado
  4. Cargador algo voluminoso
  • Diseño y construcción 88 %
  • Pantalla 85 %
  • Rendimiento CPU 89 %
  • Rendimiento GPU 83 %
  • Conectividad 87 %
  • Calidad-Precio 86 %