El PXN VD6 es una base direct drive de 6 Nm para PC. Apunta a quien quiere dejar atrás un volante de correas o engranajes sin gastar una fortuna. La hemos probado con el volante WDS R2 y la pedalera Hall del pack. Sus acabados no presumen de nada, y aun así nos ha dejado mejor sabor de boca del que esperábamos.
Si vienes de un Logitech G29, el salto se nota desde la primera curva.
| Tipo | Base direct drive para simracing en PC Gama VD4 · VD6 · VD10 |
| Motor | Servomotor de 20 polos de baja inercia 6 Nm sostenidos7 Nm de picoCifras de fuerza según PXN |
| Encoder | 24 bits 16,7 millones de puntos por vuelta |
| Chasis | Aluminio con paneles de plástico delante y detrás |
| Anclaje rápido | Metálico, con bloqueo por bolas y conexión por pines pogoSistema propio: solo admite volantes de PXN |
| Conexiones traseras | 4 x USB-C (PC, pedales, shifter y extra), 1 x USB-A, conector E-Stop, entrada de corriente y botón de encendido |
| Alimentación | Fuente externa de 24 V Unos 90 W24 V y 3,75 A según la etiqueta de la base |
| Volante probado | PXN WDS R2 con aro en forma de D Unos 300 mm13 botonesFunky y 2 rotatoriosLevas magnéticas Hall y dos levas analógicas para el embrague |
| Pedalera | PXN PD HM metálica de dos pedales (acelerador y freno) Sensores HallMódulo de muelle para el frenoFreno por recorrido, sin célula de carga; embrague opcional aparte |
| Software | PXN SimRacing para PC y app móvilFuerza, ángulo de giro, fricción, amortiguación e inercia |
| Compatibilidad | PC con WindowsSin licencias de consola |
| Precio | Base 339 eurosVolante WDS R2 179 eurosPedalera PD HM unos 80 eurosPack con volante W AS y la misma pedalera: 399-419 euros según la tienda |
PXN VD6 Base de Volante Direct Drive – Par Motor de 6 Nm, Force Feedback de Alta Precisión, Motor Servo Profesional de Baja Inercia – Base de Volante para Juegos en PC
339,00 €
Comprar en Amazon
Como Asociado de Amazon, HardwarePremium obtiene ingresos por las compras adscritas. Los precios pueden variar.
Embalaje y accesorios
La caja no tiene nada de lujosa, pero protege bien. Cada pieza viaja encajada en espuma densa y las esquinas de la base y el volante llevan refuerzos de poliestireno.

PXN incluye lo justo para arrancar. Vienen la fuente de alimentación, el cable USB-C para el PC, los cables de pedales y periféricos y la tornillería. Para fijar la base a la mesa trae dos abrazaderas y un soporte metálico. Completa la caja el módulo de muelle para el freno, del que hablamos más abajo.

Echamos en falta un manual más completo. La guía rápida tiene imágenes claras, pero se queda corta si es tu primera base direct drive.
Un detalle que agradecimos al montar el puesto: el cable de la fuente es más largo que el del PXN V10 Ultra. Pudimos colocar la base donde queríamos sin que el cable tirase hacia atrás.
Diseño y construcción de la base PXN VD6
La base apuesta por un diseño sobrio, en negro y con líneas angulosas. Combina un chasis de aluminio con paneles de plástico delante y detrás. Pesa más de lo que aparenta, y esa sensación de solidez aparece desde que la sacas de la caja.
Dentro hay un servomotor de 20 polos y baja inercia, acompañado de un encoder de 24 bits. PXN anuncia 6 Nm de fuerza sostenida y 7 Nm de pico.
Con la base apagada, al girar el eje a mano notamos cierto cogging. Es ese tacto a pequeños saltos propio de estos motores. Desaparece en cuanto la enciendes.
El anclaje rápido del volante ha sido una de las sorpresas. Es metálico, anodizado en naranja, y se bloquea con un anillo de bolas. Encaja en un segundo, no le hemos encontrado holguras y la conexión eléctrica va por pines pogo, sin cables. Es un sistema propio, así que solo admite volantes de PXN.
Conexiones traseras y conector E-Stop
Toda la conectividad está detrás y va bien rotulada. La disposición es la misma que vemos en otras marcas, así que montar el puesto no tiene misterio. El ordenador se conecta por USB-C y la base solo funciona en Windows, sin licencias de consola de por medio.

Hay otros tres USB-C: pedales, cambio de marchas y uno de uso libre. Completan el panel un USB-A extra, la entrada de corriente de 24 V y el botón de encendido.
El conector más llamativo es el de E-Stop, para una seta de emergencia que corta la fuerza del motor al instante. Con un motor direct drive, tenerlo a mano tiene todo el sentido.
Volante WDS R2

Unos 300 mm de diámetro y forma de D: el WDS R2 que acompaña al PXN VD6 en este pack es grande. Su tamaño recuerda más a un GT que a un monoplaza. Obliga a mover más los brazos y vuelve la conducción algo más pausada en las curvas cerradas.
El aro va forrado con un sintético que PXN llama «ultra fiber leather», con zonas microperforadas. Al tacto queda lejos de un cuero bueno. El agarre sí convence, y en tandas largas el microperforado nos mantuvo las manos secas.
La construcción delata el precio. El aro es ligero y flexa un poco por arriba si lo fuerzas, aunque conduciendo con normalidad no molesta.
Botones y levas
Tiene 13 botones, una cruceta tipo funky y dos selectores giratorios. El tacto es sencillo y algo plástico, pero todos responden bien.
Las levas de cambio son magnéticas, con sensor Hall, y tienen un retorno firme. Por debajo asoman dos levas analógicas pensadas para el embrague. Lo peor es su posición: quedan algo lejos del aro y obligan a estirar los dedos. Al principio se hace raro, aunque la adaptación es rápida.

Pedalera Hall con módulo de freno

La pedalera es lo mejor del pack después de la base. Es metálica y compacta, sin flexiones ni tacto de juguete.
El pack trae dos pedales, acelerador y freno. Si quieres embrague, PXN lo vende aparte y se monta en la misma pedalera.
Ambos usan sensores Hall en lugar de potenciómetros, así que se desgastan menos con los años. En nuestras pruebas la lectura fue estable, sin saltos al acelerar ni al frenar.
El freno no lleva célula de carga, el sensor que mide la presión del pie en las pedaleras caras. Funciona por recorrido, como casi todas las de este precio. La diferencia la marca el módulo de muelle y elastómero incluido. Montado, el freno se endurece, gana progresividad y se parece bastante más al de un coche.

Atornillada a un cockpit es muy estable. Sobre una alfombra o encima de la mesa conviene fijarla para que no se desplace.
Experiencia de uso: el force feedback del PXN VD6
La primera vuelta deja claro que esto es direct drive de verdad. Los 6 Nm sobran para quien viene de un volante de correas. En sesiones largas es probable que prefieras bajar un poco la fuerza.
El feedback se lee con facilidad. Los pianos, los baches y la pérdida de agarre llegan nítidos, y el encoder aporta mucha precisión cerca del centro.
Lo que menos nos ha gustado es la suavidad. En algunos cambios de fuerza la base reacciona de forma algo brusca.
Mejora mucho si dedicas un rato a la configuración. Con la fricción, la inercia y la amortiguación bien ajustadas, el VD6 se vuelve más agradable. No es un producto para enchufar y olvidarse.
Después de muchas vueltas seguidas no hemos notado bajadas de fuerza ni problemas de temperatura. Cuando el coche va al límite, la base se mantiene firme y predecible y ayuda a corregir los derrapes a tiempo.
Software PXN SimRacing
El PXN VD6 se configura desde el PC y también desde una app para el móvil.
La interfaz es sencilla y está bien ordenada. Desde el panel principal ajustas la fuerza, el ángulo de giro, la fricción y la amortiguación. También permite centrar el volante, consultar la temperatura y comprobar que cada botón responde.
Los cambios se aplican al instante, y eso se agradece mientras afinas sensaciones. Lo que no transmite es la misma confianza que el hardware que acompaña. Para configurar la base cumple sin problemas. Nos parece normal, porque venimos de Fanatec o Moza, marcas que llevan muchos años puliendo sus programas.
Precio y alternativas al PXN VD6
La base suelta cuesta 339 euros. El volante WDS R2 que hemos probado se vende aparte por 179 euros, y la pedalera PD HM, por unos 80. Si prefieres un pack cerrado, PXN ofrece la base con el volante W AS y la misma pedalera por 399-419 euros, según la tienda.
Su rival más claro es el Moza R5 Pro. Según Moza, ofrece los mismos 6 Nm, en un pack de 419 euros con volante y dos pedales. El R5 original se queda en 5,5 Nm. Fanatec anuncia 5 Nm para su CSL DD, ampliables a 8 Nm con una fuente que se compra aparte.
Frente a ellos, el VD6 aporta una pedalera metálica con sensores Hall. Moza y Fanatec responden con un software más pulido y muchos más volantes compatibles.
¿Merece la pena el PXN VD6? Conclusiones
El PXN VD6 convence más en pista que sobre la mesa. La fuerza es real y el conjunto transmite más solidez de la que sugiere su precio. Para muchos será su primer volante realmente serio.
Después de la base, lo que más nos ha gustado es la pedalera con el módulo de freno, seguida del anclaje rápido. Lo más flojo es la suavidad del force feedback de serie y un volante que deja ver el ajuste de costes.
Para dar el primer paso al direct drive en PC es una compra muy sensata. Eso sí, hay que dedicar un rato a la configuración. Si juegas en consola, tendrás que buscar otra opción.
Puedes seguir a HardwarePremium en Facebook, Twitter (X), Instagram, Threads, BlueSky o Youtube. También puedes consultar nuestro canal de Telegram para estar al día con las últimas noticias de tecnología.

Preguntas frecuentes sobre el PXN VD6
PXN anuncia 6 Nm sostenidos y 7 Nm de pico. Para quien viene de un volante de correas o engranajes es más que suficiente, y en tandas largas es probable que prefieras bajarla un poco.
No. El PXN VD6 solo funciona en PC con Windows, porque no tiene licencias de consola.
La base, el volante WDS R2 de unos 300 mm y la pedalera PD HM con acelerador y freno. En la caja vienen también la fuente, los cables, dos abrazaderas, un soporte y el módulo de muelle para el freno.
No. El anclaje rápido es un sistema propio de PXN y solo acepta sus volantes.
No. Acelerador y freno usan sensores Hall, y el freno funciona por recorrido. El módulo de muelle y elastómero incluido lo endurece y le da progresividad. El embrague se compra aparte.
Cumple para configurar la base: fuerza, ángulo, fricción, amortiguación e inercia, desde el PC o desde el móvil. Aún le falta el pulido de marcas con más años en el simracing, como Fanatec o Moza.
La base sola cuesta 339 euros. El volante WDS R2 sale por 179 euros y la pedalera PD HM por unos 80. El pack con el volante W AS y la misma pedalera ronda los 399-419 euros, según la tienda.
El PXN VD6 es un direct drive honesto que cumple mejor en pista que en ficha técnica. No presume de acabados ni de refinamiento extremo, pero ofrece fuerza real, buen nivel de detalle y una base sólida para crecer. El volante es funcional, la pedalera sorprende por sensaciones y el software permite ajustar lo necesario para encontrar un buen equilibrio. Requiere algo de tiempo para afinarlo y no alcanza la finura de opciones más maduras, pero a cambio ofrece una experiencia directa y creíble. Para quienes vienen de volantes por correas, es un salto claro y satisfactorio.
Pros
- Direct drive real y accesible
- Fuerza suficiente para competir
- Pedalera metálica convincente
- Buen quick release
- Gran relación calidad-precio
Cons
- Acabados mejorables
- Force feedback menos pulido
- Volante algo flexible
- Solo compatible con PC
- Calidad de construcción
- Pedalera
- Ecosistema
- Precio
- Sensación de dirección
- Detalle del FFB
¿Se puede jugar en un portátil ARM? Lo he probado 🎮🤯 #shorts
Este portátil rinde IGUAL sin enchufe 🔋🤯 #shorts
NVIDIA ya hace procesadores… y no son x86 🤯 #shorts
Su mejor arma es la pantalla OLED: negros de verdad en una portátil ✨ #shorts
¿Cyberpunk y RDR2 en una portátil? Estos son los FPS reales 🎮 #shorts

















Comentarios