Un equipo completo de cámara de cine, con ópticas y accesorios, puede llegar a 100.000 dólares (unos 89.600 euros al cambio). Un smartphone cien veces más barato comparte ahora parte de su ciencia de imagen: es el objetivo de la colaboración de Honor con el fabricante alemán ARRI en el Magic9 Pro Max. La compañía lo explicó en California, durante una visita guiada a las instalaciones de ARRI en Burbank, a las puertas de Hollywood.

Las cámaras ALEXA de ARRI, pilar del cine de Hollywood
El recorrido repasó la historia de ARRI, su papel en el cine actual y algunas anécdotas de su pasado. El equipo con el que se ruedan las películas de Hollywood juega en otra categoría que las cámaras profesionales habituales en la producción de vídeo tecnológico. La sofisticación de cuerpos, ópticas y accesorios cambia la idea de lo que cuesta hacer una película.
Las ALEXA LF y Mini LF figuran entre las cámaras de cine más valoradas porque ofrecen colores naturales, rango dinámico y un roll-off de las altas luces muy suave. Este último es la forma en que las zonas brillantes se acercan al blanco sin recortarse de golpe.

La ALEXA LF graba en 4,5K con un sensor algo mayor que el de fotograma completo fotográfico. Ese tamaño permite usar objetivos de focal más larga sin perder un campo de visión relativamente amplio. Así se facilita un aspecto más íntimo y una menor profundidad de campo. Distintos modelos ALEXA se han empleado en incontables grandes producciones, y las cámaras de ARRI son habituales en el cine de Hollywood.

El móvil no lleva hardware de cine, sino su ciencia de imagen
La alianza no mete componentes de cámara de cine en un teléfono, sino que traslada al Magic9 Pro Max parte de la ciencia de imagen que da su carácter al material de ARRI. El trabajo va bastante más allá de aplicar filtros de color cinematográficos.
Según Honor, la compañía ha rediseñado la cadena de procesado de vídeo del teléfono y la ha ajustado al hardware de cámara. Añade un chip de imagen propio, el Honor H1, que reduce el ruido directamente sobre los datos RAW antes de seguir con el procesado. Con ello busca conservar más detalle y rango dinámico. Suena bien, pero por ahora es un dato de Honor sin pruebas independientes que lo respalden.

Sobre esa base entra la Image Science de ARRI. Ambas empresas han calibrado el vídeo de las cámaras principal y teleobjetivo para que siga de cerca la curva LogC3. Esta adapta a los sensores del móvil la respuesta tonal de las cámaras de cine de ARRI.

LogC3, ARRI Wide Gamut 3 y 87 looks llegan al Magic9 Pro Max de Honor
Grabar en Log da mucha más libertad para ajustar color y contraste en posproducción que el vídeo convencional. En vez de fijar un aspecto en la imagen, conserva un abanico más amplio de información tonal para el etalonaje posterior. Eso sí, el hardware de cámara tiene que ser capaz de capturarla.

LogC3 es la curva de grabación propia de ARRI y ya puede usarse en el Magic9 Pro Max de Honor. Junto con ARRI Wide Gamut 3, facilita conseguir un aspecto coherente al combinar material de cámaras ARRI profesionales y del móvil. El teléfono también graba en ese espacio de color, de modo que las imágenes pueden tratarse con los flujos de etalonaje profesionales ya establecidos. Es lo realmente útil de esta colaboración: permite mezclar la imagen del móvil con la de cámaras ARRI y usar flujos de etalonaje profesionales, algo bastante más serio que un filtro con sello de marca.
Quien no quiera dedicar tiempo al etalonaje dispone de ARRI Looks, una colección de 87 tratamientos de color cinematográficos aplicables al vídeo. La grabación LogC3 y los perfiles ARRI Look ya figuraban en el Honor Magic9 presentado en China.

El Magic9 Pro Max de Honor se acerca al color de ARRI
El material de estudio que se mostró se grabó en LogC3 y ya estaba etalonado. En él, el Magic9 Pro Max queda muy cerca de la ALEXA Mini LF en color y renderizado tonal. La cámara profesional mantiene, eso sí, una ventaja clara en nitidez y detalle fino.

Eso no significa que un smartphone pueda sustituir a una cámara de cine. Igualar color y tonos es una cosa; igualar nitidez, detalle y calidad de imagen global es otra. En esos aspectos la ALEXA Mini LF sigue en otra liga. Conviene leerlo con calma: el propio material de estudio muestra que el Magic9 Pro Max se acerca a la ALEXA Mini LF en color y tonos, pero no en nitidez ni en detalle fino.
Tampoco todo recae en el software, porque hace falta un hardware de cámara capaz. La salida de vídeo ajustada por ARRI está disponible en la cámara principal y en el teleobjetivo, pero no en el ultra gran angular.

Honor tampoco ha dado precio ni ha confirmado el modelo para España. Para quien edita vídeo en serio puede ser un extra real; para el resto, nos parece marketing bien contado.
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Preguntas frecuentes
El vídeo calibrado con la ciencia de imagen de ARRI está en la cámara principal y en el teleobjetivo. El ultra gran angular queda fuera.
Es el chip de imagen propio de Honor. Reduce el ruido directamente sobre los datos RAW antes de continuar con el procesado, con el fin de conservar más detalle y rango dinámico.
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