3DMark ha retirado los resultados del RedMagic 11 Pro y del RedMagic 11 Pro+ de su base de datos. La plataforma sostiene que durante las pruebas el fabricante no siguió sus reglas, porque el teléfono cambia su comportamiento cuando detecta el benchmark y deja de aplicar los límites habituales de consumo y temperatura.
El efecto es directo: el chipset puede trabajar a niveles inusualmente altos mientras dura la prueba, incluso aunque suban las temperaturas. Eso altera la lectura final y hace que la puntuación no represente el uso real que vería un usuario en el día a día. En benchmarks, esa diferencia entre carga controlada y modo especial lo cambia todo.
La retirada toca de lleno al RedMagic 11 Pro, un modelo que ya venía asociado al hardware para juegos y a modos de rendimiento muy agresivos. También afecta al 11 Pro+, que aparece en la misma situación. La propia lógica de 3DMark va en esa dirección: los resultados deben servir para comparar dispositivos bajo condiciones equivalentes, no para medir una configuración pensada para exprimir cifras en una prueba concreta.
3DMark considera que el RedMagic 11 Pro no rinde bajo condiciones normales
Según la explicación de la plataforma, el problema no está en que el móvil sea potente, sino en cómo gestiona esas pruebas concretas. Si el sistema detecta el benchmark y modifica sus límites internos, la puntuación deja de ser una fotografía del comportamiento habitual del equipo. En otras palabras: el dato existe, pero no describe el uso estándar.
Ese matiz pesa mucho en una familia como la de RedMagic. Ya vimos en el análisis del RedMagic 11 Pro por dentro que la serie juega con soluciones de refrigeración y rendimiento pensadas para escenarios exigentes. Aquí la discusión no va de diseño térmico, sino de cómo se presentan los resultados cuando entra en escena un test sintético.
3DMark clasifica la situación como una violación de sus normas. El motivo es sencillo: si una prueba recibe un trato distinto al del uso normal, su valor comparativo cae. Y en un mercado donde las cifras de rendimiento siguen pesando mucho en la conversación pública, ese detalle afecta tanto a la imagen del terminal como a la lectura de sus puntuaciones en bruto.

Nubia defiende el modo Diablo mientras el debate se desplaza a las pruebas sintéticas
Nubia, la marca detrás de RedMagic, ha respondido defendiendo su enfoque. En su declaración a Android Authority, habla de dispositivos pensados para experiencias de alto rendimiento, sobre todo en juegos, y menciona varios modos de rendimiento que el usuario puede activar. El ejemplo más claro es Diablo Mode, orientado a exprimir el hardware bajo cargas intensas.
La compañía también sostiene que los benchmarks deben entenderse como un indicador del potencial del dispositivo en condiciones controladas y de alta carga. Esa postura deja claro el punto de choque: Nubia defiende que el resultado muestra de lo que es capaz el hardware, mientras que 3DMark exige que la medición refleje el comportamiento normal del teléfono.
El dato de la batería, 6210mAh, encaja en esa lectura de terminal orientado al rendimiento sostenido, aunque la retirada de resultados no gira alrededor de la autonomía ni de la ficha técnica. Lo que viene después pasa por ver si este episodio queda en una discusión puntual o si condiciona futuras mediciones del modelo. De momento, el RedMagic 11 Pro ya no figura en la base de datos de 3DMark.
En paralelo, el debate deja una lectura conocida en el sector: optimizar una app para que vaya mejor no es lo mismo que alterar un benchmark. Y esa línea, que en juegos o tareas concretas puede parecer difusa, en una base de datos de rendimiento se vuelve decisiva. Para seguir el contexto de la gama, ya vimos también al Redmi K90 Ultra como rival del RedMagic 11 Pro, otro nombre que empuja la conversación hacia los móviles gaming de altas cifras.
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FAQ
Porque, según la plataforma, el teléfono cambia su comportamiento al detectar la prueba y relaja los límites de consumo y temperatura. Eso hace que la puntuación no represente el uso habitual.
Sí. 3DMark eliminó los resultados de los dos modelos de su base de datos tras considerar que no seguían sus reglas de test.
Nubia defiende que sus móviles están pensados para cargas de alto rendimiento y menciona su modo Diablo. También sostiene que los benchmarks muestran el potencial del dispositivo bajo condiciones controladas.
La fuente menciona esa capacidad como parte de la ficha del dispositivo, pero la retirada de 3DMark no gira alrededor de la batería. El problema está en cómo se comporta el teléfono durante el benchmark.



