Samsung encara su nuevo Unpacked con un mensaje sencillo: el Galaxy S26 Ultra no busca reinventarse, sino pulir lo que ya funcionaba. Las filtraciones previas al anuncio oficial dibujan un teléfono que apuesta por la pantalla y la carga rápida como ejes de evolución, dejando la cámara en un segundo plano más matizado. El resultado es un modelo continuista en concepto, pero con ajustes concretos que afectan al uso diario.
Una pantalla que protege y una carga que por fin acelera
La serie Galaxy S26 está a punto de debutar, y el Samsung Galaxy S26 Ultra llega como el modelo más ambicioso del catálogo. Frente al Galaxy S25 Ultra, los cambios no se reparten de forma homogénea: se concentran en tres áreas muy definidas.
La pantalla es el principal argumento. El nuevo panel M14 de 10 bits sustituye al M13 del año pasado y promete una representación de color más precisa y transiciones más suaves. A esto se suma una capa antirreflejos mejorada y una función denominada Privacy Display, diseñada para dificultar la lectura del contenido cuando el dispositivo se observa en ángulo. En entornos públicos —transporte, oficinas compartidas, eventos— este añadido puede marcar diferencias reales en términos de privacidad.
En fotografía, la estrategia es más conservadora. No hay salto radical en sensores, pero sí ajustes ópticos relevantes: aperturas más amplias en la cámara principal y en el teleobjetivo para mejorar el rendimiento con poca luz. La cámara frontal también amplía su campo de visión, facilitando selfies grupales sin recurrir a pasos atrás incómodos.
La otra novedad tangible está en la batería. El Galaxy S26 Ultra introduce carga rápida por cable de 60 W, el mayor incremento en este apartado desde los 45 W estrenados en 2019. La carga inalámbrica también sube hasta 25 W, frente a los 15 W anteriores. En un mercado donde muchos rivales superan ampliamente esas cifras, Samsung ajusta su propuesta para no quedar rezagada.
Qué cambia realmente en la experiencia
Sobre el papel, la evolución puede parecer moderada. Sin embargo, el impacto práctico se percibe en detalles cotidianos. Un panel con mejor tratamiento antirreflejos reduce la fatiga visual en exteriores. La función de privacidad responde a una demanda creciente en grandes ciudades. Y los 60 W recortan tiempos de espera en un contexto donde el uso intensivo —vídeo, redes, edición ligera— es la norma.
El Galaxy S26 Ultra no transforma la fórmula Ultra; la afina. La pregunta ya no es si supera al S25 Ultra en especificaciones aisladas, sino si estos ajustes justifican el salto generacional para quienes buscan lo último dentro del ecosistema Galaxy.
Con su presentación global prevista esta semana, Samsung apuesta por una mejora focalizada y medible. El mercado decidirá si esa estrategia resulta suficiente en una gama alta cada vez más competitiva.
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FAQ
Incorpora un panel M14 de 10 bits, mejor tratamiento antirreflejos y función Privacy Display.
Hasta 60 W por cable y 25 W en carga inalámbrica.
No hay nuevos sensores principales, pero sí aperturas más amplias y una lente frontal con mayor ángulo.
Su debut global está previsto durante el próximo evento Unpacked.
Dependerá del valor que des a la nueva pantalla y a la mejora en tiempos de carga.



