Google lleva años intentando que el desbloqueo facial deje de ser un añadido útil y pase a convertirse en un sistema biométrico realmente fiable. Con la familia Pixel 11 en el horizonte, la compañía parece dispuesta a dar ese salto. Un nuevo desarrollo interno, conocido como Project Toscana, sugiere que la próxima generación podría situarse al mismo nivel que Face ID en términos de rapidez y precisión.
Lo interesante no es solo la ambición técnica, sino la forma en la que estaría planteado: sin sensores visibles adicionales y manteniendo el diseño actual de los Pixel. La apuesta, si se confirma, implica un cambio profundo en la experiencia diaria.
Un salto técnico para el Pixel 11
Según diversas filtraciones, Google está desarrollando un sistema de reconocimiento facial mejorado para la futura familia Pixel 11. El proyecto, con nombre interno Project Toscana, tendría como objetivo ofrecer un rendimiento comparable al de Face ID, el sistema biométrico que Apple popularizó en el iPhone.
La información disponible apunta a un dato relevante: el nuevo desbloqueo funcionaría sin necesidad de sensores visibles adicionales en el frontal. Esto sugiere dos posibles escenarios. O bien Google ha perfeccionado el uso exclusivo de la cámara frontal mediante software y aprendizaje automático, o bien estaría integrando tecnología infrarroja bajo la pantalla, algo que Apple también estudia para futuras generaciones.

El punto determinante es el rendimiento en condiciones de baja iluminación. Hasta ahora, el desbloqueo facial en los Pixel ha dependido en gran medida de la luz ambiental. Si el sistema del Pixel 11 funciona con la misma solvencia tanto a plena luz como en la oscuridad, hablamos de un cambio sustancial frente a lo visto en el Google Pixel 10 Pro.
Además, las pruebas internas citadas en la filtración aseguran que la velocidad de reconocimiento sería equivalente a la del sistema de Apple. Es decir, desbloqueo casi instantáneo y sin fricción en el uso cotidiano.
Impacto real para el usuario y estrategia de Google
Para el usuario, la mejora no se limita a comodidad. Un sistema facial fiable amplía el uso en pagos móviles, autenticación en apps bancarias y acceso seguro a servicios sensibles. Aunque los Pixel ya incorporan lector de huellas, contar con una alternativa biométrica sólida aporta flexibilidad en el día a día.
El hecho de que Google también esté probando esta tecnología en Chromebooks introduce otra dimensión. La integración de reconocimiento facial en portátiles con el mismo nivel de precisión permitiría un ecosistema más coherente entre móvil y ordenador, con inicio de sesión casi inmediato y mayor protección.
Desde una perspectiva de mercado, Google parece decidida a cerrar una de las diferencias históricas frente a Apple en el terreno biométrico. No se trata solo de añadir funciones, sino de eliminar puntos débiles que durante años han condicionado la percepción de seguridad en Android.
Si Project Toscana llega a materializarse tal y como describen las pruebas preliminares, el Pixel 11 podría marcar el momento en que el desbloqueo facial en Android deje de ser una opción secundaria y pase a convertirse en una referencia dentro del sector.
Puedes seguir a HardwarePremium en Facebook, Twitter (X), Instagram, Threads, BlueSky o Youtube. También puedes consultar nuestro canal de Telegram para estar al día con las últimas noticias de tecnología.
FAQ
No está confirmado. Las filtraciones sugieren que podría haber tecnología IR bajo la pantalla, pero no hay detalles oficiales.
Las pruebas internas indican que rendiría igual en baja luz que a plena luz, lo que supone una mejora notable frente a generaciones previas.
No hay indicios de ello. Lo más probable es que convivan ambos sistemas biométricos.
Google estaría probando esta tecnología en algunos modelos, lo que apunta a una posible expansión dentro de su ecosistema.
Aún no hay fecha oficial, aunque siguiendo el calendario habitual de Google, podría anunciarse en otoño.



