La expectativa alrededor de un nuevo Galaxy no suele girar solo en torno al diseño o la cámara. Hay un elemento más silencioso, pero decisivo, que siempre acaba marcando la experiencia diaria: la batería. Con la serie Galaxy S26 ya en la rampa de salida, las filtraciones empiezan a dibujar un escenario reconocible, con avances medidos y algunas decisiones que no terminarán de convencer a todo el mundo.
Durante semanas, los datos sobre autonomía y carga han llegado de forma dispersa, a veces contradictoria. Sin embargo, las últimas informaciones empiezan a encajar entre sí y permiten comparar, con bastante precisión, lo que Samsung prepara frente a la generación Galaxy S25.
Qué cambia en batería y carga entre Galaxy S26 y S25
Si se observan los datos filtrados con calma, el enfoque de Samsung parece continuista, aunque con matices relevantes. En carga inalámbrica, la serie Galaxy S26 daría un paso adelante en toda la gama:
- Galaxy S26: 20 W frente a los 15 W del S25
- Galaxy S26+: 20 W frente a los 15 W del S25+
- Galaxy S26 Ultra: 25 W frente a los 15 W del S25 Ultra
En carga por cable, la situación es más desigual. Los modelos base mantendrían cifras ya conocidas, mientras que el Ultra sería el principal beneficiado:
- Galaxy S26: 25 W, sin cambios frente al S25
- Galaxy S26+: 45 W, idéntico al S25+
- Galaxy S26 Ultra: 60 W, por encima de los 45 W del S25 Ultra
En cuanto a capacidad, el aumento se concentraría únicamente en el modelo estándar. El Galaxy S26 subiría hasta 4.300 mAh, superando los 4.000 mAh del S25. El resto de la familia mantendría los 5.000 mAh, sin variaciones visibles respecto a la generación anterior.
Impacto real en el uso diario y decisiones discutidas
Sobre el papel, los números no parecen revolucionarios, pero sí revelan prioridades. El refuerzo de la carga inalámbrica mejora la comodidad en escritorios y accesorios, un aspecto cada vez más valorado. El salto del Ultra en carga por cable también tiene sentido para quienes buscan reducir tiempos de espera en sesiones intensivas.
Donde surgen más dudas es en el terreno de Qi2 y los imanes integrados. Las primeras filtraciones hablaban de una adopción nativa que finalmente no se materializaría. Todo indica que Samsung seguirá apostando por fundas magnéticas compatibles, como ya ocurrió con la serie S25, dejando fuera una integración directa en el chasis.
Respecto a la carga inalámbrica inversa, los rumores iniciales apuntaban a su posible eliminación para liberar espacio interno. Sin embargo, al no introducirse los imanes Qi2, todo sugiere que esta función seguirá presente, aunque sin cambios relevantes.
Lo que deja entrever la estrategia de Samsung con el Galaxy S26
La serie Galaxy S26 no parece buscar titulares fáciles en el apartado energético. Samsung ajusta donde considera necesario y mantiene lo que ya funcionaba, con especial atención al modelo Ultra. El resultado es una evolución coherente, aunque conservadora, que refuerza la sensación de ciclo corto entre generaciones.
La confirmación definitiva llegará en el evento Unpacked, pero las filtraciones ya dejan una idea bastante precisa: mejoras útiles, sin saltos drásticos, y varias oportunidades que se quedarán sobre la mesa al menos un año más.
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FAQ
Sí, el modelo base aumentaría su capacidad de 4.000 a 4.300 mAh.
Toda la gama subiría potencia frente a la serie S25, con hasta 25 W en el Ultra.
Las filtraciones más recientes indican que no, aunque seguirá siendo compatible mediante fundas.
Solo el Galaxy S26 Ultra mejoraría, alcanzando 60 W.
Todo apunta a que sí, pese a los rumores iniciales sobre su eliminación.


