Valve ha vuelto a mover pieza con Steam Deck 2. Pierre-Loup Griffais, ingeniero de la compañía, asegura que el proyecto está “más cerca” que la última vez que hablaron del tema. Todavía falta resolver un punto: encontrar chips que den más rendimiento sin empeorar el consumo.
Ese matiz importa porque Valve no quiere una revisión menor del modelo actual. La compañía lleva tiempo repitiendo que la segunda generación debe sentirse como un salto real, no como una actualización ligera del hardware de PC portátil.
Valve sigue buscando el equilibrio entre potencia y batería
En declaraciones a IGN, Griffais fue claro: “Estamos definitivamente llegando allí”. La frase suena optimista, pero el mensaje de fondo sigue siendo el mismo que ya había dejado Valve en otras ocasiones. La Steam Deck 2 no saldrá hasta que pueda ofrecer una mejora generacional en rendimiento manteniendo el mismo perfil de consumo.
El problema, según explicó el propio ingeniero, es que los chips que están llegando al mercado todavía no encajan del todo con lo que busca Valve. Habla de piezas que se mueven en unos márgenes de energía pensados para portátiles de gama baja o para diseños que luego se adaptan a dispositivos de mano. Eso no le sirve si el objetivo es conservar batería y, al mismo tiempo, dar un salto claro en rendimiento.
La lectura es sencilla: Valve no está bloqueada por falta de intención, sino por falta de hardware que encaje con su lista de requisitos. Ese detalle explica por qué la Steam Deck 2 sigue sin fecha cerrada, pese a que la compañía insiste en que el desarrollo avanza.

Los chips actuales todavía no cuadran con lo que quiere Valve
Griffais no mencionó un componente concreto como candidato final, pero sí dejó entrever el tipo de piezas que no terminan de convencer a la empresa. Citó familias como Ryzen Z2 de AMD y Arc G3 de Intel como ejemplos de chips que, en su opinión, se parecen demasiado a soluciones de portátil reutilizadas para consolas portátiles.
Valve, en cambio, quiere evitar ese compromiso. Lo que busca es un SoC o APU que ofrezca una mejora clara sin obligar a subir el consumo. Esa es la parte que sigue sin estar resuelta. También es la razón por la que la nueva Steam Deck no depende solo de que el diseño interno esté listo.
Como ya vimos en el desarrollo de Steam Deck 2, la empresa lleva tiempo dejando claro que no piensa lanzar un relevo por mera inercia comercial. Lo mismo encaja con lo que contamos en la hoja de ruta hacia 2028: el calendario sigue abierto y depende mucho de cómo evolucionen los componentes.
Una ventana de 2028 sigue sobre la mesa, pero sin compromiso oficial
La propia fuente recuerda que ya había filtraciones creíbles apuntando a una ventana de lanzamiento en 2028, siempre que los precios del hardware se normalicen para entonces. Valve no ha confirmado esa fecha, pero el comentario actual encaja con esa idea de desarrollo todavía en marcha y sin prisa por cerrar especificaciones.

También hay otro detalle: el movimiento llega poco después del lanzamiento de Steam Machine, un producto que ha servido para reactivar preguntas sobre la hoja de ruta de hardware de Valve. Aun así, la compañía no ha dado una fecha, ni ha cerrado el tipo de chip, ni ha detallado cómo será ese salto de generación que sigue persiguiendo.
Por ahora, el mensaje es este: Steam Deck 2 existe, avanza y está más cerca que antes, pero sigue pendiente de un componente que permita subir rendimiento sin romper la autonomía. Mientras ese chip no llegue, Valve no parece dispuesta a mover ficha.
La espera gira en torno a una sola condición
Valve no está hablando de un rediseño cosmético. Está hablando de potencia, consumo y batería en el mismo paquete. Steam Deck 2 sigue atascada en ese punto, aunque menos que hace unos meses.
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FAQ
Pierre-Loup Griffais afirmó que el proyecto está más cerca que la última vez que hablaron del tema. También dijo que la compañía está “definitivamente” avanzando.
Valve sigue esperando chips más eficientes. La idea es lograr más rendimiento sin aumentar el consumo ni comprometer la batería.
No. La compañía no ha confirmado una fecha de lanzamiento, aunque la fuente menciona filtraciones que sitúan el proyecto en 2028.
La información cita familias como Ryzen Z2 de AMD y Arc G3 de Intel como ejemplos de chips que no terminan de encajar con lo que busca Valve.




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