Cuatro años de silencio han bastado para que Lenovo decida resucitar su mítica estirpe de smartphones dedicados al juego puro. Bajo la denominación de Legion Y70, rescatando el mismo bautismo de aquel icónico modelo de 2022, el fabricante vuelve al ruedo de la telefonía móvil, aunque para evitar confusiones, este renacimiento llevará el apellido oficial de Legion Y70 (2026).
Un regreso por la puerta grande
Tras un prolongado letargo, Lenovo irrumpe de nuevo en la primera línea de combate. El chasis del nuevo terminal abandona los excesos estéticos de antaño para adoptar líneas refinadas, heredadas directamente de las últimas tendencias de Motorola. Con bordes planos muy limpios y un módulo de cámaras de contornos suavizados, se presenta vestido con dos acabados: Ice Soul White y Carbon Black.
Nos encontramos ante una pantalla LTPO AMOLED (BOE Q10) de 6,8 pulgadas que no escatima en especificaciones: una tasa de refresco adaptativa de 144 Hz, una densidad de 510 PPI y un pico de brillo estratosférico de 7.000 nits. Cifras respaldadas por tecnologías como Dolby Vision, atenuación DC Dimming y certificación SGS para el cuidado ocular.
El corazón de la máquina está gobernado por el procesador Qualcomm Snapdragon 8 Gen 5, que se combina con configuraciones de hasta 16 GB de memoria RAM LPDDRX5 y un almacenamiento masivo de hasta 1 TB UFS 4.1.
Autonomía titánica
La potencia no sirve de nada si el dispositivo se apaga a mitad de una partida competitiva. Por ello, el fabricante ha integrado una impresionante batería de 8.000 mAh con soporte para carga rápida de 90W. Según los datos de laboratorio, esta celda retiene su salud óptima durante más de 1.200 ciclos de carga y ofrece más de dos jornadas completas de uso moderado.
Incluye también el demandado sistema de bypass charging, una tecnología que permite alimentar los componentes directamente desde la red eléctrica sin pasar por la batería, eliminando drásticamente el estrés térmico durante las sesiones intensivas.
Fotografía de calidad y ecosistema gaming integrado
El apartado fotográfico se desmarca de los recortes habituales en este tipo de productos. El sistema trasero cuenta con un sensor principal Sony LYT-710 de 50 MP (f/1.8) equipado con transmisión óptica estabilizada (OIS), acompañado por un gran angular de 8 MP (f/2.2) y un captador antiparpadeo. En cambio, para las transmisiones en directo o videollamadas, la cámara frontal eleva la apuesta con un sensor de 32 MP.

La verdadera magia de este dispositivo reside en los pequeños detalles, como la disposición perimetral de sus antenas para evitar la pérdida de señal sin importar cómo sostengamos el equipo (incluso en entornos subterráneos). O un giroscopio con una frecuencia de muestreo de 500 Hz diseñado para apuntar con precisión milimétrica en títulos de disparos.
La conectividad con el ecosistema de la marca da un salto cualitativo gracias a Legion Zone. Al enlazar el teléfono con un ordenador compatible, los usuarios pueden aprovechar la potencia gráfica de la tarjeta de PC para renderizar juegos AAA directamente en la pantalla móvil, de manera nativa y sin necesidad de recurrir a emuladores pesados. Además, un asistente de juego basado en Inteligencia Artificial optimiza los tiempos de carga precargando los títulos en segundo plano y graba de forma automatizada los mejores fragmentos de cada victoria.
Otros detalles y precios
Finalmente, su resistencia asombra: ostenta una certificación triple de protección (IP66, IP68 e IP69), es capaz de resistir caídas desde 1,8 metros de altura y opera sin inmutarse en un rango de temperaturas extremas que va desde los -20°C hasta los 60°C.
Los precios de salida arrancan en los ¥3.099 (unos 399,99 euros) para la versión base de 12GB+256GB, escalando hasta los ¥4.899 (unos 629,99 euros) en su configuración más ambiciosa de 16GB+1TB.
Puedes seguir a HardwarePremium en Facebook, Twitter (X), Instagram, Threads, BlueSky o Youtube. También puedes consultar nuestro canal de Telegram para estar al día con las últimas noticias de tecnología.





