El Commodore 64 vuelve en formato portátil y plegable con un precio de 129,99 dólares. Retro Games Ltd y Blaze Entertainment han presentado el C64 Handheld junto al Spectrum Handheld, dos consolas inspiradas en los ordenadores de 8 bits más recordados de los años 80. La fecha de envío marcada por la compañía es el 15 de octubre.
La jugada importa porque no se limita a una carcasa nostálgica. Estos modelos intentan llevar esa estética clásica a un formato mucho más cómodo de transportar, con pantalla integrada, batería y una selección de juegos ya cargada. En otras palabras, el recuerdo del Commodore 64 se mueve del escritorio al bolso o la mochila.
También hay una lectura de mercado. Mientras otros productos retro se apoyan en miniaturas de sobremesa, aquí se busca una experiencia más cercana a una consola portátil moderna, pero con ADN ochentero. Y eso cambia bastante el uso real del dispositivo.
Un Commodore 64 portátil con pantalla de 4,3 pulgadas y batería de 2.000 mAh
El C64 Handheld llega con formato clamshell y unas dimensiones de 5,35 x 1,02 x 3,39 pulgadas, equivalentes a 136 x 26 x 86 mm. Pesa 0,52 libras, unos 235 gramos. El acabado beige mantiene la referencia visual al original, mientras que el Spectrum Handheld apuesta por un exterior negro.
Ambos comparten una pantalla IPS de 4,3 pulgadas con resolución de 840 x 480. No es una cifra pensada para competir con paneles actuales, pero sí encaja con títulos 8-bit, donde la nitidez útil pesa más que la escala. También montan un procesador quad-core a 1,2 GHz y 256 MB de memoria DDR, además de una batería de 2.000 mAh con autonomía de tres horas.
La carga se realiza por USB Type-C. Y para quien quiera salir del control integrado, hay puerto USB Type-A para conectar teclado o joystick, además de altavoces estéreo y conector de 3,5 mm. El planteamiento deja claro que no se trata de un simple objeto de exhibición.
25 juegos precargados y microSD para ampliar el catálogo del Commodore 64
Cada dispositivo llega con 25 títulos retro preinstalados. La selección mezcla clásicos de arcade con aventuras conocidas, y en el caso del Spectrum Handheld aparecen nombres como Speedball 2: Brutal Deluxe, Archon: The Light and the Dark, Hunter’s Moon Remastered, Knight ’n’ Grail o Where Time Stood Still.
Si esa lista se queda corta, el slot microSD amplía las posibilidades con ROMs obtenidas legalmente. Es una solución habitual en este tipo de hardware, pero aquí encaja con una idea muy concreta: no cerrar el dispositivo en un catálogo fijo, sino dejar margen para seguir jugando con software clásico.
Ese enfoque conecta bien con otros movimientos recientes del retro hardware. Ya vimos algo parecido en el regreso oficial del Commodore 64 Ultimate, y también en propuestas más compactas como la consola retro GamerCard. La diferencia aquí está en el formato de concha y en una distribución pensada para jugar sin depender de una pantalla externa.
Reserva ya abierta en EE. UU. y edición coleccionista limitada a 2.000 unidades
Las reservas ya están disponibles en tiendas de EE. UU. como CastleMania Games, Funstock y Songbird Productions. El precio estándar es de 129,99 dólares para ambos modelos, mientras que la edición coleccionista sube a 149,99 dólares, con un sobrecoste de 20 dólares.
Funstock venderá en exclusiva esa versión limitada a 2.000 unidades. Incluye una funda rígida de transporte y una edición exclusiva de Crash Magazine, además de la propia consola. El calendario queda, por tanto, bastante cerrado: precio conocido, extras definidos y salida fijada para mediados de octubre.
El Commodore 64 vuelve así en un formato que mezcla nostalgia y portabilidad, con especificaciones modestas pero coherentes para su objetivo. Pantalla pequeña, batería de tres horas, 25 juegos y ampliación por microSD: la fórmula está clara desde el anuncio.
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FAQ
El precio estándar es de 129,99 dólares. La versión coleccionista sube a 149,99 dólares e incluye una funda rígida y una edición exclusiva de Crash Magazine.
Lleva un panel IPS de 4,3 pulgadas con resolución de 840 x 480. Es una cifra suficiente para juegos 8-bit, según la propuesta de la propia máquina.
La batería es de 2.000 mAh y la autonomía anunciada es de tres horas. La carga se hace por USB Type-C.
La compañía espera empezar a enviarlo el 15 de octubre. Las reservas ya están abiertas en tiendas de EE. UU. como CastleMania Games, Funstock y Songbird Productions.



