La RTX 5090 ya aparece en LDLC desde 1.499 euros, pero no en su versión normal. El minorista francés está listando unidades defectuosas de la GeForce RTX 5090 y, una vez compradas, no acepta devoluciones ni reembolsos. Las tarjetas se venden como no funcionales y con daños físicos.
La jugada importa por dos motivos. Primero, porque la diferencia de precio frente a una unidad nueva sigue siendo enorme, pero el estado del producto también lo es. Segundo, porque LDLC deja claro que se trata de placas pensadas para profesionales o para quien pueda reparar la tarjeta o reutilizar piezas.
RTX 5090 dañadas desde 1.499 euros frente a 3.249 euros nuevas
Por ahora, LDLC ha listado dos variantes: una ASUS RTX 5090 TUF Gaming por 1.499 euros y una MSI RTX 5090 Ventus 3x OC por 1.699 euros. El mismo comercio sitúa las RTX 5090 nuevas desde 3.249 euros, así que la rebaja es evidente sobre el papel. El problema es que aquí no hablamos de stock abierto ni de una unidad de exposición, sino de hardware que no funciona.
El dato tiene más peso si se compara con la propia gama de la casa. Según la información publicada, las RTX 5080 se mueven en precios similares a los de estas RTX 5090 defectuosas, algo que deja la propuesta de LDLC en una franja poco lógica para un producto averiado. La etiqueta de “defectuosa” no cubre además un único fallo concreto: el sitio habla de daños físicos habituales tras el envío a un cliente previo.

La descripción no es ambigua en un punto. LDLC dice que las tarjetas son non-functional y que no se pueden usar en su estado actual. También indica que fueron probadas y funcionaban antes del daño, y que no han sido desensambladas. En otras palabras, la GPU, la VRAM y el resto de componentes siguen presentes.
Daños físicos, sin piezas faltantes, y con devolución cerrada
El anuncio deja entrever el tipo de avería, pero no lo enseña con detalle. El minorista menciona posibles roturas de PCB, impactos o deformaciones, sin aportar una imagen clara de la zona dañada. Ese punto no es menor: en un producto así, el diagnóstico manda, y aquí el comprador entra casi a ciegas.
LDLC también cierra la puerta a devoluciones y reembolsos. Ese matiz cambia por completo la lectura de la oferta, porque el riesgo ya no está solo en el precio de entrada, sino en la imposibilidad de corregir una compra fallida. En el propio aviso, el comercio subraya que este tipo de tarjetas está destinado a profesionales o a personas con los conocimientos necesarios para reparar la placa o recuperar componentes.

En el mercado chino pueden verse donor cards y RTX 5090 defectuosas a precios más bajos, aunque con otro problema: no siempre está claro qué llega realmente dentro de la caja. La comparación sirve para medir el tono del anuncio de LDLC, que al menos especifica que la tarjeta está completa. También encaja con otros episodios recientes alrededor de la RTX 5090 dañada por un AIO de NZXT, donde el hardware de gama alta vuelve a aparecer ligado a averías caras y difíciles de asumir.
La consecuencia práctica es sencilla: la RTX 5090 defectuosa de LDLC no es una venta convencional, sino un lote de reparación con precio elevado y sin red de seguridad. Para quien busque una tarjeta operativa, el listado no deja margen. Para quien quiera piezas o placa base como donante, sí hay un producto completo y no desmontado, pero con un coste que sigue muy lejos de sonar a liquidación.
Un nicho de reparación que no baja de precio ni en una RTX 5090 rota
El caso también encaja con otra tendencia del momento: incluso los productos dañados de gama alta conservan precios difíciles de justificar fuera de un taller o un circuito de recuperación. Ya vimos algo parecido en nuestra cobertura de precios de RTX 5090 y memoria en Micro Center, donde el contexto del mercado seguía empujando los importes hacia arriba. Aquí el listón no baja tanto como cabría esperar de un artículo roto.
Con dos modelos concretos ya publicados y una política de devolución cerrada, LDLC deja bastante definido el tipo de comprador al que se dirige. Son placas completas, dañadas durante el envío, que no arrancan y que se venden tal cual. El resto depende de si alguien quiere asumir una reparación o usar sus componentes como repuesto.
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FAQ
LDLC ha listado una ASUS RTX 5090 TUF Gaming por 1.499 euros y una MSI RTX 5090 Ventus 3x OC por 1.699 euros. Ambas se venden como no funcionales y con daños físicos.
No. LDLC indica que no habrá devoluciones ni reembolsos tras la compra. El aviso lo deja claro antes de pasar por caja.
El comercio afirma que la tarjeta está completa, con GPU, memoria y el resto de componentes presentes. También señala que fue probada y funcionaba antes de sufrir el daño durante el envío.
LDLC la dirige a profesionales o a personas con conocimientos para reparar la placa o reutilizar sus piezas. El sitio no la presenta como una GPU lista para usar en su estado actual.



