La optimización de VRAM que recientemente introdujo Natalie Vock, desarrolladora de Valve para Linux, finalmente ha pasado por el banco de pruebas. El canal de YouTube NJ Tech ha sometido este ajuste a un examen riguroso utilizando CachyOS, un sistema donde esta funcionalidad ya puede activarse de forma sencilla mediante la opción «Install GPU Boosters».
Reviviendo el hardware que el tiempo (y los requisitos) olvidó
Para este experimento no se han utilizado gráficas de última hornada. El escenario es mucho más realista y, por qué no decirlo, dramático: una AMD Radeon RX 6500 XT de 4 GB. Hablamos de una tarjeta de entrada basada en la arquitectura RDNA 2 que, aunque nació para el juego a 1080p, hoy sufre lo indecible para digerir las texturas de los títulos de nueva generación. El equipo de pruebas se completó con un Ryzen 5 5600X y 16 GB de RAM DDR4, una configuración que representa fielmente el PC de millones de jugadores.
Lo que Valve propone no es un simple parche, sino una gestión más inteligente de la memoria de vídeo, evitando que el sistema se ahogue cuando el juego demanda más de lo que el silicio puede ofrecer físicamente. Y los resultados, aunque desiguales, nos han dejado con la boca abierta en casos específicos.
De lo injugable a lo fluido: el caso Alan Wake II
Si hay un juego que personifica la pesadilla de las tarjetas con poca memoria, ese es Alan Wake II. En condiciones normales, la RX 6500 XT se arrastra por los bosques de Bright Falls. Sin embargo, al activar la optimización de Valve a 1080p (ajustes bajos y FSR 2 en calidad), la magia sucedió: la tasa media de frames saltó de unos agónicos 14 FPS a unos nada desdeñables 41 FPS.
Estamos hablando de un incremento del 192%. La estabilidad mínima (1% lows) también dio un salto de gigante, pasando de 12 a 28 FPS, lo que convierte una experiencia «diapositiva» en algo perfectamente jugable.
En cambio, otros títulos mostraron mejoras más modestas pero bienvenidas:
- Resident Evil Requiem: Pasó de 67 a 78 FPS (un 16% de mejora), con unos mínimos mucho más estables que eliminan los molestos tirones.
- Silent Hill F: Logró arañar unos pocos frames, pasando de 47 a 50 FPS.
Esta tecnología parece brillar cuando el cuello de botella es estrictamente la falta de VRAM. Títulos como Cyberpunk 2077, Hogwarts Legacy o Spider-Man 2 no mostraron cambios significativos en estas pruebas a 1080p. Esto sugiere que, o bien el motor ya gestiona eficientemente la memoria, o que a resoluciones más altas (donde la VRAM sufre más) es donde realmente veríamos el impacto de este «booster».
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