Hay decisiones de diseño que se toleran. Y otras que acompañan al usuario durante décadas hasta convertirse en costumbre. Cuando Windows 11 eliminó la opción de mover la barra de tareas, no solo retiró una función: alteró un hábito arraigado desde los años noventa. Ahora, tras varios ciclos de actualizaciones y una conversación pública que no se ha apagado, Microsoft prepara su regreso.
Una función histórica que vuelve al centro del sistema
Desde Windows 95, la barra de tareas podía colocarse en cualquiera de los cuatro bordes de la pantalla. Esa libertad desapareció en 2021, cuando Microsoft reconstruyó el componente desde cero en Windows 11. El nuevo enfoque priorizaba una estética más uniforme, con iconos centrados y una estructura interna diferente, pero sacrificaba opciones que muchos consideraban básicas.
Cinco años después, el equipo de Windows trabaja para restaurar esa capacidad. Según fuentes cercanas al desarrollo, la barra podrá situarse en la parte superior, izquierda o derecha del monitor, además de su posición inferior tradicional. No se trata solo de desplazarla: Microsoft está adaptando menús contextuales, paneles emergentes y notificaciones para que funcionen correctamente en cada orientación.
A esto se suma otra mejora esperada: la posibilidad de ajustar su tamaño. El usuario podrá decidir cuánto espacio ocupa en pantalla, algo relevante en equipos con resoluciones altas o configuraciones multimonitor. En cifras concretas, hablamos de un cambio que afecta al 100 % de quienes interactúan a diario con el sistema, ya sea en entornos domésticos o profesionales.
El desarrollo se considera prioritario dentro del calendario interno y podría presentarse durante el verano si no hay cambios en la hoja de ruta.
Más que estética
Mover la barra no es una cuestión decorativa. En estaciones de trabajo con pantallas ultrapanorámicas, por ejemplo, colocarla en vertical libera espacio horizontal para líneas de tiempo, hojas de cálculo o editores de código. En portátiles, ajustar su altura permite optimizar cada píxel disponible.
También hay una dimensión simbólica. Durante los últimos años, Windows 11 ha recibido críticas relacionadas con rendimiento, cambios en el Explorador de archivos y decisiones de interfaz. Recuperar funciones históricas transmite un mensaje concreto: el fabricante está dispuesto a revisar planteamientos anteriores si el uso real así lo exige.
Este movimiento coincide con un esfuerzo más amplio por mejorar la percepción del sistema de cara a 2026. Además de la barra de tareas, se preparan ajustes en estabilidad general y optimización interna, ámbitos donde la experiencia diaria pesa más que cualquier novedad visual.
Microsoft no ha confirmado oficialmente estas novedades, pero el trabajo ya estaría en marcha. Si se cumplen los plazos, Windows 11 podría cerrar el año recuperando una de las funciones que más se echaron en falta desde su lanzamiento.
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FAQ
Se espera que la función se presente en verano, aunque dependerá del calendario definitivo de actualizaciones.
En la parte inferior, superior, izquierda o derecha de la pantalla.
Sí, Microsoft trabaja en permitir que el usuario ajuste el espacio que ocupa la barra.
La barra fue rediseñada desde cero y algunas funciones históricas quedaron fuera en ese proceso.
Sí, el equipo también trabaja en rendimiento general y ajustes del Explorador de archivos para mejorar la experiencia diaria.



