Imagina una situación límite. Una batalla espacial en su punto más crítico, alertas sonando, decisiones que se toman en segundos y una mínima distracción que puede costarlo todo. En escenarios así, cualquier fallo importa. Incluso el más silencioso: un asiento incómodo, inestable o mal dimensionado que te obliga a recolocarte, que rompe tu concentración y te hace perder cuando no deberías. En el gaming, como en cualquier entorno de alta presión, el cuerpo también juega, y un mal asiento puede ser la diferencia entre resistir o caer.
Hay sillas gaming. Y luego está la DXRacer Tank: una auténtica bestia diseñada para quienes las tallas estándar simplemente no bastan. Si alguna vez te has sentido encajonado en un asiento que promete ergonomía pero no soporta tu complexión, esta silla ha venido a poner fin a esa frustración. Imponente, sólida y sin excusas, está pensada para usuarios grandes, altos o de complexión fuerte que exigen más espacio, más resistencia y más comodidad real.
Características
| Característica | DXRacer Tank |
|---|---|
| Pensada para usuarios grandes | |
| Perfil de usuario | Jugadores altos y de complexión grande |
| Capacidad de carga | Hasta 181 kg estructura certificada BIFMA |
| Dimensiones XXL | |
| Respaldo | 90 cm altura · 60 cm anchura |
| Asiento | 63 cm de ancho · 12 cm de grosor |
| Comodidad y ergonomía | |
| Espuma | X-COMFORT™ densidad 60 kg/m³ (3× más densa) |
| Soporte | Reposacabezas y lumbar magnéticos ajustables |
| Reposabrazos | 4D multidireccionales con ajuste completo |
| Estructura y materiales | |
| Chasis interno | Acero al carbono de grado automotriz |
| Base | Aluminio de una sola pieza 80 cm diámetro |
| Tapizado | Cuero sintético EPU tipo asiento de competición |
| Seguridad y durabilidad | |
| Pistón de gas | TÜV Nivel 4 destinado a uso intensivo |
| Ruedas | 75 mm silenciosas de alta resistencia |
| Pruebas | Más de 100.000 ciclos en tests estructurales |
Embalaje y accesorios
El embalaje de la DXRacer Tank no deja lugar a dudas sobre el tipo de producto que estamos a punto de montar. El volumen del paquete ya impone respeto: 92 × 78 × 36 cm, unas dimensiones que explican por sí solas por qué esta silla no juega en la liga de los modelos estándar. A eso se suma un peso que ronda los 40 kg, lo que obliga a moverla con cierta planificación y, preferiblemente, con ayuda. Aquí no hay cartón vacío ni aire innecesario: cada centímetro del embalaje está aprovechado para proteger piezas grandes y pesadas.

Una vez abierta la caja, el contenido aparece bien organizado y separado. El respaldo, el asiento y los elementos estructurales vienen envueltos individualmente en plástico protector y espuma. Llama la atención que el mecanismo de regulación de altura llega dentro de una caja independiente, en la que también se incluyen las ruedas y el pistón de gas. A eso se suma que la palanca de dicho mecanismo sobresale de la caja, ya que viene fija de fábrica y no como una pieza suelta.
Además, como detalle importante a tener en cuenta: no se incluye una segunda palanca dedicada al ajuste del balanceo. El balanceo solamente funciona cuando inclinamos el respaldo, por lo que quienes estén acostumbrados a sillas con doble palanca pueden notar esta ausencia desde el primer momento.

DXRacer también incluye en el paquete las herramientas necesarias para el montaje, como llaves Allen y destornillador, lo que evita tener que recurrir a utensilios externos.
Diseño
El diseño de la DXRacer Tank no intenta engañar a nadie. Deja patente que estamos ante una silla fuera de escala, pensada para usuarios grandes y con una presencia visual acorde a ese planteamiento. Las proporciones son anchas, altas y contundentes, con un respaldo que domina el conjunto y un asiento que transmite sensación de amplitud incluso antes de sentarse.
En el acabado ébano negro en tela, el diseño gana en sobriedad. Las líneas son limpias, sin estridencias ni contrastes agresivos, lo que ayuda a que una silla de este volumen no resulte excesiva en un entorno doméstico o de trabajo. El logotipo y los detalles gráficos están integrados con discreción, permitiendo que el tamaño sea el verdadero protagonista sin necesidad de artificios visuales.
El perfil del respaldo mantiene el ADN racing de DXRacer, pero adaptado a una escala mucho mayor. No hay laterales exageradamente cerrados ni formas que encajonen el cuerpo; al contrario, el diseño prioriza espacio y libertad de movimiento. Esto se percibe especialmente en el asiento, ancho y plano, que invita a cambiar de postura sin restricciones.
Materiales
El modelo de DXRacer Tank que hemos reseñado es de tela con acabado ébano negro. Esta versión prioriza un tapizado textil grueso y bien tensado, que transmite una sensación más cálida y menos “industrial” desde el primer contacto.
La tela ofrece un tacto agradable y transpirable, algo especialmente importante en una silla de estas dimensiones, pensada para sesiones largas. No resulta áspera ni rígida, y se aprecia un buen trabajo en las costuras y remates. El acabado en ébano negro, además, ayuda a disimular el volumen real de la silla y encaja sin estridencias tanto en un entorno gaming como en un espacio de trabajo más neutro.
Bajo el tapizado, la Tank deja ver su verdadera naturaleza: estructura interna de acero, refuerzos generosos y una espuma densa que mantiene la forma incluso en las zonas más expuestas, como el asiento.

La base de aluminio reforzado, fabricada en una sola pieza mediante fundición, impresiona tanto por tamaño como por peso. Su diámetro es notablemente mayor que el de una silla gaming estándar, lo que se traduce en una estabilidad sobresaliente, incluso al reclinar el respaldo o al sentarse de forma lateral.
El pistón de gas, por su parte, está a la altura del conjunto. Se trata de un pistón certificado TÜV de nivel 4. El ajuste de altura es suave, progresivo y transmite seguridad tanto al subir como al bajar, sin movimientos bruscos ni sensación de estar forzando el mecanismo. Eso sí, en nuestra unidad al menos, el asiento no sube si no le da uno mismo un empujón.
En conjunto, este acabado en tela se siente como una elección muy coherente para quien busca comodidad prolongada y resistencia, renunciando al aspecto más llamativo del cuero pero ganando en confort térmico y discreción.
Ergonomía DXRacer Tank
En el apartado ergonómico, la DXRacer Tank deja muy buenas sensaciones desde el primer contacto. El reposacabezas y el cojín lumbar magnéticos son un acierto absoluto en términos de usabilidad: se colocan, ajustan y recolocan con facilidad, permitiendo adaptarlos rápidamente a distintas posturas sin pelearse con correas ni anclajes rígidos.
Y hablando de tamaño, aquí no hay exageración posible: la Tank es inmensa. El asiento es amplio, profundo y muy acolchado, con una sensación envolvente que recuerda más a sentarse en una butaca que en una silla gaming tradicional. La espuma reparte bien el peso y transmite esa impresión de “nube” desde el primer momento, algo especialmente valioso para usuarios grandes que suelen quedarse a medio camino en modelos más contenidos.
Ahora bien, no todo es perfecto. Desde nuestra experiencia, el reposacabezas resulta excesivamente voluminoso, hasta el punto de empujar la cabeza hacia delante en determinadas posiciones, generando una postura algo forzada. Retirarlo no termina de solucionar el problema, ya que el propio diseño del respaldo queda bastante retrasado respecto a la cabeza, lo que puede resultar incómodo para quienes buscan una posición más vertical o neutra del cuello.
Donde la Tank vuelve a destacar sin reservas es en los reposabrazos 4D. Son grandes, firmes y muy bien dimensionados para la escala de la silla. Sus ajustes permiten encontrar una posición cómoda tanto al estar sentado de forma tradicional como al reclinar el respaldo, manteniendo siempre un buen apoyo para brazos y hombros. Aquí DXRacer ha acertado plenamente con una solución coherente con el carácter XXL del conjunto.
Nota sobre la ergonomía
Como referencia práctica, nuestro reviewer mide 1,87 m y, aun así, en la posición mínima de altura de la DXRacer Tank es necesario sentarse de forma bastante firme para que los pies apoyen completamente en el suelo.
Esto da una buena idea de hasta qué punto la silla está pensada para usuarios altos y de gran tamaño. No es un problema en sí, pero sí un matiz importante: personas de menor estatura pueden necesitar un reposapiés para mantener una postura cómoda y correcta durante sesiones prolongadas.
Experiencia en el montaje
El montaje de la DXRacer Tank resulta mucho menos intimidante de lo que su tamaño y peso podrían hacer pensar en un primer momento. El proceso se resuelve en muy pocos pasos, y aquí hay un detalle que merece mención desde el inicio: DXRacer entrega la silla con los reposabrazos 4D ya montados de serie. Esto no solo ahorra tiempo, sino que elimina uno de los ajustes más tediosos habituales en este tipo de sillas.

El primer paso consiste en anclar las ruedas a la base y colocar el pistón de gas en su alojamiento, una operación sin complicaciones. A continuación, se procede a unir el respaldo con el asiento, atornillándolo firmemente antes de colocar los embellecedores laterales que cubren los tornillos. Aquí DXRacer acierta de pleno: estos embellecedores son magnéticos, lo que facilita enormemente tanto su colocación como su retirada en caso de necesitar ajustes futuros.
El último tramo del montaje pasa por fijar el mecanismo de regulación de altura al asiento, tumbar la silla con cuidado y encajar el pistón, ya colocado en la base, dentro del orificio del mecanismo. Con esto, la estructura queda completa y lista para ponerse en pie.
Lo más llamativo es que, pese a tratarse de una silla muy grande y especialmente pesada, el proceso resulta rápido y bastante agradecido, sin pasos redundantes ni momentos especialmente incómodos. DXRacer ha sabido simplificar el montaje de un producto que, por concepto, podría haber sido mucho más engorroso.
Conclusiones
La DXRacer Tank es una silla muy particular que sabe exactamente a quién se dirige. No intenta adaptarse a todo el mundo, ni falta que le hace. Su propuesta gira alrededor de una idea muy concreta: ofrecer espacio real, estabilidad y resistencia a usuarios de gran tamaño que suelen quedarse fuera de las medidas habituales del mercado. En ese sentido, cumple con nota. El asiento amplio, la estructura sobredimensionada, la base de aluminio y el pistón de nivel 4 transmiten una sensación de seguridad constante, incluso tras varias horas de uso.
La experiencia general es muy positiva, especialmente por la facilidad de montaje, la calidad de los materiales y el confort que aporta una silla pensada sin concesiones para cuerpos grandes. Los reposabrazos 4D están a la altura del conjunto y funcionan bien en distintas posturas, mientras que el tapizado en tela ébano negro resulta acertado para un uso prolongado y discreto.
No obstante, el reposacabezas puede no encajar con todos los usuarios: su tamaño y posición pueden forzar la postura del cuello en determinadas situaciones, un detalle que conviene tener en cuenta antes de decidirse.
En resumen, la DXRacer Tank no es una silla gaming “más”, sino una herramienta específica para quien necesita algo fuera de norma. Si encajas en su perfil de usuario, ofrece una experiencia difícil de igualar en términos de espacio y sensación de asiento. Si no, su tamaño y carácter pueden resultar excesivos. Aquí no hay término medio, y precisamente ahí reside su identidad.

La DXRacer Tank es una silla orientada a usuarios de gran tamaño, basándose de manera muy definida en espacio, estabilidad y resistencia. Ofrece una experiencia confortable (si se encaja en su perfil), pero su volumen, altura y algunos matices ergonómicos hacen que sea una opción a tener en cuenta si se piensa muy detenidamente qué se busca en una silla.
Pros
- Diseño y construcción pensados para usuarios grandes
- Asiento XXL muy cómodo, amplio y bien acolchado
- Base de aluminio reforzado y pistón de gas de nivel 4 muy fiables
- Reposabrazos 4D grandes, estables y con buen rango de ajuste
- Montaje rápido y sencillo pese al tamaño
- Tapizado en tela transpirable, agradable y discreto (en el modelo analizado)
- Reposacabezas y cojín lumbar magnéticos fáciles de ajustar
Inconvenientes / Detalles a mejorar
- Reposacabezas demasiado voluminoso para algunas posturas
- Altura mínima elevada incluso para usuarios altos
- No incluye una segunda palanca independiente para el balanceo
- Sus dimensiones y peso pueden dificultar su ubicación en el setup
- Garantía de solo 2 años
- Diseño y construcción
- Comodidad
- Ergonomía
- Facilidad de montaje
- Precio














