Durante años, la PS3 Super Slim fue la versión “domesticada” de la consola de Sony: fiable, cerrada y poco dada a sorpresas. Ese equilibrio acaba de romperse. Un desarrollo comunitario ha demostrado que, incluso en los modelos tardíos, el hardware escondía un margen técnico. Nadie había conseguido exprimir ese margen con este nivel de ambición.
Un desbloqueo que no pasa por el software
El proyecto nace en la escena europea de modding y gira en torno a un planteamiento poco habitual: inyección directa de memoria mediante un Raspberry Pi Pico. Como resultado, el sistema tiene un Quasi-Custom Firmware (qCFW) que no depende de exploits tradicionales. Tampoco puede ser neutralizado con actualizaciones oficiales. En la práctica, el método se apoya en acceso físico al sistema. Además, explota el XDR RAM, un terreno que hasta ahora había permanecido fuera del alcance de los usuarios de Super Slim.
En las pruebas difundidas, una PlayStation 3 Super Slim ejecuta qCFW 4.92 con el RSX a 850 MHz. Esto contrasta con los 500 MHz de fábrica en los primeros modelos. Las temperaturas reportadas rondan los 55 °C, un dato que cambia la conversación sobre estabilidad térmica en esta plataforma.
Rendimiento, compatibilidad y nuevas puertas abiertas
El impacto no se limita a los números en la PS3 Super Slim. El acceso a bajo nivel habilita Linux nativo, recuperación de consolas bloqueadas en modo fábrica. También permite carga directa de ISOs de PS2, sin conversiones intermedias. En paralelo, la comunidad ha mostrado avances con el CELL alcanzando 4,1 GHz bajo control de Syscon. Los registros son cercanos a 76 °C y no se recurre a modchips adicionales.
Para contextualizar, durante casi una década los propietarios de Super Slim dependieron de soluciones híbridas como HEN. Estas soluciones eran suficientes para homebrew básico, pero insuficientes para tocar el corazón del sistema. Este mod cambia ese punto de partida. Además, sitúa a los modelos tardíos en una posición comparable —e incluso superior en algunos escenarios— a revisiones anteriores tradicionalmente preferidas por los entusiastas.
Cuando la técnica manda: dificultad real y atractivo para la escena
No es un camino para principiantes. Requiere abrir la consola, soldar componentes y asumir riesgos. Aun así, ya circulan guías y herramientas que reducen fricción para quienes tengan experiencia previa. Con más de 87 millones de unidades vendidas históricamente y un mercado de segunda mano accesible, la PS3 se perfila de nuevo como una base atractiva para retro, homebrew y experimentación técnica.
Este mod no reescribe la historia comercial de la consola, pero sí su presente técnico. Al desplazar el foco del software al hardware, la escena demuestra que la longevidad de una plataforma no depende solo del soporte oficial. En manos adecuadas, incluso una Super Slim puede convertirse en un laboratorio.
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Super Slim, Slim 3000 y revisiones tardías 2504.
No, el método actúa a nivel de hardware mediante inyección de memoria.
RSX hasta 850 MHz y CELL alrededor de 4,1 GHz en pruebas comunitarias.
Sí, soporta ISOs de PS2 de forma nativa.
No. Requiere apertura de la consola y trabajos de soldadura.



