Hay diseños que nunca desaparecen del todo; simplemente esperan su momento. El formato vertical tipo Game Boy vuelve a escena con una reinterpretación que no se conforma con la nostalgia. TrimUI prepara un movimiento medido, de esos que buscan corregir limitaciones conocidas sin alterar la identidad. El nombre ya adelanta la intención: Brick Pro. Y el foco está puesto en hacerlo más utilizable sin elevar el coste.
TrimUI ajusta su fórmula vertical: por qué el Brick Pro llega en el momento adecuado
La estrategia de TrimUI no es nueva, pero sí coherente. Tras revisar su Smart Pro con una iteración mejor afinada, la marca repite fórmula en su familia vertical. El Brick Pro nace como evolución directa del Brick original, manteniendo la silueta compacta pero introduciendo cambios que atacan puntos críticos del uso diario.
El más visible es la pantalla, que pasa de 3,2 a 4 pulgadas, un salto relevante en legibilidad para sistemas retro con interfaces densas. Junto a ella, la incorporación de dos joysticks integrados bajo el D-pad y los botones ABXY cambia el tipo de catálogo que se puede disfrutar con comodidad. Es una decisión que responde al mercado: muchos emuladores modernos y ports comunitarios ya no se sienten cómodos con controles exclusivamente digitales.
A día de hoy, TrimUI solo ha mostrado el diseño y ha confirmado el nombre comercial. No hay especificaciones cerradas sobre el hardware interno. El modelo actual emplea un Allwinner A133P con 1 GB de LPDDR3, y no está confirmado si esta base se mantiene o se revisa. Aun así, la orientación del producto parece definida: competir por precio y ergonomía frente a propuestas verticales recientes de Anbernic, especialmente la RG477V.

Pantalla mayor y sticks integrados: cómo cambia realmente la forma de jugar
En la práctica, el Brick Pro promete una experiencia más versátil sin abandonar la portabilidad. La pantalla de mayor tamaño reduce la fatiga visual en sesiones largas y facilita escalar resoluciones sin perder nitidez. Los sticks, por su parte, amplían el rango de géneros jugables con comodidad: desde plataformas en 3D hasta arcades que requieren control analógico fino.
Si TrimUI mantiene una política de precios contenida —como ya ocurrió con el Smart Pro S—, el Brick Pro puede situarse como una alternativa accesible dentro del formato vertical. No se trata de potencia bruta, sino de equilibrio: mejor control, mejor lectura en pantalla y un diseño que sigue cabiendo en un bolsillo amplio.
El mercado de consolas retro vive un momento de madurez. Ya no basta con replicar formas clásicas; ahora se valora cómo se juegan hoy esos sistemas. En ese contexto, el Brick Pro encaja como una revisión pragmática, pensada para usuarios que quieren algo sencillo, reconocible y funcional sin pagar un sobrecoste.
Una revisión pragmática del formato retro que busca convencer por equilibrio
Queda por ver qué decisiones tomará TrimUI en el interior del dispositivo y cuándo llegará al mercado. Sin embargo, el mensaje ya está lanzado: el formato vertical aún tiene margen para evolucionar si se atienden los hábitos actuales de juego. El Brick Pro no busca romper la categoría, sino afinarla. Y, en un segmento tan competitivo, esa precisión puede marcar la diferencia.
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FAQ – TrimUI Brick Pro
Una consola retro portátil de formato vertical, sucesora del Brick original, con mejoras en pantalla y controles.
Pantalla más grande (4″) y dos joysticks integrados para un control más flexible.
Por ahora no. No está confirmado si mantiene el Allwinner A133P y 1 GB de RAM del modelo actual.
TrimUI aún no ha comunicado fecha oficial de lanzamiento.
Con consolas verticales recientes de Anbernic, especialmente en la franja de precio contenida.



