En el corazón de Texas, donde el polvo y el calor suelen ser los protagonistas, está naciendo algo que no se puede ver a simple vista. No es petróleo, sino transistores de dos nanómetros. Samsung acaba de poner fecha al encendido de su gran apuesta americana, y el mensaje es claro: si el resto del mundo duda sobre traer su mejor tecnología a EE. UU., ellos están dispuestos a construir el futuro hoy mismo, transformando la estepa texana en la nueva frontera del silicio.

7.000 trabajadores y un sueño de 2 nanómetros

La planta de Taylor no es solo una fábrica; es una declaración de guerra comercial. Samsung ha desplegado un ejército de 7.000 empleados sobre el terreno con un objetivo obsesivo: tener operativa la maquinaria de litografía ultravioleta extrema (EUV) este mismo marzo de 2026. Mientras TSMC mantiene una postura conservadora respecto a exportar sus nodos más avanzados fuera de Taiwán, Samsung ha decidido que su tecnología 2nm GAA (Gate-All-Around) debe hablar con acento americano.

Esta infraestructura, que abarca 4,85 millones de metros cuadrados —superando en tamaño a las plantas coreanas de Pyeongtaek—, servirá de campo de pruebas para la instalación y grabado de los equipos más caros del planeta. Hablamos de máquinas de ASML que rondan los 340 millones de dólares por unidad. Es una inversión de riesgo extremo, especialmente considerando que la división de fundición de Samsung busca salir de los números rojos para 2027, pero el gigante coreano sabe que en la carrera del silicio, el que llega segundo no existe.

El factor Tesla: Los cerebros de la IA5 y AI6 ya tienen cuna

Por si fuera poco, Samsung no está construyendo este coloso a ciegas. Ya tiene un compañero de viaje de primer nivel. Gracias a un acuerdo de 16.500 millones de dólares, la planta de Taylor será la encargada de dar vida a los chips AI5 y AI6 de Tesla, los procesadores que gestionarán la conducción autónoma de la próxima generación de vehículos de Elon Musk.

A diferencia de Intel Foundry, que todavía está ajustando sus nodos 18A, o de la planta de TSMC en Arizona, que ha sufrido retrasos constantes, Samsung espera iniciar la fabricación a escala real en la segunda mitad de 2026. La apuesta es total: han asegurado espacio para levantar hasta 10 plantas en el mismo recinto, con un objetivo inicial de 50.000 obleas mensuales. Si consiguen elevar sus tasas de rendimiento (yield) por encima del actual 50%, Taylor no será solo una fábrica, sino el epicentro de un terremoto geopolítico en la industria de los semiconductores.

La conquista del oeste ya no se hace a lomos de un caballo, sino a través de túneles de vacío y espejos de precisión atómica. Samsung ha clavado su bandera en Taylor y, al igual que en las viejas historias de frontera, no hay espacio para dos sheriffs. Si el plan de los 2nm GAA sale bien, el «Made in USA» volverá a ser la etiqueta más codiciada del mundo tecnológico, y Texas será el lugar donde la Matrix finalmente se construyó.

Puedes seguir a HardwarePremium en FacebookTwitter (X)InstagramThreadsBlueSky o Youtube. También puedes consultar nuestro canal de Telegram para estar al día con las últimas noticias de tecnología.

FAQ: Preguntas clave sobre Samsung en Taylor

1. ¿Por qué es tan importante la tecnología GAA de 2nm? La arquitectura Gate-All-Around (GAA) permite un control más preciso de la corriente en los transistores, reduciendo el consumo de energía y permitiendo chips mucho más potentes y pequeños que los actuales de 3nm.

2. ¿Cuándo empezarán a salir los primeros chips de la planta? Las pruebas de equipo comienzan en marzo de 2026, y se espera que la producción en masa a gran escala arranque en la segunda mitad de ese mismo año.

3. ¿Qué papel juega Tesla en todo esto? Tesla ha firmado un contrato masivo para que Samsung fabrique sus próximos chips de conducción autónoma (AI5 y AI6) en esta planta, asegurando una carga de trabajo crítica para la rentabilidad de Taylor.

4. ¿Fabricará Samsung sus propios procesadores Exynos allí? Aunque no se ha confirmado oficialmente la producción del Exynos 2600 en Taylor, la planta tiene capacidad de sobra para albergar tanto chips de terceros como los de la propia Samsung.

5. ¿Es más grande que las fábricas de Samsung en Corea? Sí, por superficie de terreno, la planta de Taylor es más extensa que las instalaciones insignia de Samsung en Pyeongtaek y Hwaseong.