Cuando el ruido sobre recortes de producción empezó a crecer, el foco no estaba en el silicio, sino en algo más mundano y decisivo: la memoria. En medio de ese contexto, NVIDIA ha salido a ordenar el relato. No para anunciar un giro estratégico, sino para matizarlo. Las GeForce RTX 50 siguen en marcha; lo que no fluye al mismo ritmo son los chips de memoria.
Contexto: qué está pasando con las GeForce RTX 50
Los rumores hablaban de parones y prioridades internas. En concreto, se llegó a afirmar que la GeForce RTX 5070 Ti había detenido su fabricación por falta de componentes. La información partía de declaraciones recogidas por Hardware Unboxed, citando a representantes de ASUS.
A ese escenario se sumaron versiones que apuntaban a un ajuste de catálogo: menor empuje para las GeForce RTX 5060 Ti y GeForce RTX 5060 con 16 GB, con un mayor peso para variantes de 8 GB. También se habló de una GeForce RTX 5070 de 12 GB con suministro limitado y de un foco más intenso en la GeForce RTX 5080 como referencia de la serie con 16 GB.
Ante el eco de estas versiones, HardwareLuxx contactó directamente con NVIDIA para contrastar el estado real del ecosistema GeForce.
Impacto real para el usuario: disponibilidad, no cancelaciones
La respuesta de NVIDIA fue directa: la demanda de GPU es elevada y el suministro de memoria es limitado, pero la compañía mantiene la entrega de todos los modelos GeForce. En sus palabras, trabaja de forma estrecha con los proveedores para maximizar la disponibilidad de memoria.
Traducido al día a día del comprador, esto significa que no hay modelos cancelados, aunque sí tiranteces de stock en configuraciones concretas. Los ensambladores ajustan volúmenes según lo que llega de la cadena de memoria, y eso se nota en tiendas: lanzamientos escalonados, reposiciones irregulares y preferencias por variantes con menor presión de VRAM.
El matiz es importante. No estamos ante un recorte de la familia RTX 50, sino ante un mercado que prioriza lo que puede fabricarse con continuidad. Para quien espera una 5070 Ti, la ecuación pasa por la paciencia; para quien valora una 5080, el flujo parece más estable. Precios, fechas de reposición y versiones dependen ahora más que nunca del calendario de memoria, no del chip gráfico.
El mensaje de NVIDIA desmonta la idea de un frenazo selectivo y coloca el problema donde corresponde: en la memoria. La serie RTX 50 avanza, pero lo hace con un metrónomo marcado por la oferta de VRAM. Un recordatorio incómodo para una industria que suele medir su pulso en nanómetros y no en módulos.
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FAQ
No. La compañía afirma que mantiene el suministro de todos los modelos.
Por limitaciones en el suministro de chips de memoria, que afectan a ciertas configuraciones de VRAM.
El mercado muestra un flujo más estable en tarjetas con configuraciones de memoria menos tensionadas.
Sí, aunque su disponibilidad puede ser irregular según la llegada de memoria.
La escasez de stock suele presionar precios a corto plazo, especialmente en variantes demandadas.



