Razer apenas ha tocado una forma que ya funcionaba. El Razer Basilisk V4 Pro conserva el cuerpo ergonómico de la saga y renueva casi todo lo demás. Estrena sensor de 50.000 DPI, 8.000 Hz inalámbricos sin accesorios y una rueda con cuatro modos. Por 179,99 euros, la pregunta no es si es bueno sobre el papel, sino a quién le compensa pagarlos.
| Formato | Ergonómico para diestrosDisponible en negro y en blanco |
| Sensor | Razer Focus Pro 50K óptico de 3.ª generación 50.000 DPI930 IPS90 GFrame Sync, Smart Tracking y ajuste de sensibilidad en pasos de 1 DPI |
| Polling rate | Hasta 8.000 Hz con cable e inalámbricoSin accesorios extra: basta el receptor incluido. Cambio automático de frecuencia al entrar en un juego |
| Conectividad | HyperSpeed Wireless Gen-2Bluetooth 6.2Cable USB-CBluetooth para hasta tres dispositivos. El receptor puede compartirse con un teclado Razer compatible |
| Autonomía | Hasta 200 horas a 1.000 HzHasta 54 horas a 8.000 Hz y hasta 275 horas por Bluetooth |
| Switches | Ópticos Razer de 4.ª generación 100 millones de clics |
| Controles programables | 14Nuevo botón M1 en el borde, tres botones laterales y gatillo multifunción, con Hypershift para duplicar funciones |
| Rueda | HyperScroll Tilt Wheel Gen-2 de 4 direcciones Giro libreTáctil 24 pasosTáctil 48 pasosSmart-ReelSmart-Reel con cinco niveles de sensibilidad ajustables en Synapse |
| Iluminación | Razer Chroma RGB de 7 zonasRueda, logotipo y halo inferior completo, con atenuación inteligente en inalámbrico |
| Memoria integrada | 5 perfiles |
| Pies | 100% PTFE |
| Dimensiones y peso | 130 x 75,1 x 42,5 mm 100 g en negro101 g en blancoPeso sin cable ni receptor |
| Carga inalámbrica | Compatible con Mouse Dock V2 Pro, HyperFlux V2 y Wireless Charging PuckTodos se venden por separado |
| Contenido de la caja | Ratón, mini receptor HyperSpeed Wireless Gen-2 con adaptador y cable USB-A a USB-C |
| Precio | 179,99 eurosA la venta desde el 8 de octubre de 2026 |
Embalaje y accesorios
Razer no reinventa el envoltorio, y tampoco lo necesita. La caja mantiene el negro y verde de la casa, con el ratón en portada y sus virtudes resumidas en iconos. La trasera y los laterales funcionan como una ficha técnica a primera vista. Basta retirar la tapa superior para tener el ratón delante, con los accesorios guardados justo debajo.
Ahí esperan el mini receptor HyperSpeed Wireless Gen-2, su adaptador y un cable USB-A a USB-C. No hay base de carga ni disco de carga inalámbrica en la caja.
El detalle del receptor importa más de lo que parece. Ese dongle diminuto ya trabaja a 8.000 Hz sin ayuda. Para exprimir la frecuencia de sondeo máxima no hace falta comprar nada más, y eso cambia la cuenta del precio. El adaptador permite acercarlo a la alfombrilla mediante el cable, donde la señal llega más limpia.
La carga inalámbrica, en cambio, se paga aparte. El ratón es compatible con el Mouse Dock V2 Pro, que cuesta 69,99 euros e incluye el disco de carga. La otra vía es la alfombrilla HyperFlux V2, que alimenta el ratón mientras juegas, por 139,99 euros. Con el dock, el conjunto roza los 250 euros.
A este precio, echo en falta el disco de carga en la caja. Es una pieza pequeña, y sin ella el ratón solo carga por cable. Aun así, el planteamiento tiene lógica: quien no quiera dock no paga por él.
Diseño y construcción
El Razer Basilisk V4 Pro sigue siendo un ratón ergonómico para diestros, sin concesiones a los zurdos. Mide 130 x 75,1 x 42,5 mm y busca llenar la mano, no desaparecer en ella. La aleta para el pulgar ocupa el lado izquierdo, con un generoso inserto de goma texturizada. Pesa 100 gramos en negro y 101 en blanco, una cifra contenida para su tamaño.
El costado derecho repite la goma para apoyar el anular y el meñique. Yo lo uso con agarre de garra y se adapta sin problemas. La palma también encaja de forma natural, y la forma tampoco cierra la puerta a otros estilos.
Catorce controles bien repartidos
La botonera es donde está la novedad real. Razer suma un botón M1 en el borde exterior del clic izquierdo, que de serie cambia de perfil, y un tercer botón lateral. En total, el ratón ofrece 14 controles programables, con Hypershift para duplicar funciones.
El gatillo multifunción se mantiene bajo los laterales, al alcance del pulgar. Admite atajos, macros o comandos de juego. Tras la rueda hay dos botones más, uno de ellos dedicado a saltar entre cinco niveles de DPI.
Los clics principales montan switches ópticos de cuarta generación, con una vida útil de 100 millones de pulsaciones. Funcionan con un haz de luz en lugar de contactos metálicos, y por eso eliminan el rebote que, con el tiempo, provoca dobles clics fantasma. El tacto es el clásico de estos ratones: clic marcado, sonido bien audible y el recorrido de siempre.
Base e iluminación
Por debajo, los pies de PTFE puro aseguran un deslizamiento suave. En la base está el selector de conexión, que salta entre el PC y hasta tres equipos por Bluetooth. Una tapa circular desmontable esconde un hueco para guardar el receptor, muy práctico para ir de viaje. En su lugar se acopla el disco de carga inalámbrica, que se compra aparte.
La iluminación Chroma se reparte en siete zonas: rueda, logotipo y un halo inferior completo. En reposo sobre la mesa, ese halo luce de verdad y resulta muy atractivo. Con la mano encima, en cambio, apenas se aprecia salvo a oscuras. Es un adorno para cuando no juegas, no para la partida.
Sensor Focus Pro 50K y conexión a 8.000 Hz
El corazón del Razer Basilisk V4 Pro es el nuevo Focus Pro 50K de tercera generación. Su techo de 50.000 DPI es más reclamo que necesidad, porque la mayoría de jugadores se mueve muy por debajo de esa cifra. Lo relevante son sus 930 IPS y 90 G, que miden la velocidad y la aceleración que soporta sin perder el rastro.
La novedad técnica se llama Frame Sync. El sensor ya no captura imágenes a su propio ritmo, sino justo cuando el PC le pide datos. Es como un autobús que llega a la parada en el instante en que llegas tú: nadie espera y el dato llega fresco. A cambio, el sensor trabaja menos y gasta menos batería.
Smart Tracking completa el paquete. Calibra sola la distancia de levantamiento, es decir, la altura a la que el ratón deja de leer cuando lo alzas. Razer promete así un comportamiento idéntico sobre cualquier superficie.
En la práctica, mover este ratón es un gusto. Tómate unos minutos para ajustar bien los DPI a tu estilo y la precisión se vuelve excepcional.
8.000 Hz con el receptor de la caja
La frecuencia de sondeo indica cuántas veces por segundo el ratón informa al PC de su posición. A 8.000 Hz lo hace cada 0,125 milisegundos, ocho veces más a menudo que con el estándar de 1.000 Hz. Aquí basta el receptor incluido, sin docks ni accesorios especiales. Razer cifra la latencia de movimiento en 0,36 ms.

La pregunta es si se nota, y la respuesta honesta es que apenas. Por encima de 1.000 Hz, la diferencia en juego resulta muy difícil de percibir. Los 8.000 Hz son terreno del jugador competitivo o profesional, alguien que vive del milisegundo. Para el resto, es un margen que está ahí aunque no se use.
Para el portátil o la tableta queda Bluetooth 6.2, con hasta tres equipos memorizados. El salto entre dispositivos se hace desde la base del ratón, sin menús ni emparejamientos repetidos.
Autonomía
Razer declara hasta 200 horas a 1.000 Hz, 275 horas por Bluetooth y 54 horas a 8.000 Hz. Esa última cifra dependera del uso intensivo: a 8.000 Hz, la batería aguanta perfectamente un par de días de uso. Es el peaje de la frecuencia máxima, y conviene saberlo antes de comprar.
Synapse ofrece una salida sensata. Puede activar los 8.000 Hz solo al abrir un juego y atenuar la iluminación en inalámbrico. Para la mayoría, lo lógico en el día a día es quedarse en 1.000 Hz, más aún cuando la diferencia apenas se percibe.
Rueda HyperScroll Gen-2: cuatro formas de girar
La rueda es la seña de identidad de esta familia, y en el Razer Basilisk V4 Pro gana un modo más. Ahora ofrece cuatro comportamientos distintos, todos ajustables desde Synapse. Además se inclina a los lados, lo que suma dos controles sin mover la mano.
El giro libre elimina cualquier resistencia. Con un solo impulso, la rueda sigue girando por inercia durante varios segundos. Es ideal para recorrer documentos largos, inventarios o mapas sin dar veinte vueltas al dedo.
El modo táctil recupera los pasos marcados de toda la vida, 24 por vuelta. El de precisión duplica la cifra hasta 48, con cada paso más corto y contenido. Está pensado para MMO con barras de habilidades repletas, donde pasarse una posición lanza el hechizo equivocado. Fuera del juego, también ayuda en hojas de cálculo o código, donde cada fila cuenta.
Smart-Reel decide por ti. Gira despacio y la rueda avanza a pasos; acelera y se suelta en giro libre. La sensibilidad de ese cambio se ajusta en cinco niveles, para que no salte cuando no quieres.
Software: Razer Synapse lo controla todo
Desde Synapse se reasignan los 14 controles, se graban macros y se activa Hypershift, que convierte un botón en un modificador que duplica las funciones del resto. El ratón guarda cinco perfiles en su memoria interna, con DPI, frecuencia de sondeo y distancia de levantamiento incluidos. Los ajustes viajan con el ratón, no con el PC.
La gestión de batería también tiene su apartado. Con dos clics, el ratón trabaja a 1.000 Hz en el escritorio y sube a 8.000 Hz al detectar un juego. Es la función que más rentabiliza la autonomía, junto a la atenuación automática de la iluminación en inalámbrico. Desde aquí también se empareja un teclado Razer compatible al mismo receptor, y se libera un puerto USB.
Funciones para jugadores exigentes
Dynamic Sensitivity ajusta la sensibilidad según la velocidad del gesto. Movimientos lentos dan precisión; un golpe rápido de muñeca alcanza más recorrido. Hay tres curvas predefinidas y una personalizada. El perfil Jump está pensado para quien juega con sensibilidad muy baja y necesita girar rápido sin cruzar toda la alfombrilla.
Mouse Rotation corrige el ángulo natural de tu muñeca, hasta 44 grados a cada lado. Si agarras el ratón algo girado, un barrido recto en la mesa ya se traduce en un movimiento horizontal en pantalla. La corrección se guarda en el propio ratón, así que funciona en cualquier equipo.
Perfect 180 va un paso más allá: asignado a un botón, gira la vista 180 grados de golpe. Para un shooter a baja sensibilidad es un atajo potentísimo. Conviene revisar el reglamento de cada torneo antes de usarlo en competición. El paquete se completa con ajustes de sensibilidad en pasos de 1 DPI y Sensitivity Matcher, que replica el tacto de tu ratón anterior.
Pruebas de rendimiento del Razer Basilisk V4 Pro
Las impresiones de uso cuentan, pero también queríamos números. Hemos pasado el ratón por nuestra herramienta propia, HardwarePremium Mouse Bench, en inalámbrico a 2,4 GHz y con el receptor de la caja. Todas las medidas se toman desde Windows, así que reflejan lo que recibe el PC, no un análisis eléctrico del puerto USB.
Frecuencia de sondeo: impecable hasta 2.000 Hz
Esta prueba comprueba si el ratón entrega de verdad los informes por segundo que promete. Hasta 2.000 Hz la respuesta es un sí rotundo: 125, 500, 1.000 y 2.000 Hz se cumplen prácticamente al 100 %. A 4.000 Hz entrega un 96 % de lo prometido. A 8.000 Hz se queda en unos 7.290 informes por segundo, un 91 %.

La barra naranja mide la regularidad, lo que se conoce como jitter: cuánto varía el tiempo entre un informe y el siguiente. Cuanto más baja, más constante es el ritmo. Crece poco a poco con la frecuencia y se dispara a 8.000 Hz, donde la variación supera el propio intervalo teórico de 0,125 ms.

La segunda gráfica sigue esos 8.000 Hz durante diez segundos. Casi todos los informes caen en una franja estrecha, aunque asoman picos de hasta 5 ms. La herramienta no los cuenta como pérdidas de datos, sino como pausas entre informes. A esta frecuencia, además, la propia prueba avisa de algunas lecturas agrupadas, así que el dato de 8.000 Hz conviene tomarlo con cautela.
La conclusión encaja con lo que notamos en mano. Por encima de 1.000 Hz la mejora es marginal, y a 8.000 Hz el ritmo pierde regularidad.
Seguimiento del sensor: ni un tropiezo

Aquí movimos el ratón durante diez segundos a 1.600 DPI, con barridos cada vez más rápidos. La gráfica muestra cuánto avanza en cada informe. No hay ni un solo informe vacío en más de 71.000 lecturas, y el trazo acompaña el movimiento sin cortes.
El pico de velocidad llegó a 4,1 m/s, unas 161 pulgadas por segundo. Es un barrido brusco, y aun así queda muy lejos de las 930 IPS que soporta el sensor. Margen de sobra.
Botones y rueda
También medimos clics y rueda. En 22 pulsaciones no apareció ningún rebote, es decir, ningún doble clic fantasma. Los switches ópticos cumplen lo que prometen. La rueda registró casi 1.600 pasos sin un solo salto en sentido contrario, el fallo típico de las ruedas desgastadas.
Razer Basilisk V4 Pro frente al Basilisk V3 Pro 35K
Qué cambia por el mismo precio
Los dos cuestan 179,99 euros y comparten silueta, medidas casi calcadas y filosofía. La diferencia está en todo lo que no se ve a primera vista. El nuevo modelo pesa 100 gramos, 12 menos que su predecesor, y suma un botón M1 y un tercer botón lateral. La rueda gana además el modo táctil de precisión de 48 pasos.
El salto más práctico está en la conexión. El V3 Pro 35K trabajaba a 1.000 Hz con su receptor y necesitaba el Mouse Dock Pro, de 99,99 euros, para llegar a 8.000 Hz. El V4 Pro alcanza esos 8.000 Hz con el dongle de la caja. También estrena Bluetooth 6.2 con tres equipos memorizados, frente al Bluetooth 5.1 anterior.
Por dentro, el sensor pasa de 35.000 a 50.000 DPI, de 750 a 930 IPS y de 70 a 90 G. Los switches suben a la cuarta generación. Sobre el papel, la autonomía también mejora: de 140 a 200 horas a 1.000 Hz. No todo suma, porque la iluminación baja de 13 a 7 zonas. Tampoco viene ya un cable dedicado solo a la carga, aunque el incluido cumple la misma función.
¿Merece la pena actualizar?
Para quien compra hoy, la elección es sencilla. Al mismo precio, el V4 Pro es mejor ratón en casi todo, y además ahorra el dock si se quieren 8.000 Hz.
Para el dueño de un V3 Pro 35K, la cuenta cambia. Las mejoras reales son el peso, los botones extra y la rueda de 48 pasos. Los 8.000 Hz apenas se notan fuera de la competición seria. Si tu ratón actual funciona bien, no hay prisa por cambiar.
Conclusión: ¿merece la pena el Razer Basilisk V4 Pro?
El Razer Basilisk V4 Pro cuesta 179,99 euros, y no incluye base de carga ni disco inalámbrico. Si quieres cargarlo sin cable, la cuenta roza los 250 euros con el Mouse Dock V2 Pro. Es un precio de gama alta sin matices, y el ratón tiene que justificarlo.
La alternativa más clara está en su propia familia. El Basilisk V4 HyperSpeed cuesta 119,99 euros y conserva la forma, los switches ópticos de cuarta generación y la rueda inclinable. A cambio, renuncia a varias cosas:
- Sensor de 33.000 DPI en lugar del de 50.000.
- 12 controles en lugar de 14.
- Iluminación de una sola zona.
- Rueda sin los modos de precisión y Smart-Reel.
- 1.000 Hz de serie.
Son 60 euros de diferencia por funciones que no todo el mundo exprime.
Veredicto
El Basilisk V4 Pro es un ratón que lo hace casi todo bien. Se agarra con comodidad en garra o en palma, los desplazamientos son un gusto y, con los DPI bien ajustados, la precisión resulta excepcional. La rueda de cuatro modos y los 14 controles lo convierten en una herramienta tan útil para jugar como para trabajar. El Bluetooth multidispositivo remata esa doble vida.
Sus peros también están claros. Los 8.000 Hz sin accesorios son un logro técnico, pero apenas se notan fuera del juego competitivo serio. Encima, a esa frecuencia la batería no aguanta ni un día. Fuera de la partida, lo sensato es dejarlo a 1.000 Hz.
Si buscas un único ratón ergonómico para todo y aprovechas su botonera, compensa cada euro. Si solo juegas y te basta lo esencial, el V4 HyperSpeed cubre lo importante por bastante menos.
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FAQ
Su precio oficial en España es de 179,99 euros y está a la venta desde el 8 de octubre de 2026, en negro y en blanco. La caja no incluye base ni disco de carga inalámbrica.
No. El receptor que viene en la caja ya alcanza los 8.000 Hz en inalámbrico, y con cable también llega a esa cifra. El dock solo hace falta si quieres cargarlo sin cable.
Apenas. Por encima de 1.000 Hz la mejora es muy difícil de percibir en juego. Los 8.000 Hz tienen sentido para jugadores competitivos o profesionales; para el resto, 1.000 Hz es la opción sensata.
Razer declara hasta 200 horas a 1.000 Hz y 275 horas por Bluetooth. A 8.000 Hz, en nuestras pruebas, la batería no llega a aguantar un día de uso. Synapse permite subir a 8.000 Hz solo al abrir un juego para ahorrar carga.
Cuatro: giro libre, táctil de 24 pasos, táctil de precisión de 48 pasos y Smart-Reel, que cambia solo entre pasos y giro libre según la velocidad. Además se inclina a ambos lados.
Funciona muy bien en garra y en palma, y su forma admite otros estilos. Eso sí, es un ratón ergonómico exclusivo para diestros, así que no sirve para zurdos.
Sí, pero con accesorios aparte. Es compatible con el Mouse Dock V2 Pro, de 69,99 euros con disco de carga incluido, y con la alfombrilla HyperFlux V2, de 139,99 euros. La tapa inferior se sustituye por el disco de carga.
Si tu ratón actual funciona bien, no hay prisa. El nuevo pesa 12 gramos menos, suma dos botones y una rueda de 48 pasos, pero los 8.000 Hz apenas se notan. Para quien compra hoy, al mismo precio, el V4 Pro es mejor opción.
Sí, si buscas un único ratón para jugar y trabajar y aprovechas su botonera y su rueda. Si solo juegas y te basta lo esencial, el Basilisk V4 HyperSpeed cubre lo importante por 119,99 euros.
El Razer Basilisk V4 Pro es un ratón ergonómico para diestros que lo hace casi todo bien. Resulta cómodo en garra y en palma, y con los DPI bien ajustados su precisión es excepcional. Su rueda de cuatro modos y sus 14 controles sirven igual para jugar que para trabajar. Alcanza 8.000 Hz sin accesorios, aunque apenas se notan fuera de la competición y agotan la batería en menos de un día. Por 179,99 euros, eso sí, no incluye base de carga. Aun así, quien busque un único ratón para todo encontrará aquí pocas razones para mirar a otro lado.
Pros
- Precisión excepcional con DPI ajustados
- 8.000 Hz sin accesorios extra
- Rueda versátil de cuatro modos
- 14 controles totalmente programables
- Cómodo en garra y palma
Cons
- Batería corta a 8.000 Hz
- Sin base de carga incluida
- Exclusivo para diestros
- Precio elevado
- Diseño y construcción
- Rendimiento del Sensor
- Peso y Comodidad
- Botones y Programabilidad
- Conectividad
- Software
- Calidad/Precio
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