Dos pantallas OLED metidas en un chasis de 23,4 mm de grosor. El ASUS Zenbook Duo 2026 vuelve con esa idea, ahora con dos paneles gemelos de 14 pulgadas, resolución 3K y 144 Hz. La novedad de verdad no está en la ficha, sino en la bisagra. El escalón que separaba ambas pantallas en el modelo anterior ha desaparecido.
Dentro hay un Intel Core Ultra X9 388H, 32 GB de RAM, 2 TB de SSD y una batería de 99 Wh. Sobre el papel, la promesa es trabajar con dos monitores sin cargar con dos monitores. A cambio toca aceptar una cifra que duele: 3.499 euros. Vamos a ver quién los amortiza y quién no.
| Pantallas | 2 x OLED ASUS Lumina Pro de 14″ 3K (2.880 x 1.800), 16:10, 144 Hz, 0,2 ms, táctilesTrue Black 1000500 nits típicos, 1.000 nits de pico, 100% DCI-P3, validación Pantone |
| Procesador | Intel Core Ultra X9 388H, 16 núcleos (4P + 8E + 4LP), hasta 5,1 GHz25 W de base, 45 W en turbo sostenido y 80 W de pico puntual |
| Gráficos | Intel Arc B390 integrada, 12 Xe Cores a 2,5 GHzNPU de 50 TOPS para tareas de IA locales |
| Memoria | 32 GB LPDDR5X soldados en placaNo ampliable |
| Almacenamiento | SSD NVMe PCIe 4.0 x4 de 2 TBÚnica ranura M.2 2280 del equipo |
| Conectividad | 2 x Thunderbolt 4, 1 x USB 3.2 Gen 2 Type-A, HDMI 2.1, jack combo de 3,5 mm |
| Inalámbrica | Intel BE201 con Wi-Fi 7 triple banda 2×2 y Bluetooth 5.4 |
| Teclado | Extraíble por imantación y conector pogo, ANSI-ESBluetooth1,7 mm de recorrido, retroiluminación blanca y batería propia |
| Sonido | 6 altavoces harman/kardon con Dolby Atmos y matriz de micrófonos |
| Batería | 99 Wh con carga rápidaAdaptador USB-C de 100 W con enchufe modular |
| Chasis | Ceraluminum, 31,01 x 20,86 x 1,96 ~ 2,34 cm, 1,65 kgMIL-STD 810H |
| Extras | ASUS Pen 3.0 con base de carga y funda de cuero incluidas |
| Precio | 3.499 €Configuración analizada, con Core Ultra X9 388H y 2 TB |
Embalaje y accesorios
La caja exterior es una especie de maletín de cartón rígido, de acabado neutro y sorprendentemente compacto. Al abrirla aparecen tres compartimentos separados: portátil, alimentación y accesorios. Nada viene amontonado, y eso ya dice algo del cuidado que ha puesto ASUS aquí.

El equipo llega protegido dentro de su propia caja de cartón duro en gris oscuro. Junto a él viaja el adaptador de corriente, un ladrillo pequeño de 100 W por USB-C. Su enchufe es modular, de quita y pon, un detalle práctico para quien viaje con el portátil metido en la mochila.
En el tercer hueco está lo que de verdad diferencia este paquete. Hay una funda diseñada a medida del equipo, cosida, con logo estampado y cierre magnético. El material parece cuero de verdad, no polipiel, y la calidad de acabado no desentona con un portátil de este precio. Incluirla de serie es un gesto que muchos fabricantes se ahorran.
Completa el conjunto el ASUS Pen 3.0 con su base de carga, punta de repuesto incluida. Con dos pantallas táctiles delante, el lápiz no es un adorno. Quien dibuje, retoque o anote a mano lo va a usar desde el primer día, y agradecerá no tener que comprarlo aparte.
Cierran el paquete los panfletos de rigor y la documentación habitual. El teclado viene cubierto por un plástico protector que hay que retirar antes de nada. En ese plástico hay impreso un pequeño croquis con el método de conexión y los gestos avanzados del touchpad. Es la mejor guía rápida del equipo, y está en la lámina que casi todo el mundo tira.
Diseño y construcción
El chasis está fabricado en Ceraluminum, la aleación de aluminio y cerámica que ASUS ya usa en media gama alta. Es hasta tres veces más resistente que el aluminio tradicional y un 30% más ligero. También aguanta mejor los arañazos. En la mano se nota una textura moteada, algo áspera, que no retiene huellas como sí lo hace el metal pulido.
La cubierta superior lleva el logotipo plateado en el centro y bordes curvados hacia dentro. Torsionar la tapa cuesta más de lo que uno espera en un equipo tan fino. A la resistencia hay que sumarle certificación MIL-STD 810H, ese estándar militar de pruebas de vibración, caídas y temperatura que aquí funciona como red de seguridad, no como adorno.
Un grosor de 23,4 mm que no debería ser posible
El equipo cerrado mide 23,4 mm en la zona trasera y 19,6 mm en la frontal. Ahí dentro caben dos pantallas, placa base, disipador, batería de 99 Wh y el soporte inferior. Meter todo eso en un cuerpo de 1,65 kg es el verdadero logro de ingeniería del portátil, más que cualquier cifra de la ficha técnica.

Frente al modelo anterior, este es ligeramente más pequeño en planta pero algo más grueso. El peso se mantiene clavado. En la base hay patas de goma antideslizante, una gran rejilla de ventilación que recorre el equipo de lado a lado y un soporte metálico central tipo marco de fotos. Ese soporte es el que levanta el conjunto para trabajar con las dos pantallas en vertical.
La bisagra, el cambio que importa
Aquí está la mejora real de esta generación. La bisagra se ha rediseñado por completo, con una zona trasera cerrada y pulida que recorre el ancho del equipo. Soporta hasta 15 kilos y ha pasado más de 40.000 ciclos de apertura y cierre. Va dura al principio, y conviene que así sea.

Su efecto se ve al desplegar las pantallas hasta los 180 grados. En el modelo anterior, el borde de una montaba sobre el de la otra y creaba un escalón visible. Ahora las dos quedan al mismo nivel, con una separación mínima. Es la diferencia entre dos pantallas juntas y una superficie continua de 20 pulgadas, y se nota en cuanto arrastras una ventana de arriba abajo.
Marcos, cristal y el detalle del imán
Los marcos están muy ajustados en ambos paneles. En el superior hay 4 mm a los lados, 10 mm arriba para alojar cámara y micrófonos, y apenas 2 mm abajo. El inferior repite los 4 mm laterales, deja 2 mm en el fondo y sube a 12 mm en el borde frontal. Esos 12 mm son el precio de alojar los seis contactos pogo del teclado.
En ese mismo borde frontal hay una zona magnética para fijar el lápiz óptico cuando no se usa. Los laterales de la tapa están cortados hacia dentro para facilitar la apertura, mientras que los de la base son planos con superficie curvada. Son decisiones pequeñas que solo se aprecian usando el equipo a diario, y explican por qué el conjunto transmite algo distinto a un ultrabook convencional.
Conectividad y puertos: potente, pero justa
La dotación de interfaces no es amplia. En el lateral derecho hay una rejilla de entrada de aire, el botón de encendido, un Thunderbolt 4 y un USB 3.2 Gen 2 tipo A. En el izquierdo, el jack combo de 3,5 mm, el segundo Thunderbolt 4, la salida HDMI 2.1 y otra rejilla. Tres puertos USB en total, y ninguno en el teclado.
Los dos Thunderbolt 4 trabajan a 40 Gbps con soporte de vídeo y alimentación. Con esa velocidad, un hub decente resuelve casi cualquier carencia. Aun así, la carencia existe. Falta un segundo USB-A nativo y falta un lector de tarjetas SD, algo difícil de justificar en un portátil que ASUS vende para creadores de contenido.
Wi-Fi 7 sin puerto de red
En red inalámbrica tenemos el chipset Intel BE201, con Wi-Fi 7 triple banda, MLO y canales de 320 MHz en los 6 GHz. Le acompaña Bluetooth 5.4, que es el que gobierna el teclado cuando se separa del equipo. No hay conector RJ45 y no lo va a haber: en 23 mm de grosor sencillamente no cabe.
El teclado suma su propio USB-C, dedicado a carga, y un interruptor para elegir entre conexión física e inalámbrica. En la práctica ese puerto se usa poco. Mientras el teclado esté acoplado al portátil, se carga solo por los contactos pogo.
Las dos pantallas del ASUS Zenbook Duo 2026
Los dos paneles son gemelos, y esa es la clave de todo el equipo. Se trata de OLED ASUS Lumina Pro de 14 pulgadas, formato 16:10 y resolución 3K de 2.880 x 1.800 píxeles. Ya no hay una pantalla principal y otra de segunda categoría, algo que sí ocurría en generaciones anteriores de portátiles de doble panel.
En especificaciones cada uno declara 500 nits de brillo típico y picos de 1.000 nits en HDR, con certificación VESA DisplayHDR True Black 1000. Al ser píxeles electroluminiscentes, el negro es negro absoluto y el contraste resulta prácticamente infinito. Esa es la ventaja que ningún panel LCD puede replicar por mucho brillo que ponga.
144 Hz y 0,2 ms en un portátil de productividad
La tasa de refresco sube a 144 Hz con Adaptive Sync, frente a los 120 Hz del modelo anterior. El tiempo de respuesta declarado es de 0,2 milisegundos. Para un equipo que se vende como herramienta de trabajo, esas cifras son casi un exceso, y sin embargo se agradecen: el desplazamiento de texto y el arrastre de ventanas se ven limpios.

Ambos paneles admiten entrada táctil multipunto y son compatibles con el ASUS Pen 3.0. Aquí conviene una precisión importante. El acabado es antirreflejos, pero la superficie sigue siendo pulida, así que las ventanas y los focos se reflejan igual. El brillo compensa en interiores; a plena luz, no siempre.
Color: 100% DCI-P3 y validación Pantone
Sobre el papel, la configuración de color es la que espera un profesional de la imagen: 100% de cobertura en sRGB y DCI-P3, más validación Pantone. ASUS promete un Delta E por debajo de 2 sin tocar nada, es decir, error de color imperceptible a simple vista nada más sacarlo de la caja.
Lo relevante en este equipo no es solo qué mide un panel, sino cuánto se parece al otro. Dos pantallas descompensadas arruinarían la propuesta entera.
Completan el apartado el filtro de luz azul y las tecnologías antiparpadeo. Con OLED y jornadas largas de trabajo, el otro frente es la retención de imagen. ASUS lo cubre por software con OLED Care dentro de MyASUS, con desplazamiento de píxeles y atenuación automática de elementos estáticos.
Teclado extraíble y touchpad
El teclado es magnético, se separa tirando de él y se conecta por seis contactos pogo. Está fabricado también en Ceraluminum, mide apenas 5 mm de grosor y aguanta la torsión sin quejarse. ASUS declara 50.000 ciclos de pulsación probados sin signos de desgaste, cifra que encaja con lo rígido que se siente en la mano.
Usa teclas tipo isla en distribución ANSI-ES, con superficie ligeramente cóncava de 0,3 mm para asentar mejor el dedo. Los caracteres son blancos y se leen bien con la retroiluminación apagada. El recorrido de 1,7 mm es generoso para un teclado de este espesor, y el final de pulsación llega acolchado, sin ruido seco.
Detalles de uso que marcan la diferencia
Hay un recubrimiento excimer UV antimanchas sobre las teclas, pensado para que el brillo del uso diario no se coma la superficie. La retroiluminación LED blanca es regulable en tres niveles. Le falta un punto de brillo máximo, y en una habitación muy iluminada cuesta distinguir los caracteres.
El teclado funciona acoplado o por Bluetooth gracias a su batería interna. Un interruptor lateral elige el modo. Cargarlo aparte es casi anecdótico: mientras esté puesto sobre el portátil, los contactos pogo lo alimentan solos. Un pequeño LED en la esquina inferior izquierda avisa del estado.
El touchpad y sus gestos ocultos
El touchpad mide 127 mm de ancho por 79 mm de profundidad, sobredimensionado para el tamaño del teclado. La superficie desliza bien, no tiene holgura y los clics integrados responden con firmeza. Su tamaño no es capricho: los bordes esconden controles.
Deslizando por el lateral derecho se ajusta el volumen, por el izquierdo el brillo, y por el borde superior la barra de tiempo de reproducción. Son gestos de la tecnología ErgoSense. Nadie los descubre por casualidad, y ahí está el problema: vienen dibujados en el plástico protector que casi todo el mundo tira sin mirar.
Modos de uso y software: ScreenXpert y MyASUS
Aquí es donde el equipo deja de ser un ultrabook caro y se convierte en otra cosa. El ASUS Zenbook Duo 2026 no es un convertible, pero admite cinco posiciones de trabajo distintas. Ninguna requiere configurar nada: el escritorio gira solo al cambiar la orientación de las pantallas.
Las cinco formas de trabajar con él
En modo portátil, el teclado se apoya sobre la pantalla inferior y esta se apaga. Funciona como cualquier equipo convencional, con el matiz de que la zona de las muñecas queda más gruesa de lo normal. A cambio ahorras batería, porque solo hay un panel encendido.
El modo de doble pantalla vertical despliega el soporte trasero y coloca un panel sobre otro, con el teclado suelto delante. Es el ideal para diseño: lienzo arriba, herramientas abajo. El modo escritorio hace lo contrario, dos pantallas lado a lado, y ahí es donde brilla la edición de textos y documentos largos.
Queda el modo compartido, aprovechando la apertura de 180 grados. El equipo se abre plano sobre la mesa y cada persona mira su mitad. Sin el escalón de la bisagra antigua, por fin resulta cómodo enseñar algo a alguien enfrente. Y sin teclado físico, el sistema levanta uno virtual con solo tocar la pantalla con tres dedos de cada mano.
ScreenXpert, el software que sostiene todo esto
ScreenXpert es el encargado de gestionar la segunda pantalla, y llega en su versión más completa. Ofrece un teclado digital a tamaño real con touchpad debajo, replicando el físico. También hay una variante que reduce el touchpad a la derecha y libera la mitad superior para otros elementos.
En ese espacio caben una rueda de control para aplicaciones de diseño, una zona de escritura a mano con el lápiz y accesos directos configurables. Nada de esto es imprescindible. Pero es la diferencia entre tener una segunda pantalla y aprovecharla de verdad, y ASUS lleva varias generaciones puliéndolo.
MyASUS se ocupa del resto: perfiles de ventilación, ajustes de pantalla y sonido, gestión de batería y OLED Care. Windows 11 llega preinstalado con compatibilidad Copilot+, con Recall, subtítulos en vivo y los efectos de Windows Studio funcionando sobre la NPU del procesador.
Hardware interno: qué mueve el ASUS Zenbook Duo 2026
El corazón del equipo es un Intel Core Ultra X9 388H, lo más alto de la generación Panther Lake. Reparte 16 núcleos monohilo en tres grupos: 4 núcleos P a 5,1 GHz, 8 núcleos E a 3,8 GHz y 4 núcleos LP a 3,7 GHz. A esos 16 núcleos les acompañan 18 MB de caché L3.

La gestión de consumo merece explicación, porque las cifras bailan. El TDP base es de 25 W. En turbo sostenido el sistema de refrigeración permite 45 W, y hay picos puntuales de hasta 80 W que no se mantienen. Ese margen de 45 W es el techo real del equipo, y viene marcado por el espacio disponible, no por el silicio.
Intel Arc B390: los gráficos integrados más ambiciosos de Intel
La GPU integrada es una Intel Arc B390 con arquitectura Xe3. Suma 1.536 shaders, 48 unidades de texturizado, 24 de rasterizado y 12 núcleos dedicados al trazado de rayos, todo trabajando entre 300 y 2.500 MHz. Su potencia pico declarada es de 7,68 TFLOPs en FP32.

Completa el conjunto una NPU de 50 TOPS en INT8 para tareas de IA locales, más una IPU 7.5 para el procesamiento de imagen. Entre iGPU y NPU, la cifra de IA que anuncia ASUS supera los 120 TOPS. Aquí lo interesante no es el número, sino que Copilot+ funcione sin tirar de la nube ni castigar la batería.
Memoria y almacenamiento: rápidos, pero cerrados
Los 32 GB de RAM son LPDDR5X al máximo admisible por la plataforma. Van soldados a la placa, así que la cifra con la que compras es la cifra que tendrás siempre. En un equipo pensado para diseño y 3D, una opción de 64 GB habría tenido todo el sentido.

El almacenamiento corre a cargo de un SSD PCIe 4.0 x4 de 2 TB, montado en la única ranura M.2 2280 del portátil. Esa ranura sí es accesible, de modo que la capacidad se puede ampliar más adelante. Es prácticamente la única pieza que el usuario podrá tocar en toda la vida del equipo.
Refrigeración: dos turbinas para 45 W
El disipador combina dos ventiladores de tipo turbina de 97 aspas con un bloque pasivo de cobre y aluminio. Dos radiadores ultrafinos, comunicados por caloductos, sacan el calor hacia las rejillas laterales. Todo ese conjunto tiene que caber en un cuerpo de 23 mm junto a dos pantallas y una batería de 99 Wh.
En reposo el equipo es prácticamente inaudible, hasta el punto de parecer refrigeración pasiva. Bajo carga los ventiladores se dejan oír, pero como flujo de aire, no como zumbido molesto. Cómo se comporta esto en temperaturas y sostenimiento de frecuencias lo veremos con nuestras propias pruebas.
Rendimiento del ASUS Zenbook Duo 2026: qué dan sus 45 W
Todas las pruebas salen de nuestro banco. Como referencia usamos portátiles gaming que hemos analizado nosotros, con chasis mucho más grandes y ventilación de sobra. La comparación es injusta a propósito, porque así se ve dónde llega un ultrabook de 23 milímetros.
BENCHMARKS
Procesador: rapidísimo en lo corto, más justo en lo largo
Abriendo programas, moviendo Windows o trabajando con una sola tarea exigente, este procesador es de lo más rápido que hemos medido. En pruebas de un solo núcleo gana a todos los portátiles de nuestra comparativa, incluidos varios equipos gaming. La sensación de agilidad que transmite el equipo tiene aquí su explicación.
El problema aparece cuando la carga se alarga. Al exigirle todos los núcleos a la vez, el calor obliga a bajar frecuencias y las cifras caen por debajo de rivales con mejor refrigeración. Aguanta el arranque, no la maratón. Renderizar una escena pesada por procesador es su punto más flojo.
Gráficos integrados: mucho mejores que antes, sin milagros
La Intel Arc B390 es el mejor gráfico integrado que ha hecho Intel hasta ahora. Aun así, se queda por detrás del Radeon 8060S de AMD en casi todas nuestras pruebas, sobre todo en cálculo puro y en trazado de rayos.
Piénsalo así: mueve trabajo gráfico de verdad, pero no sustituye a una tarjeta dedicada. Para previsualizar, editar o acelerar tareas creativas, cumple. Para renderizar por GPU a diario, no.
Juegos: 1080p y punto
Jugamos con títulos exigentes y el resultado es claro. A 1080p se juega bien; subir de ahí no compensa. En 1440p las cifras bajan a terreno incómodo y en 4K directamente no tiene sentido.
Hay una sorpresa. En algún título concreto el integrado de Intel supera al de AMD, algo impensable hace dos generaciones. Que un ultrabook de trabajo mueva juegos actuales ya es noticia, aunque nadie lo compre para eso.
Ofimática e IA: dos caras opuestas
En trabajo de oficina y tareas cotidianas, este equipo es el más rápido de nuestra base de datos. Ninguno de los portátiles que hemos probado responde mejor en el uso diario. Documentos, hojas de cálculo y decenas de pestañas abiertas no le hacen ni cosquillas.

En inteligencia artificial local pasa lo contrario. Generar imágenes o ejecutar modelos de lenguaje en el propio equipo le cuesta mucho más que a cualquier rival con gráfica dedicada. Su chip de IA está pensado para las funciones de Windows, no para trabajo creativo con IA. Quien viva de eso necesita otro portátil.
Conclusión: para quién es el ASUS Zenbook Duo 2026
Hay portátiles que se entienden mirando la ficha. Este no. Su valor no está en ningún componente, sino en la bisagra nueva. Al eliminar el escalón entre pantallas, la segunda deja de ser un añadido y pasa a formar parte del mismo espacio de trabajo.
Todo lo demás gira alrededor de esa idea. El teclado extraíble, el soporte trasero, los gestos de la pantalla inferior y las cinco posiciones de uso existen para lo mismo. Lo mejor es que nada de esto requiere aprender nada. Quitas el teclado, giras el equipo y el sistema se adapta solo.
Lo que hace muy bien
Las dos pantallas son idénticas y excelentes, con color de nivel profesional listo de fábrica. El sonido supera con holgura a cualquier ultrabook de su tamaño. Y el teclado, pese a medir cinco milímetros, escribe como uno integrado. Es el conjunto multimedia más completo que hemos visto en un portátil de 14 pulgadas.
En rendimiento cotidiano no tiene rival en nuestra base de datos. Windows vuela, la multitarea pesada no le afecta y la autonomía aguanta jornadas completas. Un equipo con dos pantallas OLED que dura todo el día de trabajo era impensable hace dos años.
Lo que hay que aceptar
Nada de esto sale gratis. En cargas largas, el procesador baja el ritmo por falta de espacio para disipar. La gráfica integrada, siendo la mejor de Intel, sigue por detrás de la propuesta de AMD. Y en trabajo con IA local se queda claramente corto.
El otro sacrificio es la falta de margen. La memoria va soldada y no se puede ampliar nunca. Los puertos son pocos, sin lector de tarjetas y con un solo USB tipo A. Compras el equipo que tendrás durante toda su vida útil, sin segundas oportunidades.
Veredicto: 3.499 euros bien puestos, pero no para cualquiera
El precio duele y no hay forma de suavizarlo. Por ese dinero hay portátiles bastante más potentes, con gráfica dedicada y mejor refrigeración. Si buscas potencia por euro, este no es tu equipo y no vamos a fingir lo contrario.
Ahora bien, ninguno de esos portátiles hace lo que hace este. Aquí pagas por llevar dos monitores en una mochila de 1,65 kilos, y esa propuesta hoy no tiene competencia real. Es una diferencia funcional, no de catálogo.
Por eso el ASUS Zenbook Duo 2026 tiene un destinatario muy claro. Diseñadores, ilustradores, editores y cualquiera que trabaje fuera de casa con dos pantallas amortizará el sobrecoste en semanas. Al resto, este portátil le sobra por todos lados.

FAQ
Su precio es de 3.499 euros en la configuracion analizada, con procesador Intel Core Ultra X9 388H, 32 GB de memoria y unidad SSD de 2 TB. Existe una version algo mas economica con SSD de 1 TB.
La mejora clave es la bisagra. En generaciones anteriores el borde de una pantalla montaba sobre el de la otra y creaba un escalon visible. Ahora ambas quedan al mismo nivel y forman una superficie continua. Tambien suben los 144 Hz de refresco, la bateria de 99 Wh y el nuevo procesador.
No. Los 32 GB de memoria LPDDR5X van soldados a la placa base y no admiten ampliacion. El unico componente ampliable es el almacenamiento, que ocupa una ranura M.2 2280 accesible.
A 1080p si, con juegos actuales y ajustes altos. Los graficos integrados Intel Arc B390 son los mejores que ha hecho la marca, aunque quedan por detras de la propuesta de AMD. Subir de 1080p ya no compensa, y en 4K directamente no tiene sentido.
Si. Se sujeta por imanes y conectores pogo, y al retirarlo se activa la pantalla inferior. Funciona por Bluetooth gracias a su bateria integrada, que se recarga sola mientras el teclado esta acoplado al equipo.
Aguanta una jornada de trabajo completa incluso con ambos paneles activos, algo poco habitual en un equipo con dos pantallas OLED. Es uno de los apartados donde mejor nota saca frente a portatiles de potencia similar.
Veredicto en 100 palabras
La bisagra nueva es lo que justifica este portátil. Sin escalón entre pantallas, las dos OLED funcionan como una sola superficie de trabajo. Es el equipo más rápido de nuestra base en uso diario, aguanta una jornada completa con doble pantalla y no exige aprender nada para aprovecharlo. A cambio pierde ritmo en cargas largas, flojea en IA local y no admite ampliar memoria. Los 3.499 euros compran un concepto, no potencia bruta. Quien trabaje con dos pantallas fuera de casa lo amortiza en semanas. Quien busque rendimiento por euro tiene alternativas mejores, y bastante más baratas.
Pros
- Bisagra sin escalón entre pantallas
- Dos OLED gemelas calibradas de fábrica
- El más rápido en uso diario
- Jornada completa con doble pantalla
- Teclado extraíble de tacto excelente
- Cinco modos sin configurar nada
- Ceraluminum resistente en 1,65 kg
- Lápiz y funda de cuero incluidos
Cons
- Precio muy por encima del hardware
- Pierde ritmo en cargas sostenidas
- Flojo en IA generativa local
- Memoria soldada, imposible ampliarla
- Un USB-A y sin lector SD
- Las pantallas siguen reflejando bastante
- Diseño y construcción
- Pantalla
- Rendimiento CPU
- Rendimiento GPU
- Conectividad
- Calidad-Precio
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