El formato Mini-ITX ya no es ese territorio reservado a configuraciones modestas o compromisos evidentes en potencia. En los últimos años, la eficiencia de los nuevos procesadores y el equilibrio térmico de las GPUs de gama media han abierto la puerta a equipos realmente potentes en volúmenes muy reducidos. En ese contexto aparece la NZXT H2 Flow, una minitorre vertical de apenas 20 litros que promete admitir gráficas de triple ranura y refrigeración líquida de hasta 280 mm sin convertir el montaje en una pesadilla. La propuesta es clara: recuperar espacio en el escritorio sin renunciar a rendimiento ni estética. La pregunta es si lo consigue en la práctica o si, como ocurre a menudo en el segmento SFF, todo depende de cómo planifiques el hardware.

Especificación NZXT H2 Flow
Formato Mini-ITX · SFF vertical
20,7 litros Diseño compacto orientado a setups gaming
Dimensiones y peso 435 × 181 × 263 mm
4,55 kg Estructura de acero y cristal templado
Placas base Mini-ITX
Montaje vertical GPU Incluye cable riser PCIe 5.0 x16
Tarjeta gráfica Hasta 331 mm de longitud
Triple slot 65 mm grosor
Refrigeración líquida Frontal hasta 280 mm
240 / 280 mm Grosor máximo conjunto 60 mm
Ventiladores incluidos 2× NZXT F120Q (superior)
120 mm Extracción 3-pin DC · Sin ARGB
Altura disipador CPU Hasta 75 mm
Perfil bajo recomendado
Fuente de alimentación SFX / SFX-L
Hasta 130 mm
Almacenamiento 2× 2,5” SSD
Sin 3,5”
Panel I/O frontal 2× USB-A 3.0 · 1× USB-C 3.2 Gen2x2 · Jack 3,5 mm
20 Gbps
Colores Negro
Único acabado disponible
Precio oficial 149,99 $ / 149,99 € aprox.
Gama media SFF

Embalaje y accesorios

La experiencia desde que recibes la caja marca el tono del conjunto: NZXT H2 Flow llega bien protegida sin estridencias; el embalaje es sencillo pero eficaz.

La unidad viene dentro de una caja de cartón rígido con serigrafía mínima del producto y algunos datos básicos. En su interior, la caja está envuelta en una bolsa plástica protectora para aislarla de polvo o humedad, y fijada mediante dos moldes de poliestireno expandido (foam) en los extremos que amortiguan golpes y vibraciones. Este diseño evita que la estructura llegue golpeada o con abolladuras.

Una vez abrimos la caja, además del chasis, encontramos una bolsa con todos los accesorios y tornillería organizados. El contenido, aunque no es lujoso, cubre todo lo necesario para completar el montaje sin sorpresas:

  • Manual de usuario con instrucciones claras de montaje y esquemas de ubicación de componentes. Recomendable leerlo antes de iniciar el ensamblaje, especialmente en SFF.
  • Kit de tornillos completo (placa base, fuente SFX/SFX-L, ventiladores y radiadores).
  • Cable riser PCIe 5.0 ×16 ya ensamblado para la GPU, con protección para evitar que se doble en tránsito.
  • Bridas y tiras de velcro para gestionar cables dentro de un espacio reducido.
  • Separadores/postes de placa base ya preinstalados o incluidos en la bolsa.

A diferencia de algunas cajas más grandes, no se incorpora un “hub” de ventiladores ni accesorios decorativos, lo cual es coherente con el enfoque SFF: se prioriza lo funcional y esencial para que el usuario pueda montar el equipo con fluidez.

Diseño y construcción

La NZXT H2 Flow presenta un lenguaje visual sobrio y refinado que encaja tanto en equipos gaming como en setups más serios. Queda claro que el diseño no es caprichoso: responde a una filosofía donde flujo de aire y ergonomía compacta, que son las prioridades por encima de ornamentos o efectos llamativos.

Identidad estética y materiales

Desde fuera, la H2 Flow mantiene esa estética minimalista que caracteriza a la marca: paneles planos, líneas rectas y una presencia discreta. La caja está fabricada principalmente en acero de alta resistencia con paneles mallados de gran extensión y un lateral combinado con cristal templado oscurecido que deja entrever la placa base y los componentes internos sin saturar visualmente el conjunto.

Los paneles se montan y desmontan sin herramientas gracias a puntos de presión bien calibrados —una ventaja clara en comparación con competidores que aún requieren tornillos para acceder al interior—. Esto simplifica el acceso al chasis en instalaciones rápidas o en mantenimiento posterior.

Rejillas y flujo de aire

La característica más llamativa del diseño son las rejillas que ocupan casi todos los paneles: frontal, superior, lateral derecho e inferior están perforados para maximizar la entrada y salida de aire. Este enfoque de “malla abierta” favorece considerablemente la circulación interna, algo crítico en un volumen de solo 20,7 L. La contrapartida es que no todos los paneles cuentan con filtros de polvo de alta densidad, lo que exige una limpieza periódica más frecuente, especialmente en entornos con polvo o mascotas.

Distribución interna

Internamente, el diseño está claramente orientado a montajes verticales con GPU en posición elevada, utilizando un cable riser PCIe 5.0 ×16 preinstalado para evitar engorros en el ensamblaje. El espacio queda dividido en dos zonas funcionales:

  • Cámara del techo y frontal: destinada a la instalación de radiadores AIO y ventiladores frontales.
  • Cámara inferior y posterior: para fuente SFX/SFX-L, almacenamiento y la GPU vertical.

Esta separación parcial permite mantener las áreas organizadas, aunque no existe una cámara dedicada exclusivamente para gestionar cables. En consecuencia, las personas que buscan un acabado extremadamente limpio tendrán que trabajar el enrutado con cuidado, sobre todo si se combinan varios cables de alimentación y conectores del panel I/O.

Paneles y acabados

El cristal templado del lateral es espeso y sólido, dejando el interior visible sin sacrificar resistencia. El reborde y el cierre de estos paneles están bien ajustados, sin holguras ni crujidos, lo que denota un control de calidad por encima de la media en este segmento de cajas SFF.

Los paneles mallados tienen patrones de perforación abiertos, lo cual favorece el flujo de aire sin crear estrangulamientos térmicos. El chasis no sacrifica robustez por ventilación: la combinación de acero y cristal da una sensación de solidez estructural.

Ergonomía y acceso

Todas las conexiones y puertos I/O se ubican en un borde bien accesible desde el frontal, con dos puertos USB-A 3.0, un USB-C 3.2 Gen2×2 de alta velocidad y el jack de audio combinados con un botón de encendido claramente retroiluminado. La colocación es intuitiva, algo importante en configuraciones compactas donde cada centímetro cuenta.

Conexiones NZXT H2 Flow

Los ventiladores incluidos están montados en la parte superior en modo extracción y se integran sin ocupar espacio útil en el interior. No integran iluminación, claro, pero su presencia no resta al conjunto ni obliga a retirarlos para montar otros ventiladores.

Proceso de montaje paso a paso: el orden lo es todo en 20 litros

En la H2 Flow, el montaje no es difícil, pero sí exige método.

1. Desmontaje inicial
Retira todos los paneles (van sin herramientas) y deja el chasis completamente accesible. Localiza el riser PCIe preinstalado y la tornillería.

2. Pre-montaje fuera de la caja
Monta CPU, RAM y SSD en la placa base antes de instalarla. Si usas AIO, prepara el bloque, pero no lo fijes aún si necesitas acceso trasero.

3. Fuente primero
Instala la SFX/SFX-L cuanto antes. Si es modular, conecta los cables antes de atornillarla; en este formato enchufar después resulta más incómodo, sobre todo con cables largos.

4. Radiador en el bracket frontal
Monta radiador y ventiladores fuera del chasis y luego presenta el conjunto. Respeta el límite de grosor total para evitar problemas al cerrar.

5. GPU antes de cerrar el frontal
Conviene instalar la gráfica antes de fijar del todo el frontal para acceder mejor a tornillos PCIe. Un orden que funciona bien es:

  • Presentar AIO
  • Fijar bloque CPU
  • Montar GPU
  • Terminar de asegurar el frontal

6. Conexiones críticas primero
USB-C frontal, EPS de 8 pines y cabeceras rígidas deben conectarse antes de que el espacio se reduzca. Deja cables más flexibles para el final.

7. Revisión final
Antes de cerrar, comprueba que nada roce los ventiladores, que los tubos no estén forzados y que la GPU no presione el riser. Aquí es donde la planificación marca la diferencia.

Fuente de alimentación instalada: NZXT C850 SFX Gold

Para este montaje hemos optado por la NZXT C850 SFX Gold, una elección lógica en un chasis como la H2 Flow, donde el espacio manda y cada milímetro cuenta. Al tratarse de un formato SFX, encaja perfectamente en la zona dedicada de la caja sin invadir el espacio de la placa base ni complicar el enrutado.

Hablamos de una fuente con 850 W de potencia, certificación 80 Plus Gold y diseño totalmente modular, algo especialmente importante en SFF. En este tipo de cajas, no tener cables fijos marca la diferencia entre un montaje ordenado y un auténtico rompecabezas. Poder conectar únicamente los cables necesarios ayuda mucho a mantener limpio el interior y mejorar el flujo de aire.

Durante la instalación, el formato compacto facilita el montaje, aunque conviene —como ya comentamos— conectar los cables antes de fijarla definitivamente al chasis. Con cables estándar el espacio es suficiente, pero con cables personalizados de menor longitud el resultado puede quedar todavía más limpio.

En cuanto a comportamiento, la C850 SFX Gold ofrece una entrega de energía estable incluso en configuraciones exigentes con GPU potente. Además, su ventilador mantiene un perfil acústico contenido en cargas medias, algo clave en un equipo compacto donde cualquier aumento de RPM se percibe con más facilidad.

Flujo de aire y planteamiento térmico: cuando el diseño manda, tú ajustas la estrategia

La H2 Flow apuesta por una idea muy simple: muchísima rejilla y un recorrido de aire sin demasiadas barreras. Con el techo en extracción (dos 120 mm incluidos), el chasis saca calor con facilidad, y por eso suele rendir muy bien en CPU cuando el AIO está bien montado.

El matiz está en la GPU. Por cómo queda colocada y por cómo interactúa con el frontal, la gráfica puede necesitar una “puesta a punto”: curva de ventiladores, orientación del frontal o incluso priorizar extracción frontal en ciertas configuraciones. Invertir los ventiladores del frontal para extraer reduce la temperatura y también baja el ruido general, porque la GPU deja de pelearse con aire más caliente acumulado en la zona baja.

Temperaturas en reposo y carga: buenos números… con contexto

Reposo y tareas ligeras

En un montaje con AIO y curva afinada, la CPU se coloca alrededor de 35 ºC en reposo (con ambiente sobre 20 ºC) y valores en tareas ligeras moviéndose en el rango medio de los 30/40 ºC. Esto encaja con la filosofía del chasis: aire entrando y saliendo sin muchas trabas.

Carga de CPU (estrés)

Aquí hay dos lecturas que conviene entender:

  • Con AIO bien integrado, tiene máximos en torno a 69–70 ºC en pruebas prolongadas.
  • Con disipador sencillo de perfil bajo o configuración más exigente (PPT alto), la CPU puede subir bastante más, rozando los 88–89 ºC, donde el límite lo pone más el disipador que la caja.

Carga en juegos y GPU

La GPU suele moverse en valores correctos, pero es el componente más sensible en esta caja: se moverá alrededor de 77 ºC en pruebas largas con ajustes por defecto, y en escenarios de juego exigente puede acercarse a la zona alta de los 80 ºC dependiendo del modelo de GPU y su diseño. La parte interesante es que, ajustando curva o cambiando el frontal a extracción, la GPU puede bajar a un rango más cómodo (en torno a 79–80 ºC en un caso donde antes estaba más alta) sin que la CPU se dispare de forma preocupante.

Ruido y comportamiento acústico: la caja no grita, quien grita es la GPU

En reposo y uso diario, con ventiladores moderados, la H2 Flow puede quedarse muy contenida: las mediciones nos dan ~35 dB a 1 metro en carga de CPU “bien controlada”, con el techo sacando aire y el AIO trabajando sin necesidad de ir al máximo.

En carga real de juego, el ruido suele subir por un motivo concreto: la GPU. Si la gráfica empieza a acumular calor, responde con RPM más altas y el conjunto puede irse a cifras alrededor de 46 dB en escritorio (medición a 1 metro), especialmente con modelos de GPU que no tienen la mejor refrigeración. Aquí vuelve el patrón: al ajustar el flujo (por ejemplo, frontal en extracción), el ruido puede bajar hacia ~40 dB, porque la GPU no necesita subir tanto de vueltas.

Conclusiones

La NZXT H2 Flow es una caja SFF con una idea muy bien ejecutada: hacer que un montaje Mini-ITX sea menos agobiante sin renunciar a una GPU grande ni a una AIO frontal seria. Los paneles sin herramientas, el espacio razonable para manos y el riser ya instalado reducen fricción, y eso en 20 litros se nota desde el minuto uno.

Ahora bien, no es una caja para montar “a ciegas”. Si entras con una AIO con tubos complicados o una GPU que necesite mucho aire, te tocará pensar el orden de montaje y, ya en uso, tocar curva de GPU o planteamiento del frontal para que el equilibrio térmico y el ruido queden redondos. La CPU suele salir muy bien parada, y la GPU es la que más agradece ese ajuste.

Por 149,99 €, la H2 Flow juega en un tramo donde hay alternativas, pero pocas ofrecen una combinación tan directa de tamaño, estética y compatibilidad con GPU larga + AIO 280 mm en vertical. Si buscas un ITX compacto para gaming “serio” y estás dispuesto a dedicarle un rato a la configuración, es una compra muy fácil de justificar. Si quieres cero ajustes y cero planificación, hay cajas más grandes que te lo ponen más sencillo.

87% Recomendado

La NZXT H2 Flow es una caja Mini-ITX compacta que combina diseño limpio, buena construcción y compatibilidad con hardware potente en solo 20 litros. Permite montar GPU de triple slot y AIO de hasta 280 mm, algo poco habitual en este tamaño. El montaje es más sencillo de lo esperado, aunque exige planificación y cierto orden. En rendimiento térmico destaca especialmente en CPU, mientras que la GPU puede requerir ajustes de ventilación para optimizar temperaturas y ruido. Por 149,99 €, es una opción equilibrada para quien busca potencia en formato reducido sin renunciar a estética ni calidad.

Pros
  1. Formato compacto bien pensado
  2. Compatible GPU triple slot
  3. Soporta AIO 280 mm
  4. Paneles sin herramientas
  5. Buena construcción
Cons
  1. Sin filtros antipolvo densos
  2. Solo disponible en negro
  • Nivel de ruido 85 %
  • Rendimiento 90 %
  • Calidad de construcción y diseño 92 %
  • Ventiladores 90 %
  • Gestión del cableado 80 %
  • Precio 85 %